De acuerdo a un nuevo estudio los trabajadores con malos
hábitos pueden influenciar negativamente al resto de sus compañeros de oficina.
Independientemente de su productividad, por la que pasan desapercibidos, es un
problema.
Algunos días los trabajadores se sienten motivados y hacen
sus labores tan a gusto como cualquier persona en un trabajo normal. Otros días
la desmotivación toma el control y no hay forma de ser productivo.
De acuerdo a
un nuevo estudio, este fenómeno se podría explicar a partir de la incidencia de
otros trabajadores y compañeros que se conocen como
"des-energizantes". Esta podría ser la causa de la baja productividad
de un sector o de las irregularidades en la calidad performativa.
En efecto, los investigadores descubrieron que la presencia
de agentes des-energizantes o desmotivadores tienen un impacto profundo en la
productividad de la oficina. Se trata de los trabajadores que tienen actitudes
negativas hacia el trabajo, se quejan a menudo, incurren en prácticas abusivas
o de bullying.
En jerga poco
académica y ausente en los resultados del estudio, se trata de los imbéciles de
la oficina. Los investigadores entrevistaron a cientos de trabajadores del
sector de IT en una empresa de ingeniería pidiéndoles que caracterizaran la
"energía" de cada compañero, es decir, cómo los hacía sentir estar
alrededor de ellos e interactuar.
Los investigadores aseguraron que a medida
que los entrevistados revelaban más contacto con los imbéciles de la oficina,
peor era su desempeño laboral. Lo que también se descubrió es que la presencia
de personas "energizantes" no necesariamente nulifica el efecto de
los malos compañeros.
Por otro lado, los resultados de la investigación arrojaron
que los gerentes y los encargados de Recursos Humanos tienen dificultades para
lidiar con la situación porque muchas veces los trabajadores tóxicos tienen un
buen desempeño laboral a pesar de su mal genio.
También se señala la dificultad
de identificar el comportamiento des-energizante. Por un lado algunas prácticas
son sencillas de encontrar, como abuso verbal, pero otras son difíciles de
identificar. Como cuando se excluye a un compañero de una conversación o no se
colabora con los demás si no se tiene la obligación de hacerlo.
¿Qué hacer con los
imbéciles?
Uno de los investigadores principales, Gretchen Spreitzer de la Universidad de Michigan, explicó que una
forma de contrarrestar el efecto negativo es promover las actividades que
impliquen buenas actitudes sociales y de cooperación.
También remarcó la
necesidad de tener "energizantes" que mellen las malas actitudes.
Personas proactivas y de buen humor que mitiguen los malos modos de los
des-energizantes.
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