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Experiencias
Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.
Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.
sábado, julio 09, 2022
10 temas de liderazgo para debatir
miércoles, mayo 05, 2021
Diez habilidades necesarias para convertirse en un buen líder
IEBS ofrece el Master in Digital Project Management para impulsar el cambio en la gestión de personas y en la cultura organizacional.
El trabajo en equipo es la clave del éxito de cualquier entorno
corporativo, el esfuerzo de los distintos miembros se potencia, disminuyendo el
tiempo de acción y mejorando los resultados. En este sentido, las empresas
necesitan líderes que sepan organizar y gestionar el capital humano, y que
tengan una visión amplia y una mentalidad colaborativa. Por este motivo, IEBS Business School, la escuela de negocios digital
líder en formación online, señala cuáles son las habilidades con las que debe
contar un buen líder:
- Forman
y potencian las virtudes: Impulsar las virtudes y capacidades de los
distintos miembros del equipo, así como cuidar su continua formación, es
una de las características más importantes de un buen líder. Deben tratar
de potenciar ese crecimiento lo máximo posible con el objetivo de
conseguir que esa persona esté más motivada y, por lo tanto, sea mucho más
productiva.
- Sentido
de pertenencia: El sentimiento de pertenencia a un equipo o a una
organización no solo mejora el clima laboral, sino que también impacta
positivamente en las relaciones e impulsa el trabajo en equipo. Además,
también afecta a la motivación de los miembros, a su retención, a su
compromiso y al desempeño.
- Empatía: Los
líderes empáticos tienen la necesidad de entender y valorar el punto de
vista del personal. Aceptan las opiniones sin juzgarlas, aunque no las
compartan, y tienen en cuenta sus sentimientos. Esto genera confianza en
el equipo y crea un entorno de trabajo más colaborativo. También, lo más
importante, sienta las bases para que los empleados puedan tener éxito.
- Capacidad
resolutiva: Un buen líder también debe destacar por su capacidad
resolutiva. Hay que tener las habilidades necesarias para dar solución a
los problemas que puedan surgir dentro de la organización. Debe ser firme
a la hora de tomar decisiones y destaca por hacerlo con determinación y
buen ánimo.
- Liderazgo
situacional: Todo equipo de trabajo necesita un líder que les guíe en
el camino a conseguir los objetivos, pero también que sepa adaptarse
dependiendo de la situación. Es decir, no existe un arquetipo de líder,
este tendrá que actuar según lo que necesite la empresa, desde más
diplomático a más autoritario. Tiene que ser flexible.
- Involucra
al equipo en la toma de decisiones: La toma de decisiones
definirá el éxito o el fracaso de cualquier organización. Los responsables
no tienen por qué ser infalibles. La participación de los empleados en la
toma de decisiones puede mejorar la calidad y la aceptación de estas.
Además, fomenta la motivación y la autoestima de los trabajadores y mejora
las relaciones interpersonales.
- Organización:
La estructura y el orden son habilidades que debe dominar cualquier líder.
Esto ayudará en la proactividad, en la priorización de tareas y sobre todo
en identificar aquellas que pueden ser delegadas. Una mala organización en
la gestión de un equipo puede tener consecuencias muy negativas, los
empleados sentirán la falta de comunicación e ineficacia por parte de su
líder, lo que se traducirá en una falta de motivación.
- Enfoque
a objetivos: Poner objetivos, ya sean semanales, mensuales o
anuales ayudará al equipo a saber hacia dónde remar. Estos deben ser
claros, entendibles y específicos para que todos pongan el foco en el
mismo punto y vayan hacia la misma dirección. El líder deberá diseñarlos
en equipo y enfocar todas las acciones y esfuerzos a cumplirlos.
- Buen
comunicador: La comunicación es una habilidad fundamental para
los líderes, especialmente a la hora de transmitir la estrategia y la
visión de la empresa. Una buena comunicación interna entre el líder y los
miembros del equipo tiene que ser clara, simple y sencilla. Esto evitará
los conflictos y problemas a causa del mal entendimiento.
- Responsabilidad: Un
líder responsable deberá perseguir sus objetivos con perseverancia y
ambición, pero siempre teniendo en cuenta las consecuencias del proceso.
Siempre velan por los intereses del equipo, ya que se ha depositado la
confianza en ellos y será quien dé la cara ante cualquier problema que
surja. Un líder comprometido sacará adelante cualquier proyecto con pasión.
"El liderazgo es la pieza clave para la
supervivencia de cualquier empresa", explica Óscar Fuente,
Director y Fundador de IEBS. "Cuantas más personas se
comprometan para la realización de una actividad o para la puesta en marcha de
un proyecto, mejores serán los resultados y mayor será el impacto. Un líder
debe adquirir o desarrollar una serie de habilidades que le ayudarán a guiar a
los miembros del equipo hacia la consecución de los objetivos", añade.
Como líderes, hay que saber pasar de la individualidad
a la participación y la toma de decisiones conjunta. Esta es la clave del
éxito de las empresas competitivas, proactivas e innovadoras. En este sentido,
IEBS Business School ofrece el Master en Digital Project Management, un
programa que nace con el objetivo de impulsar el cambio en los modelos de
negocio, en la gestión de personas y en la cultura organizacional.
domingo, abril 18, 2021
Ideas increíbles antes de tiempo: cuando el tamaño de la ola lo define todo
La historia de General Magic se
cuenta en un nuevo documental / Archivo
Una de las expresiones más usadas en el campo de la
creatividad es la del “momento Eureka”, que hace alusión a la
famosa interjección que gritó (cuenta la leyenda) el sabio griego Arquímedes
tras el descubrimiento de su principio que relaciona el volumen de un cuerpo
sumergido con su fuerza de flotación.
El filósofo y experto en astronomía antigua Christian Carman
estudió durante años lo más parecido que existe a un “momento Eureka” original:
descubrió cómo funcionaba el Mecanismo de Anticitera, un sofisticado aparato
hallado en un naufragio, de más de 2000 años, que es atribuido a
Arquímedes. El artefacto era una calculadora mecánica para rever la
posición del sol, la luna, de algunos planetas y hasta de eclipses. Era
tan avanzado para su época que los especialistas sostienen que recién en el
Renacimiento podría haberse dado una genialidad similar.
La historia de la innovación tiene un nombre para estas
“olas surfeadas antes de tiempo”. El acrónimo “oopart” es
una de esas referencias que hacen que uno pierda horas navegando por la
Wikipedia. Remite a aquellos “artefactos fuera de lugar” (“out of place
artifacts”, en inglés).
Entre los “ooparts” más famosos se encuentra el mecanismo de
Anticitera, las “pilas de Bagdad” o la cámara del químico ruso Serguéi
Prokudin-Gorski, quien entre 1905 y 1915 recorrió todo su país tomando imágenes
a color 20 años antes de que la técnica se empezara a implementar.
Silicon Valley tiene a su propio “oopart”. El
adelanto a subirse a la ola no es tan largo en años como en los casos
anteriores (porque los ciclos tecnológicos son cada vez más cortos), pero la
historia es tan poderosa que ya entró al Parnaso de los mitos del valle de la
revolución digital. Se trata de la empresa General Magic, que a
principios de los 90 intentó construir un celular inteligente que se adelantó
entre 12 y 15 años al iPhone.
General Magic está considerada como “la empresa más
importante de Silicon Valley de la que nadie oyó hablar” y en los últimos meses
recobró protagonismo en el mundo emprendedor gracias al excelente documental
que filmaron Sarah Kerruis y Matt Maude, para el cual contaron con un archivo
invalorable de imágenes tomadas por la propia Kerruis en la primera mitad de
los 90.
Hay dos rarezas que convierten al documental en una
pieza única. Una es que en un territorio que glorifica el éxito y el
crecimiento exponencial, General Magic cuenta un fracaso: el producto que
finalmente salió a la venta, sin Internet y otras tecnologías que tardaron años
en llegar, era caro e incómodo, y fue ignorado por el mercado, con lo cual la
firma finalmente entró en bancarrota. Pero, como cuenta Maude a la nacion, “fue
un fracaso muy entre comillas, porque la visión de General Magic se
terminó imponiendo y todo el equipo que trabajó terminó protagonizando
la revolución digital de los años siguientes”.
Esa es la segunda particularidad que hace a esta saga
distinta: a diferencia de los grandes mitos del campo de las startups,
centrados en la figura individual de un visionario (Jobs, Gates, Musk,
Bezos), General Magic fue el producto del trabajo en equipo. Aunque
un 90% de las ideas exitosas surgen de manera colaborativa, los procesos de
cocreación suelen ser más difíciles de contar que los individuales.
En el caso de la creación del Sony MagicLink Personal
Intelligent Communicator (así salió a la venta en 1994, por 800 dólares, con
alianzas con Sony, AT&T y Motorola, entre otras compañías) trabajó un dream
team multiestelar.
Muchos venían de Apple y estaban desilusionados con la
partida de Jobs de la firma. Entre ellos, Bill Atkinson y Andy
Hertzfeld, ideólogos del software de la Macintosh de 1984. Pero además en el
film se ve a la mente detrás de Android (Andy Rubin), al futuro fundador de eBay,
Pierre Omidyar (al que todos por entonces cargaban por su idea de una tienda
hippie online) y al codiseñador del iPod y del iPhone Tony Fadell que, además,
fue fundador de Nest. Megan Smith, otra exsocia, fue luego jefa de tecnología
del gobierno de Barack Obama.
Todos bajo la conducción del carismático Marc Porat que,
según cuenta Maude a la nación, fue el más difícil de convencer para que
participara del documental, por la intensidad del trauma vivido en los 90.
Pero, una vez que dio el sí, se involucró profundamente en el proyecto.
Boom de documentales
El antepasado del iPhone estaba diseñado en 1992. Para tener
una idea de cuán adelantado estaba este producto para su época, van un par de
datos: el primer SMS se envió a Finlandia en 1991; en 1992 Tim
Berners-Lee publicó la primera foto conocida de la web. Netscape, el primer
navegador, es de 1994, el mismo año en el que está documentada la primera
compra online: una pizza con pepperoni y champiñones y queso extra de Pizza
Hut. En el campo de la revolución digital se considera al “año cero” a
2007 (allí nacieron el iPhone, el producto más exitoso de la historia, las
principales redes sociales, Amazon, etcétera), así que lo de General Magic fue
realmente visionario, con muchas tecnologías que tuvieron que pensarse desde
cero.
En una escena de la película (que aún no está en
plataformas) se ve a los ingenieros planteándose cómo transmitir fácilmente
emociones e inventando, así como al pasar, los emojis. “Tuvimos que destruir
varios mitos como, por ejemplo, que los ingenieros son personas antisociales;
eso es falso, los protagonistas son personas extremadamente inteligentes,
empáticas y creativas”, agrega Maude.
El cineasta, que vive en Londres, recuerda que en su
adolescencia, cuando iba al Blockbuster a alquilar películas, la sección de
documentales estaba muy escondida, por debajo de las cintas triple X. “Hoy
vivimos un boom del género, en Netflix es la segunda barra que aparece luego de
estrenos. Hay un tema de menores costos, pero también de acceso: muchos
descubrieron la riqueza del género de documentales gracias a las nuevas
plataformas”, explica.
“Las grandes innovaciones de la historia involucran un poco de magia: para soñar en grande hay que crear una ilusión, enfocar la atención del público y del equipo en la visión de una paloma aparece de la nada y toma vuelo –cuenta la inversora y profesora de Stanford y Thunderbird Rebeca Hwang–, inspirando todo lo posible, mientras el mago-innovador crea el truco-ingeniería para que esa ilusión se convierta en realidad”. Hwang es amiga de los documentalistas y protagonistas de la película.
En la parte final del film se alude a la metáfora del surf y
de las olas: subirse a una antes es tan peligroso como hacerlo después de
tiempo. Pero esta calibración es extremadamente difícil de lograr. En palabras
de Porat: “Creo que si uno no tiene algo de vergüenza de lo que está mandando
inicialmente, entonces significa que lo lanzaste demasiado tarde”.
viernes, marzo 26, 2021
Cómo tomar decisiones basadas en datos
Las organizaciones basadas en datos tienen 23 veces más probabilidades de adquirir clientes, seis veces más probabilidades de retener a dichos clientes y 19 veces más probabilidades de ser rentables.
Soy una empresa y ya he abordado la transformación digital
de la compañía. Pero ahora, ¿qué? Es una de las preguntas más habituales que se
hacen muchas organizaciones tras haber superado uno de los escalones más
importantes de la última década. Pero los nuevos retos a los que se enfrentan
muchas de ellas van un paso más allá. Se necesita dotar a las empresas de
inteligencia suficiente para escuchar, comprender y tomar decisiones como nunca
antes. En este nuevo escenario toman especial relevancia los datos, pero aun
así una cosa es comprometerse con la transformación impulsada por los datos y
otra muy distinta es ejecutar ese compromiso.
Según ISDI,
la escuela de negocios de la era digital, es una realidad que el
proceso de decisiones en muchas compañías no siempre es óptimo. Por eso
recomiendan establecer un método basado en los datos. Más concretamente el
desarrollado por Joe Blitzstein and Hanspeter Pfister (Harvard University) y
conocido como “The
Data Science Process”, que se desglosa en los siguientes pasos
fundamentales:
- Entender el contexto e identificar las preguntas de negocio a las que quiero dar respuesta.
- Extraer y sanear el dato.
- Analizar el dato: Exploración, manipulación y modelización.
- Visualizar el dato: Visualización para simplificar las ideas.
- Comunicar las conclusiones y propuestas de solución: Aquí es donde precisamente reside la potencia del tratamiento del dato, en la propuesta de soluciones y respuestas a las preguntas planteadas.
De ahí la importancia de establecer un plan estratégico que
oriente a la organización hacia el “data-driven”, es decir, hacía la toma de
decisiones a través de los datos, para aprovechar las nuevas oportunidades,
retos y realidades que estos generan. De hecho Jorge Casasempere, Director
del Master de Data Analytics (MDA) y del Data Management Executive Program
(DAEX) de ISDI destaca que promover la cultura de datos dentro de las
empresas es fundamental, ya que el 84% de ellas se ha planteado en los últimos
cuatro meses acelerar la digitalización de sus procesos basados en data y el
40% prevé incrementar su gasto en esta área en los próximos 2 años. Además, las
organizaciones basadas en datos tienen 23 veces más probabilidades de adquirir
clientes, seis veces más probabilidades de retener a dichos clientes y 19 veces
más probabilidades de ser rentables.
Apunta además que: “Esta nueva realidad basada en los datos nos lleva a un nuevo planteamiento estratégico en el que deberíamos cambiar A las personas y no tanto cambiar DE personas. Es decir, esto es más un reto de gestión que tecnológico; esto no va de poner más o menos máquinas. Esto va de transmitir la relevancia y el valor del dato a toda la organización”.
Según Casasempere, en esta transición hacia una cultura de datos hay cuatro vectores clave: Formación, Información, Conocimiento y Acción.
- Formación
e Información para estar permanentemente actualizados con las
últimas tendencias y novedades de todas las disciplinas, al tiempo que
para ser capaces de mantener al día nuestras competencias, tanto en
aptitudes como en actitudes y destrezas.
- Conocimiento
y Acción para llevar a la práctica real los conocimientos
adquiridos y desarrollados, consiguiendo potenciar todas y cada una de
nuestras facetas, tanto personales como profesionales.
En definitiva los datos pueden ayudar a las empresas en la
toma de decisiones a través de dos grandes líneas de actuación: la
operativa en términos de optimización y mejora de la eficiencia de los
procesos actuales (mediante la gestión de infraestructura, procesamiento de
imagen y vídeo, consultas en tiempo real, agregación de datos, gestión del
riesgo, sistemas avanzados de alertas, geolocalización de los datos, etc.) y la
estratégica en términos de generación y desarrollo de nuevos
modelos/líneas de negocio que nos permitan hacer crecer y evolucionar la
empresa (en este caso se puede incorporar la personalización, Data as a
service, visión 360 del cliente, nuevas métricas, etc.).
sábado, marzo 13, 2021
El poder de los introvertidos en la oficina
Algunos estudios afirman que el cincuenta por ciento de la población mundial es introvertido, aunque según los expertos no existen introvertidos o extrovertidos al cien por cien sino individuos con más o menos tendencia a serlo. En sociedades abiertas, conectadas y modernas como las actuales, la sociabilidad, la extroversión, el don de gentes y la comunicación son muy valorados.
"Responde a lo que se conoce como el “ideal del
extrovertido”, el perfil de personalidad que se nos ha impuesto",
afirma Mihaela Enache, profesora de los Estudios de Economía y
Empresa de la UOC. No solo socialmente, también en el mundo
laboral, se penalizan muchas de las características de los introvertidos.
"Se favorecen los perfiles más extrovertidos, dado que se considera que
una persona con habilidades interpersonales, espontánea y comunicativa, ofrece
más prestaciones sobre todo para trabajos con interacción constante, como
puestos directivos, departamentos comerciales o que requieran trato directo con
el público", afirma Enache.
"Vivimos en una sociedad que, en apariencia, parece
estar dominada por la personalidad extrovertida. Parece que las personas
extrovertidas pueden con todo y son capaces de enfrentar cualquier
circunstancia", afirma Manel Fernández Jaria, profesor de los
Estudios de Economía y Empresa de la UOC.
A los introvertidos, generalmente, se los etiqueta
como antisociales, tímidos o con pocos amigos. La definición más
psicológica del término introvertido, apunta Fernández Jaria, es la
condición individual que se caracteriza por la inclinación hacía el universo
interior, mostrarse reservado o con tendencia a no exteriorizar las emociones.
"Se los ha tratado erróneamente y se los ha etiquetado de modo
negativo", afirma Sílvia Sumell, profesora de los Estudios de
Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, que añade que "no tienen
problemas de habilidades sociales, sino que les puede costar más relacionarse
con grupos grandes, pero en cambio se desarrollarán mejor en grupos
pequeños".
Un jefe introvertido puede ser un muy buen jefe
Hay muchos estereotipos e ideas
distorsionadas sobre las personas introvertidas y el mundo laboral se ve
afectado por esto. A la hora de ascender a jefe, director o coordinador de un
equipo, los estereotipos negativos que acarrean socialmente los introvertidos
interfieren en su crecimiento y trayectoria laboral.
"La mayoría de las empresas optan por perfiles más
extrovertidos para ocupar posiciones de liderazgo, pero cada vez hay más
investigaciones que sugieren que el liderazgo no requiere ser extremadamente
sociable, los líderes más eficaces no entienden como indispensable el perseguir
la notoriedad", afirma Enache.
"Concretar y hacer realidad los proyectos de un grupo
de personas son habilidades que se encuentran tanto en los introvertidos como
en los extrovertidos", explica Enache, que afirma que "saber escuchar
y considerar las aportaciones de los profesionales con los que se trabaja son
habilidades que se valoran y por las que no únicamente se buscan perfiles
extrovertidos".
En este sentido, Fernández Jaria coincide en que la escucha
activa, mantener y transmitir calma a la hora de tomar decisiones,
procesar la información, pensar antes de hablar, empoderar y tener más
tendencia a profundizar son rasgos propios de las personas más introvertidas y
características que cualquier líder querría tener. El problema está cuando la
empresa parece no ver estas habilidades porque solo valora los rasgos de
personalidad extrovertidos.
"Los sistemas de gestión de talento deberían también
estar diseñados para identificar el talento que está en las personas menos
extrovertidas", puntualiza Jaria.
Oficinas abiertas y trabajo cooperativo, los enemigos de
la creatividad de los introvertidos
Oficinas abiertas, sin paredes, y trabajo colaborativo son
algunas de las dinámicas que se abren paso en el mundo laboral, que parece
estar cada vez más empecinado en acabar con el trabajo individual y la
privacidad. "Los espacios abiertos favorecen el trabajo cooperativo, pero
a veces impiden la concentración y el enfoque individual en problemas
complejos. Es importante respetar los espacios de privacidad del empleado y
crear espacios de trabajo flexibles, que combinen espacios abiertos con otros
más tranquilos, con menos estímulos y menos ruidosos", afirma Enache.
Las nuevas tendencias con relación a los espacios de trabajo
abiertos, por ejemplo, pueden no ser las mejores para personas con rasgos
introvertidos. "La persona introvertida valora más el mundo interior y no
necesita de los estímulos externos; normalmente prefiere trabajar en lugares
tranquilos, sin demasiado ruido, donde se pueda concentrar bien, sin
interrupciones, donde le dejen tiempo para pensar, reflexionar... y en grupos
pequeños", afirma Sumell, experta en psicología laboral.
"En cuanto a dinámicas, se puede trabajar algún día de
manera remota o, por ejemplo, plantear reuniones donde se deje un tiempo para
leer antes de discutir, se escriba individualmente lo que se quiere comentar o
las propuestas que cada trabajador quiere plantear, como una estrategia para
favorecer al introvertido (le dejamos un espacio de preparación) y al
extrovertido (lo obligamos a ser más reflexivo), y de este modo equilibramos el
terreno", propone la experta.
Según diferentes estudios, los introvertidos tienen una
correlación positiva con la creatividad, pero las dinámicas
de trabajo actuales pueden afectarla negativamente. "Los
ambientes de trabajo abiertos pueden socavar la productividad creativa,
especialmente entre los introvertidos", afirma Enache. De hecho, este tipo
de perfiles muy creativos se pueden sentir frustrados en ambientes muy abiertos
debido a interrupciones frecuentes, falta de privacidad, elevados niveles de
estrés y sobreestimulación.
¿Qué aporta una persona introvertida a un equipo?
Estas personas se sienten cómodas escuchando, son
buenas resolviendo problemas, siempre que tengan el espacio y el
tiempo para hacerlo, tienden a ser empáticas y van bien preparadas,
porque no les gusta ser el centro de atención, así que preparándose bien, ganan
seguridad. En esta línea, Sumell enumera otros rasgos interesantes como una mayor
capacidad de observación y de reflexión y menos impulsividad, no tienen
miedo a delegar y valoran la colaboración por encima de la
individualidad ya que no tienen necesidad de protagonismo.
"Aun así, como cualquiera, en un día malo un
introvertido también puede presentar otra versión diferente: generación de
incertidumbre, poca cooperación, parálisis por análisis, juicio silencioso,
cierta rigidez o lentitud en el desarrollo de proyectos", afirma Fernández
Jaria.
"La importancia reside en potenciar la diversidad de
personalidades, ambos perfiles aportan diferentes perspectivas que conducen a
una mejor toma de decisiones y propuesta de soluciones ante los retos de los
proyectos que tienen que abordar las organizaciones", concluye Jaria.
miércoles, diciembre 30, 2020
Innovación en las empresas pymes para generar valor
lunes, noviembre 23, 2020
Claves para implicar a los empleados en la estrategia de cambio organizacional
Innovar y adaptarse son, ahora mismo, los dos verbos más
conjugados en las organizaciones. A pesar de que la transformación siempre ha
estado presente, la crisis sanitaria ha provocado que este proceso se acelere
y, por ende, que muchas entidades puedan no estar lo suficientemente preparadas
para hacerlo de forma inmediata, estructurada y ordenada. Este contexto está
propiciando que cada vez más departamentos de RRHH impulsen una estrategia de
Change Management como procedimiento imprescindible a la hora de lograr que los
empleados entiendan, acepten y adopten correctamente la nueva hoja de ruta de
la empresa, alcanzando rápidamente y de manera ágil los objetivos previamente
establecidos.
Teniendo en cuenta que actualmente la gran mayoría de
las plantillas son híbridas, este proceso requerirá, ahora más
que nunca, una estrategia predefinida que concrete qué es lo que va a cambiar,
cómo se va a realizar este proceso y qué se debe hacer para que estos cambios
fluyan con facilidad entre los diferentes equipos y departamentos.
Antes de ponerlo en marcha, es necesario tener claro que
el Change Management debe aplicarse tanto a nivel individual como
por equipos/proyectos. Y es que, para que tenga éxito, es preciso asegurarse de
que cada empleado toma conciencia de la importancia de este nuevo
rumbo, se siente parte de la evolución de la empresa, adopta y
desarrolla una serie de cambios en sus tareas diarias, y finalmente, potencia y
adquiere ciertas habilidades.
Del mismo modo, también será obligatorio que exista un entendimiento
entre individuos, que haya una concienciación de grupo con el nuevo
rumbo, y que el espíritu de equipo se adecúa a lo que está por venir. Solo
de este modo será posible sacar adelante todos los proyectos que hay en marcha
de forma efectiva.
“Las empresas tienen la necesidad de reinventarse ante el
nuevo escenario y esos cambios requieren de una total implicación del factor
humano de la compañía. Por ello, durante todo este proceso, la transparencia y
la interacción constante con el equipo son clave para que la estrategia de
cambio salga bien. Cuando mayor grado de información tengan los empleados,
mayor valor dé la empresa a sus ideas, experiencia y necesidades, y, por ende,
más involucrados estén en el plan de cambio, más posibilidades de éxito habrá.
Eso sí, siempre y cuando se siga un procedimiento de Change Management bien
estructurado y adaptado al contexto de teletrabajo actual”, indica Ana
Romeo, directora de Recursos Humanos de Cigna España y
embajadora Humans 4 Health by Cigna.
En términos generales, este proceso deberá seguir siete
criterios:
1. Definir qué se quiere cambiar
Es imprescindible identificar qué es lo que
realmente se debe cambiar a nivel de interno, analizando, en base a la estrategia
global de transformación de negocio, qué funciona y qué no.
Hay variables y datos estadísticos que pueden ayudar a
certificar las causas que motivan esa necesidad de reinventarse.
Esta primera fase servirá también de base a los departamentos de RRHH para
hacerse una primera idea de qué áreas y departamentos serán los afectados por
el proceso de Change Management y dónde poner el foco de
acción.
2. Definir soluciones a largo plazo
Una vez se sabe qué hay que cambiar y a qué áreas afectará,
conviene identificar posibles soluciones. Cuántas más opciones
para poder reconducir lo que ya no funciona, mejor. Se recomienda que,
preferiblemente, sean soluciones a largo plazo, evitando actuaciones de
emergencia que puedan tener efectos colaterales adversos.
En esta fase, el papel de los líderes de cada área
es clave para marcar un rumbo definitivo y evitar conflictos futuros entre
departamentos y equipos a la hora de afrontar cualquier dificultad que pueda
suceder.
3. Establecer acciones determinadas e identificar el
impacto a nivel individual y por equipos
Es necesario definir de forma concreta y específica cómo se afrontará el cambio cambio, precisando los pasos y acciones que deberá seguir cada empleado, equipo y área. En este sentido, será muy importante determinar el impacto que tendrán los nuevos procedimientos a nivel individual (habilidades, roles, carga de trabajo, organización, recursos, etc.), así como los posibles obstáculos que puedan producirse, para evitar sorpresas y poder responder de forma inmediata.
4. Segmentar el proceso y establecer tiempos
Marcar etapas y fijar pequeños objetivos que se
complementen con el itinerario hasta el resultado final será también
fundamental. Más aún en un contexto marcado por el teletrabajo,
donde sincronizar los ritmos de todos los que forman parte del proceso resultará
mucho más complicado.
5. Comunicar correctamente el cambio y tener siempre en
cuenta la opinión de los empleados
La transparencia y el contacto constante es
lo más importante. Por un lado, porque cualquier detalle desconocido para los
que forman parte del cambio, por pequeño que sea, puede generar confusión y
desconfianza.
Y, por otro, porque solo conseguiremos que los empleados se
impliquen si cuentan con un canal de comunicación bidireccional a
través del cual poder informarse y dar su opinión.
Para ello, será necesario transmitir correctamente
el problema que motiva el cambio, explicar de forma clara y concisa
los pasos y etapas que forman parte del plan a seguir, y darles la oportunidad
de expresarse y aportar su punto de vista a la hora de diseñar la hoja de ruta
definitiva.
Dado que muchos de los empleados estarán trabajando
a distancia, este cometido deberá reforzarse mucho más, siendo más
proactivos en el contacto con ellos e integrando en todo momento su feedback
sobre el proceso.
6. Definir un equipo de gestión del cambio
Será el principal punto de contacto con el área de RRHH y
el encargado de asignar de forma directa o indirecta las responsabilidades y
los recursos. Su estructura puede variar, tratándose de un grupo
centralizado o bien de uno o varios responsables integrados dentro de cada
equipo o área. Así mismo, ya sea de forma externa o dentro de este grupo de gestión
del cambio, deben identificarse uno varios líderes formales e informales
que se encarguen de prestar apoyo y servir como punto de contacto.
7. Enriquecer el proceso con otras acciones de
fidelización
En un contexto marcado por el teletrabajo, donde
reforzar constantemente el vínculo entre empresa y empleado es más importante
que nunca, no se deben dejar de lado otras iniciativas enfocadas a la conciliación
familiar, al desarrollo de carreras, al cuidado de la salud y el bienestar, al
reconocimiento de logros o a todo aquello que haga sentir a los
empleados cómodos, orgullosos, felices y motivados para dar lo mejor de sí
mismos, independientemente de donde se encuentren.
Dentro de todo este plan, es muy importante definir una
serie de indicadores que sirvan para medir y monitorizar la efectividad
de todo el proceso. El hecho de que se trate de un modelo enfocado a
un conjunto de ciclos cortos ayudará a obtener resultados casi inmediatos,
aprender pronto de los errores, modificar aquellas acciones que no funcionen y,
por ende, mejorar el rendimiento de la gestión de cambios.
domingo, octubre 25, 2020
10 Formas en que los Líderes Pueden Mejorar el Compromiso y el Bienestar de sus Profesionales
Dan Witters en gallup.com/workplace del pasado 6 de octubre plantea que el compromiso de los profesionales se ha reconocido desde hace muchos años como un motor importante de su desempeño. Al mismo tiempo el bienestar, casi siempre a través de un programa de bienestar, ha sido adoptado por muchas organizaciones en estados Unidos para disminuir los costes derivados de los problemas de salud. Gallup, en sus investigaciones, ha encontrado que existe una llamativa relación entre compromiso y bienestar que ocasiona grandes consecuencias en la productividad de los empleados y en su desempeño. Ambos ejercen un efecto recíproco, influyendo en su estado futuro en un nivel similar, pero también son aditivos, por ejemplo un elevado bienestar incrementa los niveles de desempeño en un grado que no se puede conseguir a través del compromiso exclusivamente.
El bienestar debe ser abordado de manera holística,
incorporando sus elementos esenciales: carrera, aspectos sociales, financieros,
comunitarios y físicos. Los programas de bienestar físico no son suficientes,
por lo tanto. El burnout se reduce cuando existen profesionales altamente
comprometidos y con un nivel elevado de bienestar que trabajan en una cultura
que reconoce sus fortalezas individuales.
Witters recomienda estas acciones para que los líderes
eleven el compromiso y bienestar de sus trabajadores, a la vez que mejoran sus
resultados de negocio:
1.- Pedir a los profesionales que contribuyan con sus
ideas relacionadas con sus necesidades y expectativas en torno a su bienestar y
discutir éstas abiertamente, procurando, siempre que sea posible, incluirlas en
los programas que aborden el bienestar en el trabajo.
Si las ideas no se utilizan el líder debe mostrarse
transparente a la hora de explicar las razones para no desincentivar la
participación futura.
2.- Ligar el bienestar de cada profesional con el
logro de la misión de la organización. Sentir que nuestra organización tiene
una misión o propósito que es importante es un aspecto fundamental del
compromiso. Para conseguirlo resulta útil revisar con ellos la misión de la
organización valorando cómo una cultura de bienestar para cada elemento de la
misma es crítica para el éxito de la misión. También analizar cómo la misión
les puede ayudar a vivir una vida con sentido. En este sentido hay que buscar
formas de recordar estas conexiones, bien sea diseñando posters en los que se
explique cómo cada elemento del bienestar está ligado a la misión, por ejemplo.
Definir la misión dentro del contexto del bienestar y
el propósito la hace factible y demuestra que es parte de la cultura dela
organización y no la última moda, ya que ayuda a que el profesional sienta que
su trabajo es importante.
3.- Fomentar la participación en actividades ligadas
al bienestar, adaptadas al talento de cada profesional, procurando
que éste conozca bien lo que se espera de él en el trabajo y tenga la
oportunidad de hacer aquello que se le da bien cada día.
4.- Conseguir que cada profesional identifique sus
fortalezas naturales, para lo cual en un contexto de generar bienestar, individualmente
o en pequeñas reuniones de grupo se le puede pedir que describa el elemento de
bienestar hacia el que gravita con mayor facilidad. De esta forma aprendemos
qué factores, en su vida personal y en el trabajo, les motivan más para
triunfar y cómo tienen éxito, facilitando ejemplos para los demás y sirviendo
para evidenciar aquello en lo que destacan.
5.- Reconocer a los profesionales por sus logros
relacionados con el bienestar. El reconocimiento refuerza aquello que es
valorado dentro de la cultura de una organización. El líder debe formalizar
mecanismos en el trabajo para facilitar el reconocimiento de los logros
relacionados con el bienestar para incrementar su visibilidad y los esfuerzos,
incrementando de esta manera el bienestar y el compromiso simultáneamente, sin
olvidar que hay que actuar sobre cada elemento, no sólo sobre el físico.
6.- Realizar el seguimiento para demostrar que es
importante. El líder debe pedir a los empleados que comuniquen sus intereses y
metas relacionadas con su bienestar a sus responsables más directos y que éstos
y él mismo monitoricen activamente los objetivos. Por ejemplo, puede preguntar
a sus profesionales cuál va siendo su progreso hacia estas metas ya que este
feedback hace que éstos sientan que se preocupan por ellos y por su bienestar
como personas.
7.- Identificar a los “directores de bienestar”. Pedir
a los profesionales que seleccionen a aquellos compañeros en el trabajo que han
tenido el mayor impacto positivo sobre su bienestar, destacando las razones por
las que han tenido un impacto significativo. Posteriormente cada profesional
debe enviar un mensaje a cada una de las personas que ha elegido explicándoles
por qué lo han hecho.
8.- Crear una red para compartir para extender las
mejores prácticas, que incluya apps para facilitar las reuniones e
interacciones, en situaciones como las de la actual pandemia.
9.- Ligar explícitamente cada actividad relacionada
con el bienestar en el trabajo con al menos uno de sus cinco elementos. Los
cinco elementos pueden ayudar a los directivos a individualizar más claramente
las actividades adaptándolas a la situación de cada profesional. Los líderes y
directivos deben transmitir que los cinco elementos son valores
organizacionales importantes.
10.- Incluir el establecimiento de objetivos de
bienestar y reconocimiento de los logros en las evaluaciones de progreso y
desempeño. Distintas investigaciones han mostrado que los profesionales
comprometidos se sienten más cómodos comentando sus objetivos de bienestar con
sus directivos. Una forma de comenzar estas conversaciones puede ser
preguntando el responsable si existe algún aspecto del bienestar del
profesional que pueda apoyar.






