Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

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miércoles, julio 01, 2020

Las Pymes y los Modelos de Negocios

En esta era transformacional, todos los que se sientan identificados con la realidad que nos toca vivir, tienen que ser los verdaderos protagonistas del nuevo paradigma de la gestión empresarial que requiere un cambio radical de mentalidad. 

Por cierto, hoy más que nunca habrá que estar muy atento a lo siguiente:

  • Qué está pasando a nuestro alrededor, y cómo afectará el sector al cual  pertenecemos.
  • Los movimientos estratégicos que hace nuestra competencia.
  • Tener una actitud abierta hacia la innovación en los procesos, productos o servicios.
  • Gestionar las relaciones de nuestros clientes actuales y potenciales. 

De este modo, es necesario adoptar situaciones nuevas y diferentes, evaluando antes que nada, dónde está la empresa pyme ahora y, luego, conseguir poner el foco hacia dónde le conviene dirigirse reinventando el modelo de negocios.

Cómo innovar el modelo de negocios 

Será fundamental para la supervivencia y/o crecimiento de las empresas pymes. Para innovar el modelo de negocios, existen ciertos factores clave que resultan ser los basamentos, ellos son:

La propuesta que genera valor al cliente es el factor más importante, y consiste en cómo la empresa descubre la forma de ayudar a los clientes a realizar una tarea que consideran importante. Después de entender el proceso completo de cómo se realiza la tarea, la empresa estará en condiciones de poder diseñar la oferta.

En el plan de utilidades, se considera lo siguiente: el ingreso por ventas, el costo de los recursos clave requeridos, la contribución marginal necesaria por cada transacción para alcanzar las utilidades deseadas y la velocidad del uso de los inventarios y otros activos, y los recursos que son necesarios para obtener el volumen esperado para alcanzar las utilidades pronosticadas.

Recursos clave, son los activos tales como: las personas, tecnología, productos, instalaciones, equipos, canales y marca requeridos, que tienen la meta de brindar la propuesta de valor al cliente objetivo. 

Procesos clave, son los procesos operacionales y de gestión, como: capacitación, desarrollo, manufactura, elaboración de presupuestos, planificación, ventas y servicios, los mismos también les permiten entregar valor al cliente. Además, los procesos clave incluyen las reglas, indicadores y normas de una empresa pyme, por ejemplo: financieros, operacionales y otros.

Por último, las empresas pymes lograrán el éxito cuando puedan percibir y decidir con coraje, talento y rapidez, no solo lo que está cambiando a su alrededor sino también en el desarrollo de los modelos de negocios que pueden ser aplicados para mejorar la competitividad empresarial y lograr un desempeño superior. 

Para mejorar las habilidades de liderazgo, los invito a inscribirse hasta el 31/3/21 en el Curso #GratisOnline Promoción 2102 nro. 50 de #Liderazgo para Empresas PYMES del 5/4/21 al 3/5/21. Anotarse, haciendo clic en:


Deseos de éxitos!!!

Rodolfo Salas

sábado, marzo 21, 2020

7 claves para crear una cultura organizacional extraordinaria

La cultura organizativa es aquella que recoge la visión y misión de una empresa, sus valores y los principios en los que basa tanto sus procesos internos como la gestión de personas que lleva a cabo. Si la cultura organizativa en cuestión es asimismo extraordinaria conseguirá que sus empleados sean más felices en sus lugares de trabajo y, por ende, más productivos, algo que colateralmente beneficia a la marcha del negocio y a su reputación. 

En un artículo publicado en julio de 2017, Forbes subrayaba cómo "crear una cultura de empresa sólida y excepcional debería ser la absoluta prioridad de cualquier líder o emprendedor". Por cultura de empresa, la publicación entiende "una forma de concebir la gestión según el mantra 'cuida de tus trabajadores y ellos cuidarán de sus clientes'. Y para ilustrar cómo llegar a desarrollar una cultura empresarial de estas características, el artículo da 7 claves para lograrlo: 

  1. Primero de todo, siéntate a reflexionar y analizar: "Un tratamiento antes del diagnóstico no es una buena práctica médica, y tampoco funciona en el mundo de la cultura empresarial. Antes de comenzar realiza un diagnóstico certero de la situación de tu empresa; sólo así sabrás qué necesita."
  2. Una buena cultura empresarial comienza por pensar diferente y pensar a lo grande: "En el trasiego diario de reuniones y entregas es necesario un líder fuerte capaz de recordar regularmente a los empleados la “foto fija” de a dónde quiere llegar la empresa y por qué es una buena idea."
  3. Acepta tus errores y responsabilízate de ellos: "Los líderes más hábiles miran primero a su ombligo y analizan sus errores antes que los de los demás, y son expertos en una cualidad que todo jefe necesita desde el punto de vista de un empleado: humildad. Esto es necesario para solidificar la confianza entre el líder y los miembros de su equipo."
  4. Trata de transmitirle a tus empleados tu cultural empresarial soñada: "Los miembros de tu equipo no habitan en tu mente, por ello no podrán poner en marcha sus capacidades hacia lo que quieres conseguir si no se lo comunicas. La mejor forma de hacer que se sientan tan comprometidos con la causa como tú es hacerles parte de tu sueño y recordarles lo importantes que son para que se haga realidad."
  5. Transforma la forma de pensar de sus empleados y transformarás sus comportamientos y resultados: "Cuanto más éxitos les ayudes a lograr más oportunidades tendrán de interpretar esas pequeñas victorias como permanentes y personales."
  6. Sé capaz de identificar, nutrir y recompensar el talento: "Y es que no hay camino más rápido para alcanzar tu cultura empresarial soñada. Asegúrate de que estás contratando, entrenando y promocionando a los futuros líderes de la organización que deseas."
  7. Mídelo todo constantemente, y sé rápido corrigiendo el curso de las cosas cuando alga vaya mal: "Lo más importante es ser tan apasionado como diligente a la hora de centrarse en lo primordial. Y en ese sentido debes tener en la mano un termómetro que mida la fuerza de tu cultura de empresa veinticuatro horas al día. Al mismo tiempo debes prestar atención al feedback externo que llegue de tus clientes, distribuidores y competidores."


jueves, enero 16, 2020

Qué lecciones se aprenden de los negocios centenarios

Augusto Costanzo

La prioridad de estas empresas no es crecer, sino perdurar en el tiempo. Para ello, se centran en su negocio 'core' pero saben innovar para adaptarse a los cambios del mercado. Apuestan por un liderazgo estable y un equipo con talento.

¿Son longevas las empresas españolas? Lo cierto es que no. Sólo el 16% de los negocios en activo tiene 20 años (o más), según datos del INE. Y la tasa tampoco mejora en otros países desarrollados. Las compañías del S&P 500 han pasado de una media de edad de 67 años en 1940 a apenas 15 años en la actualidad.

Y es que sobrevivir no es fácil. A los posibles (y a veces inevitables) errores en la gestión se suman los vaivenes en la coyuntura económica y las crisis financieras. Por eso, las escasas compañías que consiguen superar los cien años de antigüedad no sólo son rara avis en nuestro país, sino que, bien mirado, adquieren un cierto tinte heroico. ¿Cómo lo han conseguido? Y, lo que es más importante, ¿qué podemos aprender de ellas?

De partida, el primer rasgo diferencial radica en la vocación de la empresa. Su prioridad no es crecer, sino perdurar en el tiempo y cumplir un papel en la sociedad. De hecho, el 89% de las empresas centenarias a nivel mundial son de pequeño tamaño (no superan los 300 trabajadores). "Hay que definir cuál es el objetivo principal de la empresa: convertirse en un unicornio y crear riqueza para los accionistas o dejar un legado a la siguiente generación e inspirar orgullo de pertenencia. Ninguna cosa es mejor que la otra", afirma Josep Tàpies, catedrático de Empresa Familiar del IESE.

Otro de sus rasgos distintivos es que suelen concentrarse en su negocio core a lo largo de los años, sin que esto sea óbice para que añadan nuevas líneas de negocio para diversificar el riesgo. "No suelen cambiar de sector. Saben en qué son mejores, dónde aportan valor añadido y a lo largo del tiempo van mutando alrededor del conocimiento que ya tienen para adaptarse al mercado", explica Tàpies.

La cintura a la hora de adaptarse a los cambios es sin duda un rasgo esencial. Las empresas centenarias están atentas a la evolución de la sociedad y apuestan por la innovación para amoldar su producto o servicio a las necesidades del cliente. Y todo ello sin perder su esencia.

Parte del ADN de este tipo de compañías descansa en sus valores. Según el estudio Claves de las empresas y marcas españolas que han cumplido 100 años o más, elaborado por Millward Brown Iberia, ADG Comunicación y APD, las compañías más longevas se caracterizan por valores como el compromiso con los stakeholders (desde accionistas y empleados a entidades financieras), el amor al trabajo, la cultura familiar, la dimensión ética, el aprendizaje continuo, la paciencia y la prudencia. También la responsabilidad social, a menudo generando desarrollo en el lugar de origen.

Por otro lado, el 59% de los directivos considera que la clave de su éxito radica en la excelencia del producto y sitúan como centro de la estrategia la satisfacción del cliente.

Dimensión familiar

La mayoría de las empresas españolas son negocios familiares y la proporción es aún más elevada en el caso de las compañías centenarias. Este factor resulta clave, ya que dota a las empresas de una visión a largo plazo y una mayor vocación de continuidad.

Además suelen caracterizarse por una gestión prudente en el ámbito financiero. La estabilidad en el capital propicia la reinversión de los beneficios, con lo que la compañía suele recurrir a la inversión a partir de fondos propios antes que al endeudamiento.

Ahora bien, las empresas familiares también tienen sus propios retos a los que deben enfrentarse, desde la profesionalización hasta la gestión del relevo generacional. "La continuidad de una empresa familiar depende del grado de unidad y compromiso que alcancen y mantengan las personas que participan en ella: tanto las que trabajan en la empresa, como las que participan en su propiedad, y las que integran la familia propietaria, es decir, los familiares de los accionistas", señalan Miguel Ángel Gallo y Joan M. Amat, autores de Los secretos de las empresas familiares centenarias.

La mayoría de las compañías más longevas apuesta además por un liderazgo estable. Según un estudio de Harvard Business Review, las organizaciones tienden a cambiar sus líderes cada cinco años, mientras que las entidades centenarias los mantienen durante más de diez. Una estabilidad que habitualmente se extiende también uno o dos niveles por debajo en el escalafón. Por otra parte, suelen cuidar más las transiciones al frente de la compañía. Señalan un sucesor más de cuatro años antes del cambio y emplean al menos un año en el proceso de relevo.

A menudo los líderes pertenecen a la familia propietaria, lo que les dota de un plus de motivación para afrontar el trabajo (y sacrificio) necesarios para sacar el negocio adelante. Además, cuentan con la experiencia y la formación necesarias para el mando.

Por último, las propias empresas destacan un ingrediente imprescindible para su éxito: el equipo. Como explica Marta Beltrán, directora de la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid, "las empresas que saben identificar al personal válido y que encaje en la cultura corporativa, y que implementan todas las prácticas posibles para formar y desarrollar el talento, y finalmente, retribuirlo y valorarlo, tienen más posibilidades de perdurar en el tiempo".

La vocación exterior de Verdú Cantó

El azafrán es la especia más cara del mundo y también la más delicada. Y una de las empresas con más solera en su elaboración es Verdú Cantó Saffron Spain. La compañía nació en 1886 fruto de la colaboración entre José Cantó y su sobrino José Verdú. Desde un principio se caracterizó por una fuerte vocación exportadora, instaurando una oficina comercial en la India a principios del siglo XX. Hoy, vende sus productos en 40 países y obtiene el 60% de sus ingresos del exterior.

El negocio se ha mantenido siempre en manos de la familia Verdú, que conserva la mayoría del capital. El relevo generacional en sus más de 130 años de historia ha sido "complicado" pero finalmente se ha conseguido gracias a grandes dosis de "generosidad y sentido común", además de la aplicación de un protocolo familiar, según explica Juan Luis Durá, accionista y secretario del Consejo.

Para Durá, el secreto de su éxito hasta el momento ha sido sin lugar a dudas "el tesón y la constancia, no desfallecer". También mimar el proceso de fabricación y tomar el pulso al mercado de forma constante: "Por ejemplo, el mundo de las especias siempre se ha utilizado como aderezo en las cocinas, pero vimos que también se demandaba en coctelería, así que lanzamos los formatos y especias concretas que necesitaban los barman". Otro punto clave ha sido la inversión en I+D+i. Algo que les ha permitido desarrollar, entre otras cosas, productos novedosos, como el azafrán en gel, que les desmarcan de la competencia.

Ansorena, de las joyas al arte moderno

Ansorena es una de las joyerías con más caché de nuestro país. Un prestigio al que contribuyen, en buena medida, sus casi 170 años de historia. La empresa nació en 1850 y hoy se encuentra en manos de la sexta generación. Comenzaron siendo diamantistas (joyeros) de la Casa Real y con los años fueron incorporando nuevas líneas de negocio, como las subastas y la venta de arte. "La joyería sigue siendo el 50% del negocio, pero hemos querido diversificar. Mis padres optaron por el arte y las subastas porque tenían afición y vieron que en España había potencial. Además, había similitudes y sinergias interesantes en cuanto al tipo de cliente y de producto", comenta Jaime Mato, CEO de la empresa y tataranieto del fundador.

En su opinión, el éxito de la compañía radica en su espíritu de empresa familiar. "El hecho de que sea parte de tu familia y lleve tu nombre te hace defenderla a capa y espada", asegura.

También destaca la importancia de que los socios confíen en un solo gestor con autonomía suficiente para tomar decisiones, sin que esto suscite rencillas familiares. "Es importante que haya alguien que se desviva por el proyecto y que le apasione este mundo", comenta.
De hecho, Mato considera que "para llegar a ser una empresa centenaria, la ilusión por lo que haces es uno de los dos elementos clave". El otro es "contar con un equipo de calidad y con el que conectes".

López de Heredia, un rioja centenario

El origen de López de Heredia, una de las bodegas más antiguas de La Rioja, se basa en un cúmulo de casualidades. Su fundador fue Rafael López de Heredia y Landeta, un chileno que emigró a España, abrazó la causa carlista y posteriormente se exilió en Francia. Allí trabajó como contable en una empresa que terminó en suspensión de pagos. En el proceso de liquidarla tuvo que viajar a Haro (La Rioja) donde uno de sus acreedores le ofreció trabajar con él. De este modo, aprendió el arte de la elaboración del vino y en 1877 fundó su propia bodega que hoy en día está en manos de la cuarta generación. "Seguimos fieles a la filosofía del fundador que él resumió muy bien: cuidado y limpieza en la producción, seriedad y honradez en sus transacciones comerciales", comenta su bisnieta, María José López de Heredia.

La receta que les ha permitido superar las crisis durante 142 años ha sido "convicción en lo que se hace, pasión y trabajo, mucho trabajo". También una fuerte vocación por el oficio: "Amamos lo que hacemos".

La diversificación del Grupo Aza

Vicente Zamorano fundó su compañía de transportes a principios del siglo XX. Lo que comenzó siendo una empresa de carros y caballos hoy constituye un grupo empresarial de transporte de paquetería con más de 300 empleados. Además, la compañía ha introducido nuevas líneas de negocio entre las que se incluyen la venta de barcos, los inmuebles, la logística y la explotación de plazas de aparcamiento. "Hemos mantenido nuestro concepto de empresa familiar, basada en el trabajo y la disciplina. La evolución hacia cada uno de los tiempos que hemos vivido ha sido constante", dice Fátima Zamorano, exponente de la cuarta generación familiar.

Para superar la última crisis, optaron por "incrementar el esfuerzo y marcar objetivos de ahorro e innovación". Así, en pleno 'crack' del ladrillo, construyeron los proyectos Colón 6 y Rufaza 16, los más emblemáticos de Valencia en la crisis.


martes, diciembre 10, 2019

A Dios rogando y con Google y big data dando


Crédito: Shutterstock

Mentón desafiante, pecho enhiesto, rodillas al piso, brazos extendidos, melena al viento. Sí, hablamos de "la de Dios", la jugada icónica de Hugo Orlando Gatti, golero histórico de Boca Juniors. Y 30 años después, tal vez algún algoritmo moderno de machine learning la justifique, en términos de minimizar el rango de acción que deja al delantero que corre al arco, al enfrentarlo al semicírculo imaginario que ofrece la bíblica jugada. El Loco Gatti validado por datos, los algoritmos jugando a Dios.

La ciencia de datos parece arremeter con todo, desde los sistemas de recomendaciones de películas hasta la genética, de modo que no llama la atención que saque pecho (¡y se arrodille y alce los brazos!) ante la cuestión más relevante de la humanidad: la existencia de Dios.

La famosa "apuesta de Pascal", esa que dice que exista Dios o no, más vale apostar a que sí, es una indicación temprana de que hay algo en común entre el problema de dirimir la existencia de Dios y el de decidir si ver tal o cual serie, ya que ambos demandan decisiones bajo información incompleta. "En Dios confiamos; que los demás traigan datos" retruca un ocurrente meme basado en el lema oficial de los Estados Unidos (In God we trust) que, en relación al intento de relativizar a Dios sometiéndolo todo al arbitrio de los datos, remite a la chanza de "me ofende cuando dicen que Clapton es Dios: habrá creado el mundo, pero ni ahí toca como Clapton"; se trata de modificar alguno que otro nombre propio para aggiornar la herética alegoría al optimismo babeliano de los algoritmos en tiempos de big data.

Lo de hurgar en los datos para lidiar con lo divino tiene una larga historia. La "fórmula de Bayes", propuesta por el matemático inglés Thomas Bayes a mediados del siglo XVIII, ocupa desde entonces un lugar central en el análisis de datos y sigue siendo un elemento fundamental de las versiones más modernas de machine learning e inteligencia artificial. Tal vez su aparición más celebrada esté asociada a la épica sucesión de eventos que llevaron a Alan Turing a descifrar el Código Enigma en la Segunda Guerra Mundial.

Sobre la base de esta poderosa fórmula, el filósofo Richard Swinburne estimó que la probabilidad de que Dios exista es de un poco más de 50%. En su libro La Probabilidad de Dios, Stephen Unwit eleva este guarismo a 67 por ciento. El físico Larry Ford, usando la misma fórmula pero con distintos datos y supuestos, concluye que las chances de existencia de Dios son virtualmente nulas (¡100 dividido 1 seguido de 15 ceros!). En comparación, las discrepancias en estas estimaciones ponen a los pronósticos de los economistas a la par de los de la física nuclear.

En la década del 90, Doron Witztum, Eliyahu Rips y Yoav Rosenberg causaron una pequeña revolución cuando reportaron en un prestigioso journal que los aparentes "mensajes ocultos" contenidos en el libro del Génesis pasaban los tests convencionales de la estadística, y que los separan de ser meras casualidades.

Varios años más tarde, Brendan McKay y sus coautores, de la Universidad Nacional de Australia, señalaron alarmantes falencias en el estudio original, lo que sugiere que Dios no pasa mensajes en clave en la Biblia o que lo hace demasiado bien. Queda como desafío para la ciencia de datos moderna escrutar cuán cierto es lo que se hablaba por estas tierras de los discos de Xuxa pasados al revés, aunque más de uno diga que ya fue suficiente con escucharlos al derecho.

¿Rezar tiene efecto?

Fiel a su espíritu aventurero, la economía no iba a permanecer de brazos cruzados en esta patriada. James Heckman (premio Nobel de Economía, 2000) publicó un paper titulado El efecto de rezar sobre la actitud de Dios hacia la humanidad en donde, sobre la base de datos y modelos estadísticos sofisticados, "demuestra" que solo rezar mucho tiene algún efecto y que rezar poco puede ser hasta contraproducente. Las comillas refieren a que en realidad se trata de una chanza intelectual, que solo intenta mostrar cuán lejos se puede ir cuando se abusa de la técnica y los datos.

En el otro extremo, no es ninguna broma el estudio de los argentinos Ricardo Pérez Truglia y Nicolas Bottan, que sobre la base de un milimétrico análisis de datos masivos muestra que los escándalos de pedofilia ocurridos en Boston y revelados en el año 2002 bajaron sustancialmente la práctica del catolicismo (asistir a misa, por ejemplo) pero que, llamativamente, no hicieron que la gente dejase de creer en Dios.

Una encuesta llevada a cabo de manera reciente por científicos del Conicet muestra una importante caída en la religiosidad de los argentinos ocurrida en la última década, que puede ser atribuida a numerosos factores. Uno de ellos, la creciente prevalencia de internet y de Google.

"¿Qué es lo más cercano a Dios en la Tierra?", se pregunta oportunamente un reciente artículo publicado en Technology and Society, que, abusando del recurso retórico, se autorresponde diciendo "No hace mucho tiempo habría dicho Google, pero ahora pienso que es big data".

Preguntas y más preguntas

Mucho más científicamente, el economista Seth Stephens-Davidowitz (que recientemente dio una jugosa conferencia en nuestro país, en la Universidad de Buenos Aires), explotó el filón de datos provistos por las búsquedas en Google para ahondar en algunas cuestiones relacionadas con la caída en la religiosidad, en un artículo oportunamente titulado "Googleando a Dios", publicado en el New York Times. Stephens-Davidowitz encuentra que, en línea con el artículo de Technology and Society, muchos creyentes redirigen a Google preguntas básicas que resultarían molestas o vergonzantes en una clase de catecismo o religión, tales como "¿quién creo a Dios?" (Primera, lejos, en el ránking), seguida por "¿por qué Dios permite el sufrimiento?" y luego por "¿por qué Dios me odia?".

Si la esencia de Dios es la de conocerlo todo, los resultados de Stephens-Davidowitz parecen dar algún sustento empírico al comentario ligero del párrafo anterior sobre la peligrosa cercanía de big data a Dios. Y como nota de color, agrega que las búsquedas sobre Kim Kardashian (la escandalosa y frívola celebrity norteamericana) ascienden a 49 millones, contra 2,95 sobre el papa Francisco. Por bastante menos margen, John Lennon fue crucificado mediáticamente cuando comparó su popularidad con la de Cristo, 50 años atrás y, seguramente, sin evidencia empírica alguna.

Si Dios juega a los dados, big data mediante, será cuestión de anotar sus tiros y aprender de su existencia con algoritmos. Y en relación a esto de pretender conocerlo todo a partir de datos, el famoso "Dios no juega a los dados" de Einstein plantea a esta estrategia dudas tan severas como el "deje de decirle a Dios qué hacer con los dados" que le respondiese Niels Bohr.

A lo que el escritor don Jorge Luis Borges aportaría su "Dios mueve al jugador y este, la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza, de polvo y tiempo y sueño y agonías?", para terminar de complicarlo todo. Hace poco tiempo, las redes sociales estallaron de curiosidad e ingenio ante la posibilidad de la creación de un nuevo pecado. Tal vez tenga que ver con el abuso de los datos y los algoritmos.


domingo, diciembre 01, 2019

Ser sociable vale más que un máster

  • Las empresas buscan nuevos perfiles para conectar mejor con los consumidores.
  • Las mujeres se encuentran a la cabeza en inteligencia emocional.

Thinkstock

Las habilidades sociales deberían ser las características más valoradas por las empresas. Estas no se tienen tan en cuenta en el momento de contratación, pero acaban siendo un factor definitivo. Así lo expuso el director de Galp para España, Nuno Moreira, en la ponencia Women In Business organizada la semana pasada por Cuatrecasas. “El 90% de las contrataciones se hacen por coeficiente intelectual. Sin embargo, en prácticamente todos los despidos, lo que cuenta es la actitud”, desarrolló el directivo. Un dato que invita a apreciar antes estas cualidades.

Las conocidas como soft skills son un valor en auge, y cada vez con mayor frecuencia, se tienen más en cuenta que la universidad donde se haya estudiado. La vicepresidenta de Microsoft para EMEA, María Garaña, apoyó esta tendencia con su propia experiencia: “He conocido a mucha gente con títulos que me ha impactado menos que gente sin títulos”. Si bien la formación es cada vez más importante, las habilidades sociales se consideran un elemento clave para el desarrollo profesional. “Incluso en el mundo de la tecnología, donde la capacidad técnica es clave, la diferencia entre hacerlo bien o mal radica cada vez más en las llamadas soft skills”, sentenció la directiva de Microsoft. Criticó que muchos de los ingenieros con los que trabaja “están muy acostumbrados a tratar entre ellos de forma muy técnica, pero no a comunicarse bien con los clientes”. Una cualidad que consideró muy necesaria, pues “cuando la gente va a comprar no quiere escuchar las características, sino que le expliquen para qué sirve”, ilustró Garaña.

Las empresas empiezan a ser conscientes de lo necesarias que son estas cualidades y las buscan en sus nuevas contrataciones. El director general de Cuatrecasas, Jorge Badía, aludió a varios informes, de los que se concluye que el “el 52% de los empleos actuales requieren de ciertas destrezas y habilidades sociales”. Una tendencia en auge, pues como también expuso el directivo, “está previsto que en 2020, estas competencias sean las más buscadas por las empresas”.

La capacidad de comunicación se encuentra en la cúspide de la pirámide. En este sentido, el director de Galp para España, Nuno Moreira, apuntó que lo más importante es saber conectar con todo el mundo y ser capaz de contar bien las cosas a gente con perfiles muy diferentes. Un planteamiento que ha cambiado la forma de funcionar de las propias compañías. La directora de soluciones cognitivas de IBM para el sur de Europa, Carmen García, subrayó que “el nuevo marketing es sobre la gente, lo que conecta a las personas es tener una idea en común”. La directiva planteó que las humanidades pueden desembocar en una nueva forma de acercarse a los problemas.

Ante esta nueva forma de buscar empatizar con los consumidores, las mujeres juegan un papel fundamental. La socia fundadora de Seaya Ventures, Beatriz González, hizo hincapié en que si “las mujeres son las que más decisiones de compra toman, también deberían estar en las empresas, porque saben qué y cómo tienen que ser las cosas”.

La directiva era, hasta el año pasado, la única mujer en estar al frente de un fondo de capital riesgo en España, algo que ahora comparte con la presidenta de Adigital Carina Szpilka, que fundó K Fund Venture Capital. Según el IESE, solo el 10% de los inversores en startups son mujeres, de hecho, la escuela de negocios ha lanzado un programa específico con el objetivo de intentar nivelar estos porcentajes. La socia fundadora de Seaya Ventures tiene muy claro la importancia de las habilidades sociales: “Yo puedo tener mis teorías sobre inversión, pero al final, en lo que se pone el dinero es en las personas”, explicó convencida. En este sentido, cree que las mujeres se encuentran en desventaja en un primer momento, “pues los emprendedores suelen ser hombres, y al principio, cuesta más conectar con ellos porque tendemos a tener prejuicios y nos gusta trabajar con gente parecida a nosotros”. Si bien también admitió que, tras varios meses, agradecen trabajar con alguien que aporte un punto de vista diferente. Para Beatriz González, “la buena actitud es lo que hace que los consumidores confíen y elijan una cosa u otra”. Cree que esta es la razón del éxito de Cabify, una de las startups en las que ha invertido, frente a Uber en España.

Las habilidades sociales también repercuten de forma muy positiva en el desarrollo del negocio, como recordó la socia de Cuatrecasas Mariana Norton. Es el caso del operador MásMóvil. Su consejero delegado, Meinrad Spenger, confesó que siempre había desconfiado sobre los beneficios de estas aptitudes, pero que, con la práctica, ha advertido que “aplicar la cultura empresarial es clave para que la gente se sienta cómoda en su trabajo”. Para él, ese es el secreto de que no existan los conflictos laborales entre sus empleados y de que sean la compañía telefónica que más está creciendo.

Por su parte, Nuno Moreira señaló la inteligencia emocional como la competencia más deseable. Para el director de Galp para España se trata de “la clave del éxito y es mucho más importante que el coeficiente intelectual”. Además, acompañó su ponencia de varios estudios de expertos en la materia que consideran que las mujeres tienden a tener más inteligencia emocional que los hombres. Una cualidad que considera vital entre los directivos y que, insistió, le hace preguntarse por qué no hay más mujeres en puestos de responsabilidad.


jueves, noviembre 28, 2019

Coaching emocional, una posible solución a la fuga de talento


Cuando hablo con trabajadores que pertenecen a la generación millennial y Z, me cuentan que las pymes les resultan muy atractivas como primera opción cuando tienen que buscar un nuevo empleo. Las posibilidades que ofrece una compañía pequeña, con una gestión cercana y con un equipo directivo que, a priori, les permite aprender y relacionarse con todas las áreas de negocio, les parece clave para desarrollarse personal y profesionalmente.

Sin embargo, desde hace unos años, parece que la huida de talento de esta generación está resultando inevitable. Los jóvenes, que se consideran nómadas profesionales, dejan de interesarse por un proyecto profesional y deciden cambiar el rumbo y abandonar a la empresa. Esto deja a los equipos directivos perplejos, desconcertados, sin saber exactamente cuáles han sido los fallos o si deben tomarse esa huida de talento como un problema estructural que existe dentro de la organización. Esto sucede, sobre todo, cuando la huida no parece frenar durante una larga temporada.

Hasta hace poco, se creía que la solución consistía en la subida de salarios y el aumento de los bonus. Ofrecer un extra al empleado podía calmar sus ansias de abandono y esto lograría retener al equipo con medidas materiales. No obstante, el riesgo que esta propuesta llevaba consigo, además de la falta de visión estratégica a largo plazo dentro de una empresa pequeña, era la ausencia de un análisis claro de la situación y una falta de imaginación y creatividad en los equipos de RRHH, pieza clave a la hora de investigar cuáles son las causas de la marcha del trabajador.

La buena noticia que me gusta dar es que las pymes cuentan con una ventaja clave: son capaces de dar la vuelta a esta situación de la huida de empleo de una manera más rápida y eficaz que las empresas grandes sin necesidad de invertir en medidas costosas. Una de las soluciones más sencillas es ofrecer al equipo formación basada en coaching emocional.  

En qué consiste la formación emocional

El interés de la generación más “huidiza” que hemos conocido, millennials y Z, reside en la humanización del empleado y la empresa. Además de preocuparse por las prácticas de responsabilidad social corporativa, por temas más globales y por su capacidad de desarrollo interno, su principal foco de interés es la formación constante. De hecho, el informe de junio de 2019 de Hays, llamado “What Workers Want” ya señalaba que los profesionales valoraban la formación en primer lugar (65%) como política empresarial.

Las compañías que valoran a su talento joven ya empiezan a apostar por una formación que no es, necesariamente, costosa ni requiere de una infraestructura de empresa grande. Las formaciones de coaching emocional, que suelen prepararse para un máximo de ocho personas, pueden girar en torno a cómo mejorar la inteligencia emocional, el liderazgo, cómo gestionar equipos productivos, cómo hablar bien en público, cómo mejorar tus conversaciones con los clientes, o cómo potenciar la salud mental en el trabajo, etc. Son grupos pequeños que crean unas sinergias muy inteligentes y dan espacio para el networking y la reflexión. En ocasiones, también se trabaja la resolución de conflictos entre ellos.


Los empleados que reciben este tipo de formaciones tienen la sensación de formar parte de una compañía que se preocupa por su bienestar y desarrollo, tanto personal como profesional. Las empresas que quieren contar con un equipo que permanezca en el tiempo para que su eficacia mejore y aligere los procesos de ejecución van a tener cada vez más difícil la tarea de retención. Si las pymes no confían en fórmulas adaptadas a sus presupuestos y eficaces en la misma medida, no podrá aportar un valor diferencial. La personalización y la creatividad de sus formaciones puede ser la respuesta a la aparentemente inevitable huida de talento.


domingo, noviembre 24, 2019

"Cada persona es dueña de su destino y tiene que labrarlo"

JMCadenas

CEO de Axa desde el pasado abril, ha dado la vuelta a una organización en la que comenzó a trabajar en 1993. Está convencida de que el aprendizaje es esencial para evolucionar, tanto como la comunicación.

A partir de esta semana, Olga Sánchez dedicará los jueves a pensar... en su casa. "No quiero tener la misma agenda que tengo en la oficina, donde es muy fácil meterte en la vorágine de reuniones, eventos y demás. Dedicar tiempo a pensar es lo que me va a dar la fuerza que yo necesito para dirigir esta compañía". La consejera delegada de Axa ha escogido ese día para desconectar. Es una decisión que toma sin ningún remordimiento y con el claro convencimiento de que para avanzar es necesario detenerse... algo que sorprende en esta ejecutiva que transpira energía y entusiasmo. Olga Sánchez (Madrid, 1969) ha desarrollado toda su carrera en Axa, a la que se incorporó en 1993.

Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales y Actuario colegiado en Instituto de Actuarios Españoles, el pasado 1 de abril se convirtió en la primera mujer en ocupar esa posición en una de las grandes aseguradoras del mercado español. Llegó al puesto para concluir el proceso de transformación en el que está inmersa la compañía y que finalizará en 2020. Sánchez es la cabeza visible de Axa España, en la que trabajan 2.749 personas y que el año pasado ingresó 2.525 millones de euros. La aseguradora está presente en 61 países, suma una plantilla de 126.000 empleados y unos ingresos de 102.900 millones de euros. Estos números no parecen atemorizar a una mujer que tiene la firme convicción de que "las cosas las hacen las personas, por eso hay que ganárselas. El querer, esa es la función del líder, que las personas quieran hacer las cosas". A punto de cumplir nueve meses en el cargo, Sánchez ha reducido de 11 a 8 el número de miembros en el comité de dirección, ha responsabilizado a los managers de la gestión de sus equipos y ha cambiado la forma de hacer las cosas. Este año es Premio EXPANSIÓN al Mejor Consejero Delegado por su apoyo a la gestión de personas, un reconocimiento que otorgan los consultores, cazatalentos, escuelas de negocios y directivos de recursos humanos.

¿Qué le ofrece y qué le pide al área de personas?

Las personas son la clave de que, realmente, como compañía podamos transformarnos, acelerar y liderar. Lo son todo. Tener un cliente satisfecho pasa por tener empleados satisfechos; si están implicados y comprometidos van a hacer su trabajo y bien.

¿Qué herramientas proporciona al área de personas para ello?

No tenemos departamento de recursos humanos, nos llamamos Personas, cultura y organización. Creo que la gestión de personas debe estar en los managers, es su función principal. El equipo de personas y cultura cuenta con políticas de gestión, salariales, desarrollo profesional, pero incentivamos la autoformación a través de una herramienta online. Cada persona es dueña de su destino y tiene que labrarlo.

¿Cuáles son los grandes motivadores de la plantilla?

Lo que mueve como ser humano y como organización es el propósito, por eso es tan importante identificarlo. Estamos trabajando en el plan 2023 y en lo primero que nos hemos focalizado es en el para qué, en cuál es nuestro propósito como compañía. Que la plantilla entienda por qué estamos aquí es fundamental, y la motivación y la fuerza de voluntad es lo que va a ayudar a conseguir los objetivos.

¿Qué habilidades ayudan a crecer dentro de una organización?

Saber comunicar es esencial. Si no eres capaz de que los demás te entiendan, no vas a conseguir nada. Luego, en función del nivel de responsabilidad es importante tener visión, estrategia y, de alguna manera, la capacidad de embarcar a los demás en los proyectos.

En este proceso de adaptación, ¿cómo gestiona la diversidad generacional?

El mundo parece que está hecho sólo para los jóvenes. No sé, quizá es porque tengo 50 años, pero creo que es importante tomar siempre lo mejor de todos los mundos. Los jóvenes han crecido en un entorno tecnológico, son más ágiles, tienen una aproximación más rápida a los temas, pero carecen de la experiencia y conocimiento de los más veteranos. Aceleras el aprendizaje en el momento que juntas personas de distinta edad, nacionalidad, género... es el fondo de la diversidad.

¿Qué le diría a una organización que prejubila a la misma edad en la que usted accede al cargo de CEO?

Que habrá tomado las medidas oportunas para asegurar ese expertise que se va. La experiencia sólo se consigue con experiencia, no es un móvil. Imagino que contarán con planes que aseguren que ese conocimiento se ha transmitido a las generaciones que se quedan. La curva de aprendizaje es una inversión, pero también es tiempo.

¿Cómo asume una organización pionera en políticas de flexibilidad laboral la ley de registro horario?

Hemos pasado por dos fases. La primera de enfado. Llevamos años trabajando la flexibilidad y la conciliación, es un elemento diferenciador en nuestra compañía. Que de pronto sometamos a las personas a un horario es un paso que habíamos descartado. Pero sabemos que hay que cumplir la ley, por eso trabajamos para mantener esa flexibilidad, pero más acotada.

¿Está a favor de las cuotas para potenciar la presencia de mujeres en puestos directivos?

Antes estaba en contra porque no lo entendía. Estás en un puesto por tus méritos, no por el género o edad. Pero según avanzaba en la carrera y dejaba atrás a mis compañeras, me di cuenta de que las mujeres necesitamos que confíen en nosotras porque nosotras no lo hacemos para desarrollarnos profesionalmente. Las cuotas son la excusa para que las mujeres salgamos de nuestra madriguera, porque nos cuesta dar ese paso, nunca estamos preparadas y creo que es por nuestra forma de ser.

¿Cómo gestionarlo para evitar la discriminación positiva?

Como todo en la vida, con sentido común. Ni hay que ascender a una mujer por ser mujer, ni dejar de considerar a un hombre por ello. Hay que poner a las personas adecuadas en los puestos adecuados.

¿Es el sueldo la herramienta para incentivar al empleado?

No conozco a nadie que trabaje por amor al arte. Lo que nos motiva para trabajar es el sueldo, pero también considero que no es lo único que mueve en la vida. En el trabajo es mucho más relevante sentirte cómodo, valorado y sentir que estás aprendiendo y tienes una proyección de carrera. La retribución es una pieza clave, pero no es la palanca para conseguir que los empleados se queden contigo.

¿Cuál será el impacto del trabajo independiente en las empresas?

Una parte importante de una empresa es la cultura y el sentido de pertenencia. Me resulta difícil pensar en una compañía en la que la mayoría de las personas no tengan una vinculación contigo como entidad, porque la cultura y tus valores como compañía se caen. No descarto que se recurra a esta modalidad laboral para proyectos puntuales, pero el trabajo independiente significa matar todo por lo que ahora mismo estamos trabajando. Puede que a otras empresas les vaya bien, pero no lo veo para Axa.

El ránking

Defensora a ultranza del sentido común, la consejera delegada de Axa tiene su ránking particular para gestionar equipos de una manera eficaz. Estas son sus prioridades:

  1. Sentido común.
  2. Comunicación.
  3. Propósito.
  4. Diversidad.
  5. Aprendizaje.
  6. Satisfacción.
  7. Adaptación.
  8. Flexibilidad.
  9. Liderazgo.
  10. Sabiduría.


sábado, noviembre 23, 2019

Las claves del éxito de Despegar en la Argentina

Para celebrar sus 20 años en nuestro país, la empresa de viajes realizó el evento “De StartUp a unicornio”, en el auditorio del Grupo Clarín. A través de diversos paneles, se profundizó en los talentos que se necesitan en el sector y en la baja inserción de las mujeres. El desafío de reinventarse constantemente para liderar.


En dos paneles que tuvieron lugar en el auditorio del Grupo Clarín, líderes de la compañía y referentes de la tecnología dieron su visión sobre las empresas del sector y su desarrollo. El evento fue conducido por la periodista Marina Abiuso.

Brand Studio para Despegar

Despegar abrió las puertas de su mundo para todos e invitó a los interesados a conocer más sobre su evolución a lo largo del tiempo. En el MeetUp “De StartUp a Unicornio” se hizo un recorrido por los 20 años de la empresa, que nació en la Argentina como un proyecto digital y que se consolidó en ese rubro hasta posicionarse como líder en Latinoamérica. Un proyecto que arrancó con grandes ambiciones y que logró afianzarse con la mirada puesta siempre en el futuro.

En dos paneles que tuvieron lugar en el auditorio del Grupo Clarín, líderes de la compañía y referentes de la tecnología dieron su visión sobre las empresas del sector y su desarrollo. Con la moderación de la periodista Marina Abiuso, la charla versó también sobre el talento y la necesidad de incorporar cada vez a más personas para avanzar en el área a nivel nacional. Además, antes del ingreso al salón hubo un espacio de Speed Dating en el que los interesados podían dejar su currículum y tener una breve entrevista laboral.

En el primer panel participaron Leandro Malandrini, Director de Product Management & User Experience de Despegar, y Paula Cristi, Gerente Comercial Regional de Vuelos. Ella empezó a trabajar en la empresa en 2003, por lo tanto estuvo presente en los primeros tiempos, cuando los objetivos eran muy diferentes a los de la actualidad. “Teníamos un sueño muy ambicioso: revolucionar la industria de viajes en Latinoamérica. Hace 20 años era algo impensado comprar por internet, así que el primer desafío fue generar confianza”, describió. En esa primera etapa no solamente había que convencer a los clientes de que manejarse de manera online era algo seguro y práctico sino que también había que entusiasmar a los partners para que se sumaran y quisieran compartir sus productos y sus precios en la plataforma.

En el MeetUp “De StartUp a Unicornio” se hizo un recorrido por los 20 años de la empresa, que nació en la Argentina como un proyecto digital y que se consolidó en ese rubro hasta posicionarse como líder en Latinoamérica.

Veinte años después, los retos son otros, aunque la mirada siempre es la misma: innovar y ofrecer un servicio de calidad. “Como líderes en la industria tratamos todo el tiempo de estar un paso adelante”, indicó Cristi. Malandrini se expresó en el mismo sentido: “Repensarnos todos los días es el principal desafío. En Despegar nunca dejamos de ser osados. Esa es la única forma de seguir creciendo y evolucionando, pensar en grande, ir siempre por más”. Agregó que la compañía pasó de ofrecer un vínculo con el usuario puramente transaccional a otro más emocional, en el que se acompaña a los viajeros en todo momento, antes, durante y después de la compra. Ese es el destino al que la empresa se dirige, con el cliente puesto en primer lugar.

El segundo panel lo conformaron Carlos Álvarez, CTO de Despegar, Melina Masnatta, Cofundadora y Directora Ejecutiva de Chicas en Tecnología y Ana Clara García Arbeleche, Directora de UP-Ent e integrante del equipo de Chicas en Tecnología. El foco en esta charla estuvo puesto en la importancia de la capacitación en programación, ciencia de datos e inteligencia artificial para el desarrollo del sector en el país y de la inclusión de las mujeres en el área. En ese aspecto, Masnatta se refirió al desconocimiento que existe en muchas personas sobre los caminos que se pueden tomar dentro de este universo. Remarcó que no todos son conscientes de que esos saberes se pueden unir con otros intereses, como el turismo, para crear así una empresa como Despegar.

“Es clave la capacidad de seguir aprendiendo y haciendo cosas con eso que se aprende”, indicó Álvarez, quien destacó las virtudes de formarse en tecnología en las carreras tradicionales, por la sólida base teórica que brindan, aunque no descartó otras opciones para adquirir conocimientos en el tema. “Incluirte en tecnología, abrir la caja negra, es trabajar el liderazgo. Es la capacidad de equivocarte, de aprender del error. Ser un líder creativo, inspirador, colaborativo. La tecnología es algo que muta y tenés que estar preparado para aprender y cambiar. Lo que no se modifica es lo que te mueve todos los días y el compromiso ético”, agregó Masnatta. Álvarez proporcionó la visión que se tiene en Despegar de un líder, alguien que debe validar día a día su rol, ya que en la cultura de la empresa la jerarquía no significa un argumento para imponer ideas. Se refirió además a la transversalidad en la compañía: “Es muy difícil tomar decisiones prácticas si no entendés para qué las estás tomando. En Despegar hay un esfuerzo permanente para comunicar los valores culturales, que los objetivos macro estén claros y que los sepa todo el mundo. No podés decidir si no tenés la información de qué valoramos”.

Las charlas también giraron en torno al talento y la necesidad de incorporar cada vez a más personas para avanzar en el área a nivel nacional.

En un rubro que se mueve constantemente, la diversidad es fundamental para aportar nuevas miradas que descubran cuáles son los problemas que habrá que resolver en el futuro. “Para crear soluciones que nos involucren a todos necesitamos personas que tengan un background distinto. El éxito de Despegar tiene que ver con entender que hay que darle una solución a alguien que es diferente”, destacó García Arbeleche. “Está comprobado que los equipos diversos generan un 87 por ciento de respuestas eficientes y rápidas”, agregó Masnatta, quien resaltó que en el mundo también existe el mismo patrón que en el país, donde las mujeres no se vuelcan a estudiar carreras vinculadas a estas temáticas.

La Directora de Chicas en Tecnología puso sobre la mesa la dificultad que existe en la Argentina para percibirse como un país productor de tecnología. “Por eso es tan importante una empresa como Despegar. Hay que trabajar en la construcción de deseo, en poder visualizarlo, y lograr que la gente pueda creer que puede estudiar tecnología y desarrollarse en el país, en sus provincias. Con la tecnología podemos transformar lo que vemos todos los días”, opinó.

Uno de los últimos puntos de la conversación fue sobre el programa Jóvenes de alto vuelo, que desarrolla Despegar. Está destinado a chicos que terminan el secundario o están empezando sus carreras universitarias y acceden a una capacitación intensiva dictada por la empresa, con clases teóricas y prácticas guiadas por un tutor. En la siguiente instancia, ingresan al equipo y empiezan a hacer carrera. “Por supuesto que quiero que lo hagan en Despegar, pero si no, me interesa que hagan carrera en otro lado pero que mejoren la masa crítica como productores de tecnología”, indicó Álvarez. Se refirió también a los prejuicios que suele haber sobre los que se dedican a estas tareas: “No necesitás ser un súper humano de inteligencia superior, está al alcance de casi cualquiera, es divertido, no es el estereotipo del nerd que no entiende los chistes”, aseguró, y destacó que la tecnología abarca un sector dinámico en pleno crecimiento.

Carlos Álvarez, Leandro Malandrini y Paula Cristi, de Despegar.

Si bien en el evento se abordaron muchos temas, uno de los más significativos fue el de derribar mitos sobre el rol de los jóvenes en la participación en áreas y carreras tecnológicas. "Esto se tiene que inscribir en un esfuerzo continuo por acercar la posibilidad de una carrera tecnológica a un montón de jóvenes que probablemente no la elijan porque no saben que está, que tienen esa posibilidad acá, sin necesidad de viajar a un lugar diferente del que viven”, comentó Álvarez luego del evento. Paula Cristi también se mostró satisfecha con el resultado: “Me pareció una experiencia muy interesante poder compartir con la audiencia la experiencia de Despegar, con nuestra trayectoria, los desafíos con que nos enfrentamos día a día, nuestra manera de trabajar, compartir nuestra cultura. Estamos constantemente tratando de incorporar gente joven a la organización porque son nativos tecnológicos y tienen mucho para aportarnos y complementarnos a los que estamos desde hace mucho tiempo. Este espacio, que también sirve de recruiting, es muy valioso para nosotros como empresa”.

Con 20 años en el mercado, Despegar compartió su enorme experiencia, las tendencias y la importancia de los jóvenes en el desarrollo de nuevas tecnologías. Nadie sabe cuáles serán los desafíos que traerá el futuro, pero Despegar está preparada para cambiar, reinventarse y seguir a la delantera en innovación tecnológica.