Deseos de éxitos!!!
Rodolfo W. Salas
Un espacio que es útil para mejorar tus conocimientos en liderazgo, estrategia, marketing y gestión.
Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.
Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.
Llevar a cabo un análisis riguroso del sector en el que se desenvuelve tu actividad empresarial resulta imprescindible para poder identificar nuestros clientes en potencia o nuestros puntos fuertes y débiles con respecto a la competencia. Tarea imprescindible para elaborar estrategias empresariales lo más acertadas posibles y algo que nos lleva a un primer paso ineludible: el buscador cnae como herramienta para conocer más sobre la competencia. Y para ello resulta recomendable contar con empresas como Iberinform que nos ayuden a identificar las oportunidades de negocio y nos eviten riesgos innecesarios. Una prestigiosa compañía que no solo recopila información sino que además la contrasta para convertir los datos en verdadero conocimiento.
No obstante, más allá del valioso y necesario asesoramiento
os vamos a desvelar algunos conceptos fundamentales para estudiar
y conocer con mayor certeza nuestro propio sector empresarial y
su competencia.
Cómo hacer el mejor análisis del sector donde compites
Tras la concienzuda labor de investigación, el siguiente
paso es darle sentido a todos esos datos partiendo de una premisa básica: si no
conocemos a fondo el comportamiento de nuestro sector no podremos llevar a cabo
una estrategia acertada. Algo que nos lleva a analizar tanto el macroentorno
(parte de la compañía que no puede ser controlada) como el microentorno
(elementos que sí que podemos controlar). Para ello resulta recomendable
realizar el análisis de las cinco fuerzas de Porter:
Como podéis leer, saber a quién nos dirigimos, cual es
nuestro producto y para que se quiere resulta fundamental. Aunque estudiar lo
que nos rodea viene a ser igual de importante. Por otro lado, realizar un
análisis político, económico, social, medioambiental o legal también resulta
básico para obtener una imagen lo más completa posible de nuestro entorno.
¿Por qué es necesario analizar a tus competidores?
Cada vez que nace una nueva empresa son muchas las
esperanzas puestas en que dicho proyecto salga adelante. No obstante, para que
esto ocurra es necesario tener en cuenta multitud de factores. Y, precisamente,
uno de los más importantes es el estudio de la competencia. No en vano,
analizar a fondo a nuestros competidores, sus productos o servicios y, en
definitiva, su funcionamiento es fundamental para poder garantizar
nuestro propio éxito.
Los motivos para adoptar dicha estrategia son innumerables y
van desde la necesidad de conocer nuestras virtudes o defectos, hasta
la posibilidad de tener más datos sobre la mesa para encontrar hueco en
el mercado. Pero es que las ventajas van mucho más allá. Facilitando el
conocimiento de nuestros propios clientes y sus diferentes y variadas
necesidades. En definitiva, dicho estudio nos ofrece una visión mucho
más amplia y global de nuestro negocio.
Ejemplos de acciones para analizar a la competencia
Puestos en antecedentes, es hora de ejemplificar. Y es que
no existe mejor forma de poner rostro a una estrategia que con ejemplos.
Es hora de estudiar a nuestra competencia
Como habéis podido comprobar, conocer a nuestros «rivales»
en el ámbito empresarial resulta vital para dar forma, con las mayores
garantías de éxito, a nuestra propia línea de negocio. Por si fuera poco,
muchas de estas acciones resultan relativamente sencillas. Y aunque suelen
requerir muchas horas de análisis y el respaldo de perfiles cualificados,
pueden ser, al menos en primera instancia, llevadas a cabo por cualquier
persona medianamente versada en la materia.
Luego de la pandemia, se intensificaron los signos de estrés por causas laborales; cuáles son las características de este fenómeno, que es más fuerte en América Latina que en otros lugares del mundo.
Cuando una persona está sometida a factores estresantes en el trabajo,
eso impacta en todos los aspectos de su vida shutterstock – Shutterstock.
Perfil de LinkedIn: “Manager exponencial, mindset de
abundancia, apasionado por la eficiencia, speaker internacional, triple burn
out con honores”. Tal vez sea algo exagerado ponerlo en el
currículum, pero el síndrome del burn out definitivamente
se convirtió en el mal de época del mundo corporativo, con cifras que
se empinaron en la pospandemia y con empresas desorientadas para manejar un
desafío mental brumoso y cada vez más costoso.
“Como en todos los desafíos mentales, vemos un aumento
importante tras la pandemia. El burn out se presenta
cuando una persona es sometida a factores estresantes que superan su
umbral personal, y esto luego tiene repercusiones en toda su vida, no
solo en el aspecto laboral”, cuenta a LA NACION el psiquiatra Julián Bustín, de
Ineco y profesor de la Universidad Favaloro.
“Es un fenómeno global, pero en América Latina creció
más que en otros lugares del mundo”, agrega Marcos Spontón, CEO y
fundador de Yerbo, una startup que se dedica a dar soluciones
para este problema y que tiene una base de datos permanente con más de 10.000
casos. Su foco es el área de la tecnología, donde los costos del burn out son
altísimos. “En los últimos dos meses el tema explotó en Brasil, con el triple
de búsquedas asociadas a este tema que en mercados como los de Estados Unidos o
Alemania. Y cuando se ven los factores que más correlacionan con este síndrome,
advertimos que en el último puesto están la satisfacción con las compensaciones
monetarias y no monetarias (beneficios), o los recursos materiales para
desarrollar el trabajo”, dice Spontón. Esto es algo contraintuitivo: la
brecha salarial, al menos en el sector de la tecnología, pesa menos que
factores de cultura empresarial o de forma de liderazgo.
En el segmento que releva Yerbo se estima que un 47%
de los trabajadores tiene riesgo de caer en este cuadro de “quemado”. PuraMente,
una startup de meditación, tiene números todavía más altos: un 80% de los
encuestados que comienzan a meditar acusan padecer síntomas de burn
out. “La fatiga mental en los espacios de trabajo se está
incrementando”, dice Martín Becerra, CEO de PuraMente.
“Al principio, el eje era la niebla mental de Zoom, pero
ahora se mezclaron otros factores. Muchos aprovechan la oportunidad para
mejorar su bienestar general, más allá de bajar algo el estrés”, resalta. En el
blog de la aplicación, la mayor cantidad de textos subidos tiene que ver con la
temática del burn out.
“El síndrome del burn out es un fenómeno global, pero en
los países de América Latina creció más que en otros lugares”
Para Martín Reynoso, especialista en Mindfulness de
Ineco, hay un vínculo no del todo sano entre el liderazgo y el burn
out: “Algo es seguro: el mundo está liderado por personalidades
ansiosas. Políticos, empresarios, emprendedores, deportistas de alto
rendimiento y líderes de distintas áreas tienen valores mucho más elevados de
ansiedad que la media de la población”, sostiene. Y esto termina
permeando en las organizaciones.
En la pospandemia, “pareciera que es el campo
laboral en el cual se concentra la mayor cantidad de frustraciones; otras
dimensiones como la familiar, la relacional e inclusive la económica fueron más
‘antifrágiles”, marca Spontón, aludiendo al término que difundió
Nassim Talem para una “resiliencia recargada”: lo antifrágil no solo resiste en
las crisis, sino que florece en esos contextos. “En el ‘cómo/para qué/por qué’
trabajo me queda la sensación de que no solo fue la dimensión más sacudida,
sino la que genera más gritos en público”.
A mediados del siglo XlX, cientos de médicos en los Estados
Unidos discutieron el estallido de una nueva enfermedad, la
“drapetomania”, propuesta por Samuel Cartwright, quien la caracterizó
como un síndrome mental que llevaba a los esclavos a querer escaparse de las
plantaciones. Por supuesto que esto años después fue descartado, por tratarse
de seudociencia y racismo, pero el caso muestra cómo muchos desafíos (sobre
todo los mentales) dependen e interactúan con su contexto histórico.
El caso del burn out no es una excepción:
aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo tiene catalogado como uno
de los males de época en aumento, aún no figura en el DSM 5, el codex de la
psiquiatría que categoriza a las enfermedades mentales. Dos extensas notas
aparecidas en los últimos meses ponen el dedo en esta llaga problemática: una
de Sarah Todd en Quartz y otra de Jill Lepore en el New Yorker.
Ambas alertan que la figura del agotamiento extremo por estrés se convirtió en
una gran bolsa, en la que entran cuadros muy distintos, desde ataques de pánico
hasta depresiones clásicas.
El problema, señalan Todd y Lepore, es que el burn
out se posicionó como el desafío mental con un estigma menos negativo
en el campo corporativo: aquellos que se “queman” lo hicieron por
sobre-exigirse, por ser ambiciosos, por tener una personalidad de tipo A. “Es
el colapso mental que nos ganamos”, sintetiza Todd, una medalla de honor.
Cualquier persona con una crisis existencial con su trabajo, o simplemente
insatisfecho puede gritar “¡Quemado!”, como un equivalente al “¡Casa!” o
“¡Pido!” de los juegos infantiles, para permitirse frenar y cambiar de trabajo,
rubro o vida.
“El mundo está liderado por personalidades que tienen
altos niveles de ansiedad; eso termina permeando en las organizaciones”
En muchos casos, dice Lepore, el término termina
siendo una nebulosa. Y, más que una enfermedad mental, puede ser una
reacción perfectamente razonable a una cultura empresarial, a un equipo de
trabajo o a un jefe o jefa tóxicos.
El psiquiatra de Duke Allen Francis compara al burn
out con otra “enfermedad de época”, que se popularizó a fines del
siglo XlX: la “neurastenia”. Al igual que con el actual
agotamiento mental extremo, la neurastenia era una mezcla de problema y
también de cucarda: señalaba la presencia de “una mente activa, muy
competitiva y amante de la libertad”, dice Francis.
Un punto en común entre la neurastenia y el burn out:
ambas fueron y son condiciones asociadas a trabajadores y trabajadoras
de clase media y alta. Y este factor se advierte también en las
soluciones a mano para este tipo de situaciones: tomarse un sabático o
descansos largos, más equilibrio con la vida familiar, etcétera, más
difíciles de encarar para trabajos más precarios.
En una reciente entrevista, el gurú estadounidense del sueño
y neurocientífico Matthew Walker, autor de Por qué dormimos,
advierte sobre un problema parecido con la consideración social de dormir
bien: especialmente en el campo de las empresas no está mal visto decir
que uno durmió tres horas, o que lo hizo pésimo en toda la semana. Informar
que se completan las recomendadas más de siete u ocho horas de sueño sin
problemas no es algo que se difunda a viva voz.
Un perfil de LinkedIn jamás diría depresivo, bipolar, en constante
crisis existencial. Quemado por sobre
exigencia, por ahora, tampoco, aunque su estigma en el campo
corporativo es, sin duda, mucho menos negativo.
Siete de cada diez empleadores argentinos tienen
dificultades para encontrar los candidatos que necesitan. Según la última
Encuesta Global de Escasez de Talento de ManpowerGroup, se trata de la mayor escasez
de los últimos 10 años en nuestro país.
No sorprende que entre las posiciones más difíciles de
cubrir se encuentren las de tecnología de la información y data.
Pero además, los empleadores dicen que les cuesta encontrar los perfiles con la
combinación necesaria de conocimientos técnicos y habilidades “blandas”.
“Las organizaciones tenemos la necesidad de trabajar en
conjunto con el sistema educativo y el gobierno en pos de acortar la brecha
y orientar la capacitación hacia las demandas del mercado laboral”,
dice Luis Guastini, director general de ManpowerGroup Argentina.
En este contexto, algunas empresas grandes desarrollan
programas para formar y/o incoporar el talento joven que requieren. Aquí,
tres convocatorias vigentes.
Gira nacional
El Grupo Techint arrancó una gira nacional
para incorporar jóvenes profesionales y pasantes. El “tour” recorrerá
universidades de la provincia de Buenos Aires, Tucumán, Santa Fe, Córdoba, San
Juan, Mendoza, Chubut y Neuquén. Lo que buscan son graduados recientes para
el Programa de Jóvenes Profesionales (JP) y estudiantes para
las Prácticas Educativas de verano (PEV).
Para postularse, hay que tener por lo menos el 50% de las
materias aprobadas de alguna de las siguientes carreras: Ingeniería Industrial,
Eléctrica, Electrónica, en Materiales, en Petróleo, Mecánica, Mecatrónica o
Electromecánica, Química, Sistemas; Administración de Empresas y Contador.
En esta convocatoria, que durará hasta el 30 de noviembre,
la empresa seleccionará a, al menos, 400 jóvenes para las diferentes
empresas del Grupo Techint. Para quienes viven lejos de las sedes de la
compañía, la propuesta contempla un paquete de relocalización que incluye
alojamiento, transporte y viáticos.
Ambas iniciativas forman parte del plan de carrera para los
equipos del Grupo, que incluye programas diferenciados para todos los niveles
de la organización. En los últimos meses, ingresaron más de 500 jóvenes en
estos programas, de los cuales el 42% fueron mujeres.
Las Prácticas Educativas de Verano duran
tres meses, de enero a marzo, y son remuneradas. Durante su transcurso, los
aplicantes llevan adelante un proyecto específico con tareas y
responsabilidades, acompañados por un tutor. El objetivo es complementar su
formación académica. Este año, más del 50% de los participantes continuaron
como empleados permanentes.
El Programa de Jóvenes Profesionales, orientado
a graduados recientes o estudiantes en su último año de carrera,
ofrece incorporación efectiva. Los participantes se capacitan,
hacen networking con colegas de todo el mundo y rotan de áreas para
tener una visión global de la empresa. Más del 50% de la alta dirección
del Grupo en la Argentina ingresó a través de este programa.
Para postularse, los estudiantes deben ingresar en
careers.techint.com, filtrar por la palabra clave “PEV” o “JP”, y seleccionar
la localidad en la que les gustaría aplicar. Una vez postulado, y si el perfil
coincide con los requisitos, la empresa se pondrá en contacto para iniciar el
proceso de selección.
7.000 pasantes
El programa “Únicxs” de Unilever incorporará a 7.000 jóvenes
universitarios de todo el país como pasantes. Los participantes podrán realizar
su primera experiencia laboral en áreas como Finanzas,
Digital, IT, Marketing, Investigación y Desarrollo, Recursos Humanos, Supply Chain,
Ventas y Workplace.
Las búsquedas están orientadas a estudiantes de los
últimos 2 años, que tengan disponibilidad horaria de 20 horas semanales. Se
trata de “una experiencia híbrida que les permita ser parte de un proceso de
conocimiento, disfrute y crecimiento, acorde a sus intereses, y trabajar en
proyectos de impacto desde el primer día”, sostiene Melina Cao, directora de
RR.HH. en Unilever Argentina.
Durante el proceso de selección de los candidatos se hará
hincapié en características como autonomía, proactividad,
organización y buenas relaciones interpersonales.
Para potenciar el programa, líderes de Recursos Humanos de
Unilever visitarán diferentes universidades de las provincias de Tucumán,
Salta, Mendoza, Córdoba y Santa Fe y capacitarán a los jóvenes para sus
búsquedas laborales. Los postulantes deben inscribirse a través de Compañía de
Talentos antes del 4 de septiembre de 2022.
Perfiles tecnológicos
Telecom Argentina lanzó la segunda edición de su programa de
atracción de talento Level Up, en este caso con la mira puesta en desarrolladores
con experiencia en tecnología informática, con acento en las aplicaciones
móviles.
A través de este programa, la empresa financia la
capacitación de los ingresantes para ampliar su conocimiento tecnológico, a
partir de un período de dedicación exclusiva al aprendizaje durante las
primeras 10 semanas. Una vez finalizado ese “bootcamp”, se suman a alguno de
los equipos dedicados a los proyectos digitales de la compañía.
La convocatoria está destinada exclusivamente a
desarrolladores que residan en cualquier parte de la Argentina, con
conocimientos y más de 1 año de experiencia laboral sobre el stack de Android
(usando Java o Kotlin) o iOS (usando Swift), Git y servicios de control de
versiones (como GitHub, Bitbucket, etc).
Los candidatos que cumplan con este perfil, participarán
de un proceso de selección que incluye desafíos técnicos y entrevistas
con los equipos de reclutamiento de Telecom. Quienes superen ese proceso,
ingresarán a la compañía para sumarse al “bootcamp” con dedicación full
time al aprendizaje durante las primeras 10 semanas, mentorías personalizadas y
contenidos exclusivos.
Para conocer los requisitos técnicos de la búsqueda e
incorporarse a este programa los candidatos pueden ingresar aquí:https://institucional.telecom.com.ar/trabajar-en-telecom/level-up
LaRae Quy en SmartBrief on Leadership del pasado 21 de Julio plantea que las personas están experimentando muchos tipos de estrés en la actualidad en la actualidad, por la pandemia y por múltiples causas.
Un estudio reciente ha mostrado que 65,9% de los encuestados
manifestaban tener mayores niveles de estrés y un 57,2% mayores niveles de
ansiedad desde la aparición de la pandemia. Los factores que más preocupan y
generan estos niveles son: COVID- 19 y los problemas de salud que conlleva, la
situación económica, el confinamiento, la soledad y el aislamiento social y los
temores sobre la seguridad de mantener el trabajo.
Las personas se encuentran en un punto crítico. Sus preocupaciones y ansiedad están afectando su desempeño en el trabajo, lo que se convierte en la razón de gran parte de su estrés, llegando a condicionar su vida personal y convirtiéndose en un círculo vicioso. Por ejemplo investigaciones realizadas en la Universidad de Illinois encontraron que cuando el profesional recibe correos irrespetuosos en el trabajo les genera negatividad que con frecuencia trasladan a su vida personal.
Los profesionales
necesitan tener líderes con empatía que sean capaces de conectar con ellos de
forma significativa. Existen cuatro razones científicas que muestran que la
empatía es la competencia de liderazgo más importante:
1.-
Investigaciones han mostrado que la empatía no es una competencia “blanda” sino
una respuesta basada en la neurobiología. Las imágenes de resonancia magnética
pueden demostrar como un mecanismo de transmisión en el cerebro permite que a
los individuos empáticos puedan reproducir de forma inconsciente las posturas y
gestos de los demás en mayor grado que aquellos que no son empáticos.
Diversos estudios demuestran que cuando las personas
inconscientemente reproducimos las acciones y expresiones faciales de otros,
nuestras mentes reflejan los circuitos neuronales que producen expresiones de
alegría, disgusto, ira, dolor y otras emociones. Los observadores sienten lo
que otros sienten hasta un cierto grado: por ejemplo la frase “siento tu dolor”
puede ser algo más que un comentario hueco.
Las diferencias étnicas, raciales, religiosas y físicas
pueden inhibir la empatía, pero la capacidad de ver la situación de una persona
desde su punto de vista puede vencer a prejuicios no intencionales, por lo que
si logramos valorar a personas que son distintas a nosotros, repentinamente
veremos similitudes escondidas.
Las neuronas espejo en nuestro cerebro se activan cuando
vemos una emoción expresada en la cara de la otra persona. Reproducir sus
expresiones faciales y posturas corporales comunica de forma instantánea
empatía y señala que comprendemos sus sentimientos.
2.- Ser naturalmente empático implica ser curioso. Como líderes
ya sentimos curiosidad sobre cómo lograr que el entorno de trabajo sea más
colaborativo y nos preocupamos por los resultados y eficiencia. La curiosidad y
el deseo de mejorar continuamente y hacerlo mejor son rasgos de las personas
que tienen éxito, por lo que dedican esfuerzos a aprender algo nuevo sobre las
personas que les rodean, haciendo preguntas y escuchando para obtener
perspectivas exclusivas. Todo esto requiere humildad, porque la humildad
reconoce que no saben todo y conduce a la empatía y compasión.
Distintas investigaciones sugieren que la expresión “sed de
conocimiento” tienen sus raíces en la neurociencia porque la adquisición de
información activa la corteza cerebral prefrontal por lo que cuando nos
mostramos más curiosos podemos recordar más información, no solo las respuestas
a las preguntas.
La curiosidad es una poderosa herramienta de liderazgo por
lo que el líder debe preguntarse primero si siente curiosidad por sus
colaboradores y si conoce sus esfuerzos y ansiedades y si la respuesta es
negativa debe cuestionarse porqué es así. Luego tiene que hacer
lo mismo con los profesionales a su cargo, especialmente los que
tienen algún tipo de responsabilidad directiva.
3.- Cuando el
burnout se ha instalado las habilidades empáticas pueden contrarrestar muchas
de las emociones que nos agotan porque ayudan a crear un entorno positivo. Para
promover la positividad los líderes empáticos necesitan realizar una evaluación
honesta de las metas, fortalezas y debilidades junto al reconocimiento de
dichas revelaciones.
La empatía es algo
más que un enfoque para sentirnos bien. Un estudio reciente ha encontrado que tienen
efectos positivos en tres áreas clave:
a).- Innovación. Cuando los
profesionales tienen líderes empáticos son más innovadores (61% manifestaban
esta opinión).
b).- Compromiso. El 76% de las
personas que experimentaban la empatía de sus líderes se sentían más
comprometidos y prosperaban en su trabajo.
c).- Reducción del burnout. Evidente
fundamentalmente, en el estudio, en el caso de personas de color.
Las circunstancias de la vida han cambiado para todos y los
líderes deben reconocer y comprender esos cambios y, por ejemplo:
fomentar las reuniones cara a cara, preguntar por la salud y la familia,
prestar atención, reconocer las contribuciones especiales en el trabajo,
preguntar lo que los demás necesitan para hacer bien su trabajo o expresar interés
por el bienestar de sus colaboradores.
4.- La empatía
implica permitir que las experiencias de los demás resuenen en nosotros y
responder de forma apropiada. Cuando mostramos a los demás que nos preocupamos,
estamos mostrando que somos compasivos, lo cual no quiere decir que vamos a
dejar que nos avasallen. Para demostrar interés debemos comenzar por callarnos
y escuchar atentamente, dejando a un lado lo que esté sucediendo en nuestras
vidas en ese momento, permitiendo que los demás expongan cómo se sienten y
esperando unos segundos antes de responder.
La Fed decidió días atrás concretar un nuevo incremento de
su tasa de interés; esa estrategia no impacta en los países emergentes como en
otras épocas; varios factores explican el cambio.
LONDRES.– Siempre que la Reserva Federal de Estados Unidos
sube las tasas de interés, los inversores se preocupan reflexivamente acerca
de crisis en los mercados emergentes. Hoy podría parecer que se está
dando el patrón habitual. El miércoles último, 27 de julio, la Fed
anunció la suba de su tasa de interés de referencia en 75 puntos básicos y
dio, a la vez, una señal de alerta sobre el futuro de la economía en el país
norteamericano, al expresar que los últimos indicadores de consumo y producción
se habían “suavizado”. La decisión llevó la tasa de interés al rango
comprendido entre 2,25% y 2,5%, el nivel más alto desde principios de 2008.
Mientras tanto, Sri Lanka se ha quedado sin divisas
extranjeras, la Argentina se enfrenta a la posibilidad de un nuevo
default en su historia y muchos países pobres tienen problemas.
Pero, si uno analiza las cosas más de cerca, se observa
que la economía mundial se ha transformado y que el
impacto de los problemas en los mercados emergentes ha cambiado.
La crisis de mercados emergentes arquetípica se dio en
1997-1998. Al subir las tasas la Fed, lo cual atrajo capitales de
regreso a Estados Unidos, se quebró la moneda tailandesa, y eso llevó a una
situación de pánico que hundió a Corea del Sur y a Indonesia. Luego se
contagiaron Brasil y Rusia y también Itcm, un fondo de alto riesgo de Wall
Street, que colapsó. La calma fue restaurada por la Fed y el Tesoro de Estados
Unidos, que presionaron a los bancos de ese país para que postergaran los
vencimientos de créditos, y también por el FMI. Tres funcionarios
estadounidenses que encabezaron el esfuerzo por apagar el incendio fueron
bautizados “el Comité para salvar al mundo”.
Hace aproximadamente una década, hubo un leve eco de lo ocurrido
entre 1997 y 1998, cuando la Fed dio señales de que ajustaría su política,
provocando una venta de activos de mercados emergentes.
Pero, desde entonces, mucho ha cambiado. La
participación de las economías emergentes en el producto bruto global a precios
de mercado aumentó del 21% al 43%. La participación de Asia en el PBI
de países emergentes se duplicó, alcanzando el 60%, con China e India a la
cabeza y con una mayor autocontención financiera, al existir sectores bancarios
encabezados por el Estado y mercados de bonos que, en gran medida, están
cerrados a los extranjeros.
El peso de muchos lugares proclives a las crisis es
pequeño: la economía de América Latina representa el 5% del PBI
mundial, a la vez que la región significa el 1,4% de la valuación bursátil.
Otro cambio es que muchos mercados emergentes han
eliminado la atadura de sus monedas a divisas extranjeras; es decir,
hay dejado de tener tanta deuda en dólares y endeudamiento en el extranjero.
Hoy, solo 16% de sus deudas son en moneda no local. Los gobiernos dependen cada
vez más de bancos de los propios países. Muchos lugares se enfrentan a
desarrollos más lentos de las crisis y de los peligros locales, como las
espirales inflacionarias o los bancos zombi. Un colapso del sistema financiero
chino cargado de deudas afectaría el crecimiento global, porque la economía
china es grande, no porque inversores extranjeros estén expuestos directamente
a ese riesgo.
Otro perfil de acreedor
El último cambio indica que, incluso donde los acreedores
extranjeros son importantes, sus perfiles son diferentes. Por ejemplo, el “Club
de París” de acreedores, compuesto mayormente de países ricos e instituciones
multilaterales tales como el FMI, tiene menos del 60% de la deuda de
los países más pobres, comparado con el 80% que tenía en el año 2006. China
tiene alrededor de un quinto de esa deuda.
La buena noticia es que parece menos probable que
los pánicos en los mercados emergentes provoquen daños serios al resto del
mundo. Calculamos que los países que enfrentan un mayor riesgo de
default hoy en día representan solamente el 5% del PBI y el 3% de la deuda
pública global.
La mala noticia es que estos lugares tienen 1400
millones de habitantes, o el 18% de la población global, y enfrentan
un inmenso desafío humanitario, al verse expuestos a una inflación más elevada,
mayores cargas de deuda, tasas de interés altas, y combustible y alimentos
caros.
La nueva distribución de sus deudas, por otra parte,
significa que es más difícil llegar a acuerdos que les alivien la carga
de esas obligaciones. Occidente no quiere dar ayuda que fluya a
acreedores chinos. China es renuente a participar en la reestructuración de
deudas, aunque cualquier comité de rescate actual necesita un miembro
representante de Pekín.
Como resultado de todo ello, aunque las crisis de los mercados emergentes representen menos peligro para la economía global, pueden ser una amenaza mayor para las personas que las viven.
Tras realizar un exhaustivo estudio entre 900 fundadores de startups del mundo, Google hace públicos los hallazgos y vale la pena revisarlos.
Google siempre se ha caracterizado por dotar de herramientas y
datos (muchos datos) a aquellos que desean emprender un negocio. Desde la
posibilidad de dar de alta tu tienda o local en Google Maps, hasta crear
sofisticadas campañas en AdWords, la empresa tecnológica ofrece una serie de
alternativas que benefician a cualquier negocio. Recientemente Google anunció
un programa para incentivar la transformación digital del sistema emprendedor
en América Latina y ahora pone a disposición de los emprendedores los
resultados de The Effective Founders Project (El Proyecto del Fundador
Efectivo), un estudio realizado entre más de 900 fundadores de startups que han
tenido éxito en 40 países diferentes entre los que se encuentran Argentina,
Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Estados Unidos.
Tras analizar los hábitos de los emprendedores más
exitosos y contrastarlos con los de aquellos que han batallado un poco para
mantener a flote su negocio, Google definió las siete
estrategias de liderazgo utilizadas por aquellos que han
logrado guiar su startup hacia la estabilidad y el crecimiento. Estas son:
1. Trata a la gente como voluntarios
Este punto se
refiere al estilo de liderazgo que debes de adoptar para guiar a tu equipo
hacia el cambio. El estudio reveló que los fundadores de las startups más
exitosas inspiran a su equipo y logran compartir su visión y objetivos con
ellos al grado que los sienten como suyos. Google dice: "Crea un monopolio
del talento entendiendo la psicología de tus empleados".
2. Protege al equipo de distracciones
Los líderes más
efectivos invierten su tiempo en lo que realmente importa y no se distraen en
nuevas ideas o proyectos. Hay una palabra que lo dice todo: foco. Si el líder
está enfocado, el equipo también lo estará. Google dice: "Establece
objetivos y prioridades claros para generar impulso para tu equipo, lo que a su
vez alimenta un mejor rendimiento y moral".
3. Minimiza la microgestión innecesaria
Si contrataste a
alguien por lo que sabe hacer, déjalo operar. No hay nada más frustrante para
alguien capacitado que sentirse vigilado, observado y sin margen de maniobra
para operar. Algunas situaciones requieren de la microgestión, pero no todas y
el líder debe de saber identificarlas. Google dice: "Los líderes más
efectivos tienen como objetivo delegar el trabajo para escalar tanto a sí
mismos como a sus negocios. Nuestros datos sugieren que la microgestión puede
ser un defecto fatal para los CEO".
4. Invita al desacuerdo
Genera un ambiente
de confianza y respeto para que tus colaboradores puedan expresar su opinión
libremente, aunque esta no esté alineada con la tuya. Recuerda que se trata de
que sean las ideas las que compitan, no las personalidades. Google dice:
"Nuestros datos sugieren que los fundadores subestiman constantemente el
dar a los equipos la oportunidad de expresar sus opiniones, mientras que los
empleados lo valoran mucho. Fomenta el diálogo abierto en equipo temprano y con
frecuencia".
5. Preserva la equidad interpersonal
Si tienes socios,
es importante que la comunicación con ellos sea siempre abierta y asertiva para
que se puedan decir las cosas y que todos tengan claras las expectativas mutuas
con antelación. La mayoría de las veces los conflictos entre socios surgen por
que no se cumplió con lo que uno esperaba del otro. Google dice: "Los
cofundadores más efectivos discuten y documentan abiertamente lo que esperan el
uno del otro y verifican constantemente la equidad interpersonal: ¿ambos
sienten que las expectativas son justas?".
6. Mantente al día con la experiencia
Si pretendes guiar
a un equipo con éxito, es importante que te mantengas actualizado en el giro de
tu negocio. Dedica tiempo a ello: estudia constantemente y capacítate. Google
dice: "Los líderes necesitan saber lo suficiente sobre cada rol para
contratar a las personas adecuadas y ayudar a desarrollar su equipo. El 93% de
los fundadores más efectivos tienen la experiencia técnica para administrar el
trabajo de manera efectiva".
7. Supera el desánimo
Aunque uno pudiera suponer lo contario, los fundadores de startups más exitosas suelen ser menos seguros de sí mismos que los menos exitosos. Es común que alguien capaz se sienta desanimado por el modo en que su negocio se ha desarrollado y una habilidad importante es superar ese desánimo para seguir adelante con el proyecto, aunque los cielos parezcan nublados. No te tomes las cosas de modo personal y busca contacto con otros emprendedores y empresarios que puedan darte retroalimentación sincera en torno al momento que atraviesa tu empresa. Google dice: "Si bien la mayoría esperaría que la confianza en sí mismo creciera con el tiempo, nuestros datos sugieren que los fundadores más efectivos no son tan seguros como los menos efectivos. Construir un sistema de apoyo y saber pedir ayuda para superar las dudas".
El estudio de Google contiene información valiosa y apunta hacia algo que intuimos, pero no siempre asumimos: la importancia que tiene tu equipo de trabajo en los resultados de la empresa y lo importante que es saber relacionarte bien con ellos. Si quieres leer el estudio completo lo puedes hacer en esta liga.
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.
Por qué la decisión de realizar investigaciones de usuarios
y evaluaciones de las necesidades de aprendizaje puede hacer o deshacer su
programa.
Todos hemos estado allí antes, nos dijeron que todo lo que teníamos que hacer era "seguir nuestra pasión" y automáticamente atraeríamos al tipo correcto de clientes: estudiantes para nuestro curso, en este caso. Lo mejor es que ni siquiera necesitas ser un experto para empezar a enseñar, crear un curso o incluso liderar tu propio programa de formación. Eso es genial, ¿verdad? Tan genial que parece demasiado fácil para ser verdad.
Esto se debe a que nos falta un paso crucial: conocer lo
suficiente sobre nuestros alumnos para poder ofrecerles el mejor programa.
Verá, un curso es un producto. Un programa de formación es
un producto. Un taller es un producto. Puede apasionarse por su producto todo
lo que quiera, pero si el producto no resuelve un problema para su audiencia o
simplemente está apuntando a la audiencia equivocada, entonces el producto no
funcionará.
Ahí es donde entran en juego la investigación centrada en el
alumno y las evaluaciones de las necesidades de aprendizaje.
¿Qué significa la investigación del alumno?
La investigación del alumno no significa más que la
investigación del usuario dentro de un contexto de aprendizaje.
Estar centrado en el usuario, en este caso, significa estar
centrado en el alumno, donde su usuario, la persona que usa su producto, es su
alumno. Si bien la investigación de usuarios se trata de comprender a los
usuarios, sus necesidades y puntos débiles, la investigación de alumnos se
centra en su alumno, también conocido como el usuario de su curso o programa de
formación.
Lo que hace que este tipo de investigación sea tan único es
que su objetivo principal debe estar alineado con la identificación de las
necesidades de aprendizaje de su audiencia. Esto es muy parecido a la evaluación
estándar de las necesidades de aprendizaje (LNA) , que ya es un
requisito previo dentro de los contextos formales.
En la investigación de usuarios, utilizamos métodos de
investigación de comportamiento y actitud para evaluar las necesidades
de nuestros usuarios. Esto es crucial en el diseño del aprendizaje porque
identificar las necesidades de aprendizaje de nuestra audiencia nos permitirá
diseñar un programa impactante que las satisfaga. Por ejemplo, entre otras
variables, la percepción del conocimiento y el conocimiento real que poseen
nuestros alumnos sobre un tema específico puede variar. Tener esta información
sobre nuestros alumnos nos ayudará a identificar lo que saben y creen que
saben, así como lo que quieren y necesitan.
De esta manera, la investigación centrada en sus alumnos
puede involucrar métodos de investigación tradicionales, como entrevistas, pero
también evaluaciones de aprendizaje, como metodologías de evaluación formativas
y de otro tipo.
Realizar una investigación es esencial antes de comenzar a
diseñar su curso o programa. Pero no se detiene ahí. De hecho, es un proceso
continuo y cíclico en el que necesita reevaluar y evaluar constantemente el
impacto de su programa.
¿Cuáles son los riesgos de ignorar la investigación?
Estas son algunas de las consecuencias más comunes que enfrentan
los creadores de cursos y los educadores sin comprender la raíz del problema:
En un mundo donde vender lo más rápido y tanto como sea
posible a menudo se considera una prioridad, vale la pena recordar los enormes
beneficios comerciales de brindar una excelente experiencia de usuario
(experiencia de aprendizaje, en este caso) en todos los productos que entrega:
En los negocios y en la vida, es tentador usar atajos para
lograr ciertos objetivos. Todos somos fanáticos de ser más productivos y usar
solo las herramientas necesarias. Sin embargo, por el bien de su negocio y de
sus alumnos, si hay algo que no querrá omitir al planificar un curso o programa
de formación, es la investigación centrada en el alumno.
Este artículo fue traducido de nuestra edición en inglés utilizando
tecnologías de IA. Pueden existir errores debido a este proceso. Las opiniones
expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.
El análisis de la teoría “de los vínculos débiles”
resurgió con fuerza durante la pandemia; se trata de la consideración de las
relaciones con personas que no son tan cercanas, pero que sí pueden tener
importancia en nuestras vidas.
Las personas que nos encontramos casi todos los días a la
misma hora en la máquina de café de la oficina; los dueños de perros que los
sacan a pasear a la noche en un horario parecido al nuestro; las madres y
padres de compañeros de nuestros hijos a los que vemos a la salida del colegio:
la sociología tiene un nombre para este tipo de relaciones, que comenzaron a
estudiarse con seriedad hace casi 50 años.
En 1973 el académico de Stanford Mark Granovetter escribió
sobre la importancia de los “vínculos débiles”: esos grupos de conocidos con lo
que no hay conexiones emocionales potentes, pero que en la práctica están
subestimados en su valor y terminan siendo fundamentales –descubrió
Granovetter– para conseguir trabajos o conectarse con otros proyectos.
Luego de su boom inicial, la teoría de los vínculos débiles
cayó en una meseta de olvido y volvió a resurgir con fuerza durante la
pandemia: las cuarentenas dinamitaron justamente este plano de amistades intermedias:
nos quedamos con los muy cercanos (los familiares) o los de Zoom del trabajo
con una buena parte de desconocidos. Pero lo del medio voló por los aires.
Y eso tuvo un costo elevado. Hay esfuerzos desde la economía
y las ciencias de la vida para tratar de cuantificarlo y precisarlo. Previo a
la pandemia, un estudio de Harvard halló una fuerte correlación entre la
soledad –no tener amigos– y la presencia en sangre de un tipo de proteína
relacionada con las crisis cardíacas. Los científicos de la universidad de los
Estados Unidos compararon los niveles de presencia de esta proteína en sangre y
lo compararon con la cantidad de personas en la red cercana de familiares y
amigos de cada caso estudiado.
“Según el trabajo de un economista, las redes sociales pueden
magnificar las comparaciones y, por lo tanto, llevar a disminuir la felicidad”.
El movimiento en paralelo detectado (correlación) entre
ambas variables fue altísimo, y en las conclusiones del estudio se recomendó a
los gobiernos trabajar en políticas públicas que promuevan la interrelación
como medidas para mejorar el bienestar, la calidad y la extensión de vida.
Reversionando a Roberto Carlos: “Yo quiero tener un millón de amigos, y así más
tiempo poder durar”.
El estudio saltó a la fama por la cuantificación que
describió del impacto en el bienestar: “Tener 10 o 12 amigos menos equivale al
mismo riesgo que fumar regularmente”.
(Nota al pie: en la década pasada, un estudio de economía de
la felicidad concluyó que “divorciarse equivale al riesgo que implica fumar en
términos de deterioro emocional”. Un cómico argentino de la trasnoche de la TV
leyó este título y comentó que lo que el estudio no decía era que “cuando te
casás te fuman en pipa”).
¿Qué economistas están trabajando este tipo de temas? Para
Lucio Castro, un economista argentino basado actualmente en Washington, hay un
vínculo directo entre esta agenda y las investigaciones del Premio Nobel 2015
Angus Deaton, quien en su libro Muertes por desesperación (coescrito con Ann
Case y publicado en 2020) pone énfasis en la baja en la expectativa de vida que
se produjo en los Estados Unidos en los últimos años en cierto sector de la
población (mayormente en varones blancos sin estudios universitarios) por un
cóctel de desindustrialización, malos empleos, disolución familiar y soledad.
A Deaton, nacido en Escocia pero residente en los Estados
Unidos, le llamó la atención la caída en la expectativa de vida que se dio para
todos los norteamericanos (no sólo los varones blancos) entre 2014 y 2017 (la
primera de tres años seguidos desde la pandemia de la gripe española entre 1918
y 1920), por causas que tuvieron que ver con suicidios, enfermedades ligadas al
alcoholismo y sobredosis de drogas.
“Cuando se habla de los efectos benéficos de la amistad
se suele hacer énfasis en el valor de los encuentros en persona, cara a cara”.
Antes de Deaton y Case, la economía de la felicidad puso el
ojo en el bienestar emocional que generan las relaciones de amistad. Una década
atrás en la Universidad Nacional de La Plata se hizo un estudio al respecto,
que dio que los niveles reportados más altos en felicidad se dieron,
justamente, en las reuniones con amigas y amigos. La economía de la felicidad
encontró una metodología para medir en términos monetarios el impacto en
bienestar o malestar emocional que producen eventos de la vida cotidiana como
casamientos, divorcios, vacaciones, etcétera.
Hay estudios académicos del campo de los sistemas complejos
interesantes sobre la amistad. Veinte años atrás se publicó un paper con
un título curioso: “Por qué sus amigos tienen más amigos de los que tiene
usted”. Su autor, Scott Feld, utilizó teoría de redes para demostrar que esto
es correcto (y no una sensación), en parte porque es más probable que sean
amigos nuestros personas que son más sociables que el promedio.
Hay un dato importante a tener en cuenta: cuando se habla de
los efectos benéficos de la amistad se suele hacer énfasis en el valor de los
encuentros en persona, cara a cara.
Para las relaciones en redes sociales, la evidencia es mucho
menos clara. Primero, porque como demostraron años atrás Bernardo Huberman,
Daniel Romero y Fang Wu en una investigación sobre economía de la atención, las
amistades “reales” en redes como Facebook no son más de 20 o 30, aun para
aquellos con millones de seguidores.
Y en segundo lugar, por un factor que remarcó en un trabajo
de 2015 el economista argentino del BID Carlos Scartascini: “Las redes sociales
pueden ser un vehículo que magnifica las comparaciones con los demás y, por lo
tanto, llevar a disminuciones en la felicidad”, sostuvo en un breve ensayo
titulado: “¿Conspira Facebook contra la felicidad?” (Respuesta rápida: sí).
Scartascini nació en Córdoba, es experto en economía del
comportamiento y autor del último libro de la colección principal del BID, que
trata sobre el tema “confianza”, una variable en la que América Latina no
rankea bien.
“Como es sabido, el dinero no compra la felicidad, pero
definitivamente es algo que ayuda, ya que a mayor ingreso, mayor satisfacción
con la vida. Pero, lamentablemente, las mejoras de bienestar material importan
solo en relación con quienes nos rodean; es decir, no importa tanto cuánto uno
ha mejorado, sino que lo haya hecho en relación al resto. Y esto genera una
paradoja del crecimiento infeliz”, planteó Scartascini en su trabajo sobre
amistad y redes sociales.
Esa mamá de un compañerito de colegio de nuestro hijo que se
la pasa posteando en Instagram fotos de vacaciones en Disney todos sonrientes;
la mascota de una excompañera de primaria que hace cosas increíbles en Tik-Tok
mientras nuestro perro está durmiendo todo el día: ese tipo de amistades van
más para el lado de la “muerte por desesperación de Deaton” que para el de las
que nos sirven más a nuestra salud que dejar de fumar. Cierre con Roberto
Carlos reversionado: “Yo quiero tener un millón de amigos y así más fuerte
querer bloquear gente en redes”.
Lo ganó Gastón
Taratuta, CEO y fundador de Aleph, una compañía que conecta a las mayores
plataformas digitales del mundo con los grandes anunciantes y millones de
consumidores. En otras ediciones participaron, entre otros, Galperin y Migoya
pero no trajeron el premio mayor.
En el exclusivo principado de Mónaco acaba de finalizar la ceremonia de entrega del EY World Entrepreneur of the Year 2022, una competencia global de emprendedores en la que participan empresas de más de 60 países.
Lo organiza E&Y, la ex Ernst & Young, una de las llamadas
big four. Y por primera vez el galardón fue para, un emprendedor
argentino. Se trata de Gastón Taratuta, CEO y fundador de Aleph, una
compañía que conecta a las mayores plataformas digitales del mundo con los
grandes anunciantes y millones de consumidores.
El premio se otorga desde 2011 y ese año Argentina propuso a
Gustavo Grobocopatel. En otras ediciones fueron Hernán Kazack, Gerardo
Bartolomé, Roberto Souvirón, Marcelo Mindlin, Martín Migoya, Hugo Sigman,
Federico Trucco y Marcos Galperin, Alejandro Larosa, por citar
a algunos. Pero ninguno trajo el premio mayor como acaba de
suceder.
El ganador es elegido por un jurado independiente. Y
premia el coraje y el impacto de la empresa en la sociedad.
Los postulantes son examinados por un jurado de expertos que
pone el foco en la originalidad, el impacto en los negocios y en la sociedad y
la sustentabilidad.
Esta vez fue en un clima marcado por la guerra en
Ucrania. Aunque el principado de Mónaco es siempre la excepción. La
ceremonia de premiación imita a la de los Oscars y el nombre del ganador se
conoce justo en ese momento. Se acompaña con una verdadera fiesta de
fuegos artificiales sobre el mediterráneo.
“Estamos muy orgullosos que un argentino haya recibido por
primera vez esta distinción. Es un premio al esfuerzo, a la dedicación y al
permanente espíritu de superación. Queremos felicitar a Gastón Taratuta por ser
un ejemplo para nuestro país”, señaló Norberto Nacuzzi, CEO de EY
Argentina.
Gastón Taratuta revolucionó el mundo de la publicidad digital
con la creación de una plataforma global, detectando la falta de oportunidades
para que las empresas y los anunciantes de los países emergentes se
conectaran a las mayores plataformas digitales del mundo, como Twitter,
Snapchat y LinkedIn.
En 2005, fundó Internet Media Services (IMS) para ingresar
en el ecosistema digital en la Argentina y otros países e impulsar el
crecimiento de la industria tecnológica. El año pasado, Taratuta combinó
IMS y otros negocios similares para formar Aleph Group, un nombre en honor
a Jorge Luis Borges.
Aleph Group es ya un holding publicitario mundial, con
presencia en 90 países y una huella en cuatro continentes.
Si algo define a Taratuta, según quienes siguen sus pasos,
son sus aportes al desarrollo de la publicidad digital. Pero en Mónaco
también influyeron los programas educativos que impulsó para
promover a personas de países emergentes a carreras
profesionales en los medios digitales.
Las redes sociales siguen siendo una herramienta fundamental para comunicarte con tu público objetivo. Estos consejos te ayudarán a utilizarlas correctamente.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta para que empresas y emprendedores logren una amplia visibilidad de sus productos o servicios. Los datos de 2021 estiman que 4,300 millones de personas utilizan redes sociales, lo que representa más de la mitad de la población global, que se calcula en 7,900 millones de personas. Esto sin duda evidencia que en este tipo de plataformas las posibilidades de llegar al público objetivo deseado son bastantes.
Para las marcas, hoy es casi que una obligación utilizar las redes sociales dentro de su estrategia comercial, pues en promedio los usuarios pasan alrededor de dos horas y media por día en plataformas sociales. Sin embargo, en el proceso se deben tener en cuenta ciertos aspectos importantes para establecer con éxito una ruta correcta que permita conocer perfectamente los gustos y necesidades de los clientes. Lograr conectar con la audiencia es clave.
El primer paso es identificar en cuál o cuáles de las redes sociales del momento se encuentra su target. Esto es sumamente necesario conocerlo ya que en la actualidad la lista de redes sociales de alto consumo es diversa, con plataformas como TikTok, Instagram, Facebook, Twitter, Kwai, entre otras. Hay que entender que en cada una de ellas su nicho puede variar bastante. A continuación, algunos consejos que debes tener en cuenta para que tu marca o emprendimiento logre un impacto positivo en redes sociales:
Crea el contenido pensando en tu público
Por más que sea importante mantener un ritmo constante de publicaciones, la verdad es que no tiene mucho sentido crear contenido que no esté en sintonía con tu público. Para mejores resultados siempre es completamente necesario conocer muy bien a tu cliente, sus gustos y qué aspectos de tu marca les ha llamado la atención. Eso te permitirá diseñar el contenido indicado, con el lenguaje ideal y el tono perfecto que permita conectar y crear lazos con ese público objetivo.
Para qué vas a publicar
A diferencia de lo que ocurre con los perfiles personales, cuando se trata de marcas personales o emprendimientos es importante tener clara la intención de cada publicación. No solo hay que conocer bien qué es lo que quiere mi público, sino también el objetivo de postear algo.
Algunas de las preguntas a tener en cuenta antes de publicar son: ¿Qué
reacción quiero generar?, ¿Cuál es la interacción que deseo?, ¿Paraqué estoy
compartiendo esta información?
No muestres todo el tiempo lo que vendes
Ya hablamos de la importancia de conectar y establecer conexión con el público. Por ello, es importante tener claro que no todo lo que publiques tiene que estar relacionado con los productos o servicios que vendes. Esto de ninguna manera te ayudará a fidelizar tus clientes; al contrario, puede costarte seguidores.
Las marcas que logran
llegar a la mente del consumidor se destacan de sus competidores por compartir
su filosofía y conectar con el lado humano. En tu plan también debes incluir
por ejemplo contenido relacionado con el compromiso social de la marca, de esta
manera se crean mejores conexiones que cuando solo se comparte lo que se quiere
vender.
Escucha a tus clientes
La comunicación es parte fundamental de cualquier conexión en redes sociales. Mostrarse atento a resolver las dudas, tanto antes como después de concretar las ventas, es el mejor mensaje que puedes dejar a tus clientes.
No solo brinda respaldo
y seguridad para que estos se animen a comprar de nuevo, sino que también
impacta de forma positiva para que la opinión de esos terceros transmita
confianza y tranquilidad a otras personas interesadas en tu marca.
Rastrea el impacto de lo que publicas
La forma correcta de conocer si estás haciendo un buen trabajo es midiendo el impacto de tus publicaciones. La mayoría de las redes sociales ofrecen métricas profundas sobre cómo han reaccionado las personas a tus publicaciones, por lo que es necesario hacer una revisión semanal para que nunca pierdas de vista qué es lo que más le gusta a tus seguidores, quiénes son las personas que mejor han reaccionado, e incluso cuáles son los mejores horarios para publicar.
Con
todos estos datos puedes perfeccionar tu trabajo y crear mejor contenido para
generar cada día un mayor impacto en redes sociales.
Las opiniones
expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.
Sergio Ramos
Montoya es editor
del sitio Social Geek.
La discusión sobre el calentamiento planetario debe insertarse en una agenda informativa tomada, a nivel global, por la invasión de Ucrania y, a nivel local, por la fragilidad macroeconómica y el acuerdo con el FMI.
Shutterstock
La canción infantil del “mamut chiquitito que quería volar” podría tener su adaptación para concientizar sobre el cambio climático a “decenas de miles de mamuts gigantes sintetizados en laboratorio que querían capturar dióxido de carbono de la atmósfera”. No rima mucho, pero es más actual. Aun para el “presente de ciencia ficción” que vive la biotecnología la noticia de los US$75 millones que levantó la startup Colossal Biosciences llamó la atención: la firma creada por el genetista de Harvard George Church planea sintetizar miles de “elefantes árticos” (así los llaman) a partir de ADN conservado de mamuts congelados y de elefantes asiáticos.
La idea es que caminen en la tundra de Siberia, Canadá y Alaska y lentifiquen el calentamiento global por distintas vías. La noticia, de hace un mes, logró colar por unas horas la discusión sobre el cambio climático en una agenda informativa que por entonces estaba tomada, a nivel global, por la invasión de Ucrania y, a nivel local, por la fragilidad macroeconómica y el acuerdo con el FMI.
A principios de 2020 todo hacía suponer que, por fin, el debate por el calentamiento planetario iba a tomar el centro de la escena: en el Foro de Davos de enero de ese año todos los discursos de funcionarios y grandes fondos de inversión se focalizaron en la agenda climática. Pero a las pocas semanas estalló la crisis del Covid y dejó al clima en segundo plano por un tiempo largo. Cuando la epidemia aflojó, llegó Ucrania a la mesa de prioridades.
La pandemia fue un “experimento natural” único y a gran escala para medir cuál es el costo real de reducir sustancialmente las emisiones de carbono.
“La realidad es que, detrás de estos actores del momento (Covid y Ucrania, y en la Argentina la crisis económica), el cambio climático sigue en el fondo acumulándose y evolucionando”, cuenta a la nación Elisa Belfiori, especialista en economía del cambio climático de la Universidad Di Tella.
Para la economista, hay dos factores que describen la urgencia de esta agenda: “Primero, el calentamiento global es un proceso acumulativo. La vida promedio de una tonelada de carbono que emitimos es de 300 años y un 20% de las emisiones quedan en la atmósfera para siempre. O sea que el incremento en la temperatura global continuará aunque bajemos las emisiones a cero.
El segundo factor es el de las ‘no linealidades’ del sistema climático. Hay tipping points: puntos de quiebre o umbrales sin retorno, que, si se los pasa –como la meta del Acuerdo de París de mantener todo por debajo de los 1,5-2 grados Celsius sobre el nivel previo a la revolución industrial–, pueden traer consecuencias catastróficas”.
Además de quitarle protagonismo
y urgencia al clima, la pandemia del Covid tuvo otra interacción fundamental
con este tema: fue un “experimento natural” único y a gran escala para medir
cuál es el costo real –en términos de desaceleración– de reducir
sustancialmente las emisiones de dióxido de carbono. “En 2020 bajaron
un 6%, la mayor caída desde la Segunda Guerra, y esto estuvo asociado a un
freno sin precedente en la actividad económica por las cuarentenas y
restricciones a la movilidad. Para cumplir con la meta de París hace falta que
esta baja se sostenga año tras año de acá a 2030″, explica Belfiori.
Menos tiempo
Hoy, con la guerra entre Ucrania y Rusia hay quienes ven una oportunidad para la agenda verde, con los embargos al gas y al petróleo ruso y con la búsqueda acelerada de los países ricos de reemplazos de esta energía por fuentes alternativas más sustentables. Pero no todos son tan optimistas: con el Covid también se habló de una “recuperación verde” con estímulos fiscales concentrados en sectores bajos en carbono que al final no sucedió: cuando bajaron las restricciones, se rebotó al nivel de emisiones prepandemia.
La urgencia
de la situación se refleja en el mundo de las startups y de
los fondos de riesgo, con más dinero yendo hacia los proyectos clitech (de
tecnología del clima). Un reporte de PwC contabilizó en 2021 un aumento de 210%
en inversiones de re riesgo en proyectos de clima contra 2020, con iniciativas
sensiblemente más importantes (el promedio de tratos se cuadruplicó). Para la
consultora, el sector vivió un “año caliente” y las ideas están madurando. La
proporción de fondos de venture capital (capital de riesgo) para proyectos de
clima subió del 6% del total al 14%.
Los “gigacornios” son firmas que consiguen “secuestrar”
emisiones de CO2 por una gigatonelada al año, a la vez que son un negocio
viable.
El sector que más dinero recibe es, por lejos, el de transporte y movilidad sustentable. Hay tres grandes avenidas para las startups: las que se dedican a mitigar o remover emisiones, las que ayudan a que nos adaptemos al impacto del cambio climático y las que buscan entender y medir mejor lo que está sucediendo en este terreno.
A nivel global, ya hay 78 “unicornios” (empresas con un valor de más de US$1000 millones) de clima. En el sector se acuñó otro término: el de los “gigacornios”: compañías que consiguen “secuestrar” emisiones de CO2 por una gigatonelada al año a la vez que son comercialmente viables. Con el tamaño del desafío y la urgencia de la agenda, muchos proyectos se vuelven más radicales.
Los fundadores de Wonder, una startup argentina que busca hacer crecer “cuero” en el laboratorio a partir de una mezcla de hongos y del residuo de la uva malbec, tuvieron antes un emprendimiento de relojes hechos con materiales reciclados. “Nos dimos cuenta de que la cantidad de reciclado no llega a compensar la producción de plástico, que crece más rápido, y apuntamos a una solución más a la raíz del problema”, cuenta Martina Uthurralt, fundadora del proyecto sobre un desarrollo de las investigadoras del Iprobyq, Diana Romanini, Rocío Meini y Adriana Clementz.
Con el tamaño del desafío y la urgencia de la agenda, muchos
proyectos se vuelven más radicales. Los fundadores de Wonder,
una startup argentina que busca hacer crecer “cuero” en el
laboratorio a partir de una mezcla de hongos y del residuo de la uva malbec,
tuvieron antes un emprendimiento de relojes hechos con materiales reciclados.
“Nos dimos cuenta de que la cantidad de reciclado no llega a compensar la
producción de plástico, que crece más rápido, y apuntamos a una solución más a
la raíz del problema”, cuenta Martina Uthurralt, fundadora del proyecto sobre un
desarrollo de las investigadoras del Iprobyq, Diana Romanini, Rocío Meini y
Adriana Clementz.
Hoy, el sector de la moda e indumentaria es el segundo más contaminante del planeta (solo superado por el petróleo) y la ganadería también se lleva una parte importante de las emisiones y de la ocupación de tierras habitables en el planeta. Para Belfiori, de Di Tella, el cambio climático sigue su curso y su magnitud aumenta, a pesar de los problemas que invaden el corto plazo. “No hay manera de postergar la agenda”, remata.
¿Qué queda para la Argentina y sus urgencias macroeconómicas y sociales? Para la economista, “pensar en no depender del gas natural en los próximos años es difícil” y que “más probable parece ser que debamos enfrentar la escasez de energía y precios altos”. Agrega: “En la Argentina, la captura de carbono a través de agricultura sostenible le permitirá compensar emisiones más difíciles de recortar en el corto plazo, como las del consumo de energía en hogares y trasporte, o las de la ganadería”.
El riesgo de perder el tren (eléctrico,
en este caso) es afrontar las sanciones comerciales que los países ricos
empezarán a promover, con penalidades tarifarias, y caer en un “default
ambiental”. Habrá que llamar al rescate, entonces, a los gigacornios o a miles
de mamuts sintetizados por Colossal para caminar la Patagonia.