Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

Mostrando entradas con la etiqueta escenarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escenarios. Mostrar todas las entradas

miércoles, marzo 15, 2023

Curso #GratisOnline de Liderazgo para empresas PYMES

En un entorno digital invadido por incertidumbres y cambios sumado al coronavirus, se muestran las ventajas de matricularse en el curso de Liderazgo para empresas PYMES. 

Este curso de liderazgo para las empresas PYMES está orientado especialmente a sus dueños, a los mandos intermedios, a los emprendedores, a los que quieran potenciar su capacidad de autoliderazgo y a todos los que aspiran a mejorar su competitividad. 

Asimismo, se brinda al participante de una sólida formación en intraemprendimiento y extraemprendimiento para generar líderes y agentes de innovación y cambio, tanto en las organizaciones PYMES como en los trabajadores independientes.

En esta nueva era de transformacional digital se aprecia notoriamente, la relevancia de las condiciones económicas volátiles, la compleja dinámica competitiva y el clima laboral a nivel estratégico de las organizaciones PYMES por su alto impacto en la productividad y, por ende, en los resultados del negocio. 

Debido a ello, están involucrados todos los aspectos relacionados con el liderazgo que asume una particular importancia porque tiene que conectar a los negocios no solo con la empresa sino con la sociedad.

Precisamente, en esta era de la revolución digital 4.0, los líderes deberán desarrollar nuevas habilidades y conocimientos con una mirada mucho más intensa hacia las necesidades económicas, de la sociedad y con la visión necesaria para afrontar con los procesos de innovación en las empresas pymes para poder ser competitivos en este mundo digital,

Como conclusión, este curso te brindará los conocimientos, herramientas, metodologías, estrategias y técnicas necesarias para proveer de una sólida formación para generar líderes y agentes de innovación y cambio, tanto en las organizaciones PYMES como en los emprendedores.

Para mejorar las habilidades de liderazgo, los invito a inscribirse desde el 1/9/23 hasta el 27/9/23 en el Curso #GratisOnline Promoción 2305 nro. 50 de #Liderazgo para Empresas PYMES del 2/10/23 al 27/9/23. Anotarse, haciendo clic en:

domingo, marzo 12, 2023

Cómo pueden los líderes mejorar la toma de decisiones en las organizaciones Pymes

El propósito de este artículo es de mostrarte cómo pueden mejorar los líderes la toma de decisiones en las organizaciones pymes cuando se mueven en un entorno invadido por incertidumbres, cambios y numerosos retos ligados a la escasez de talento.

No cabe la menor duda que decidir es la herramienta más potente de la que disponen los líderes para ejecutar su trabajo. Si bien fijar objetivos representa una aspiración, la toma de decisiones impulsa la acción.

Un motivo es la historia. Hasta hace poco, la mayoría de los líderes disponían de un acceso relativamente limitado a información concreta.

El siguiente motivo está relacionado con la psicología. La mayoría de las decisiones que se toman en los negocios son colaborativas, lo que implica trabajos de análisis en grupo y de consenso. Además, el estrés laboral es otro elemento que limita la oportunidad de tomar mejores decisiones, dando lugar a que muchos profesionales acudan a la intuición para reducir la incomodidad mental.

El último motivo se vincula a la tecnología, a través de la cual se han automatizado muchas tareas de la gestión. Para ayudar a los líderes y sus equipos con los principales retos a superar para tomar mejores decisiones, señala Larson, que resume el camino hacia la solución en siete pasos.

Entonces, ¿Qué se puede hacer?

Cada vez que los líderes se enfrenten a una decisión, deberán utilizar los siguientes pasos:


1.            Apuntar cinco objetivos o prioridades preexistentes de la empresa a los que afectará la decisión.
 

2.            Fijar varias alternativas realistas para incrementar las opciones.
 

3.            Identificar cuál es esa información crítica que falta y que es importante tener en cuenta, antes de tomar una decisión.
 

4.            Pensar sobre el efecto que tendrá la decisión dentro de un año e identificar escenarios parecidos para tener nuevas perspectivas.
 

5.            Involucrar a un equipo de al menos dos personas, pero no más de seis, con el objetivo de obtener más enfoques.
 

6.            Apuntar lo que se haya decidido, además de por qué y cuánto apoya la decisión el equipo, para así aumentar el compromiso y tener un punto de referencia para medir los resultados de la decisión.
 

7.            Programar una revisión de los resultados obtenidos, para dentro de uno o dos meses.

Por último, ¿Conocen qué modelo de liderazgo utilizar para tomar mejores decisiones?

Necesitamos repensar nuestro modelo de liderazgo flexible a nivel estratégico de las organizaciones PYMES por su alto impacto en la productividad y, por ende, en los resultados del negocio.

Debido a ello, el liderazgo asume una particular importancia porque es una de las competencias más valoradas por las Empresas PYMES. Así, los líderes deberán desarrollar nuevas habilidades y conocimientos con una mirada mucho más intensa hacia las necesidades económicas y de la sociedad.

Igualmente, no se ha podido determinar cuál es el mejor de todos los estilos de liderazgo porque cada uno tiene su sentido en función del entorno en el que nos encontremos ya que los estilos deben adaptarse a las situaciones y a los colaboradores. 

Y siempre buscando el equilibrio para gestionar a la diversidad generacional que hoy en día converge en las organizaciones porque tienen diferentes expectativas en función de su edad y contexto vivido.

De tal manera, se debe evitar que el aspecto relacional dentro de la organización se vuelva complicado, y afecte a los resultados del negocio.

Cabe destacar que estos temas, fueron desarrollados con fluidez en la Conferencia Internacional virtual por vía zoom dictada el 6 de Julio 2022 por el Doctor Rodolfo Salas sobre: El Liderazgo que Demanda el Orden Mundial en Ética Civil Empresarial - Medellín (Colombia).

Para mejorar las habilidades de liderazgo, los invito a inscribirse desde el 1/7/23 hasta el 2/8/23 en el Curso Gratis Online Promoción 2304 nro. 50 de #Liderazgo para Empresas PYMES del 7/8/23 al 5/9/23. Anotarse, haciendo clic en:

 


miércoles, febrero 01, 2023

Las cuatro lecciones más ocultas de Lionel Messi y Cía.

Azar, némesis, lianas en la madurez y creatividad: de qué se tratan las enseñanzas que pueden extraerse del comportamiento de los deportistas argentinos en Qatar. 


Lionel Messi y la Copa del Mundo, el 18 de diciembre de 2022 en Qatar. Tom Weller - dpa

Pasó durante la pandemia: no hubo disciplina o rama de consultoría que concluyera que su actividad había “cobrado más relevancia (o protagonismo) que nunca” en la nueva era del Covid y del post-Covid. Con el Mundial ganado por la selección argentina de fútbol sucedió algo similar: no transcurrió ni una hora antes de que LinkedIn y los portales se llenaran de columnas sobre las “diez lecciones de” (completar: liderazgo, innovación, etcétera) de (completar: Messi, la selección, Scaloni, etcétera). Por lo general, todo reforzando un sesgo de confirmación: “la gesta en Qatar confirma lo que ya sosteníamos previamente sobre nuestra área de expertise”.

Para no ser menos, este espacio va a sumar cuatro lecciones de Messi y Cía. Son lecciones vinculadas a varios territorios que habitualmente se tratan en Álter Eco: la ubicuidad del azar, la Revolución Senior, la creatividad y los bueyes perdidos en general. Van algunas perlas menos conocidas para extrapolar aspectos poco analizados de la experiencia a los negocios y a la vida cotidiana en general.

Match Point

En toda la epopeya de Qatar es increíble la cantidad de veces en las que, como en la película de Woody Allen Match Point, la pelotita (en aquel caso de tenis) hizo equilibrio en el medio de la red antes de caer a un lado o al otro, cambiando completamente en esa instancia el devenir de los acontecimientos. Si el Dibu Martínez no atajaba la pelota en el último minuto del alargue contra Francia, si en esa misma jugada se la pasaban a Mbapé que venía solo y habilitado por la izquierda; si los arqueros de Países Bajos o de Francia acertaban a tirarse al lugar donde pateaba Messi... Y así podría seguir la enumeración de instancias donde la historia podría haber cambiado 180 grados.

Para Juan Ignacio “Pepe” Sánchez, exbase de la Generación Dorada, el equipo de básquet argentino que ganó la medalla de oro en Atenas 2004, esta presencia muy importante del azar es lo que hace que el fútbol sea, para él, el deporte más atractivo del mundo para ver hoy, dada su tensión dramática.

“Todos los deportes hoy en día están impactados por la revolución de datos y la ciencia. La diferencia con el fútbol es que, como el resultado es bajo en anotaciones, lo aleatorio pesa mucho más. Es un tema matemático. Revertir un 0-2 en fútbol es mucho más probable que revertir 20 puntos en básquet por la cantidad de aciertos y errores que se tiene que dar en uno (pocos) y en el otro (muchos)”, cuenta Pepe Sánchez a la nacion, “Por eso, creo que el fútbol es el deporte más atractivo hoy para la gente a nivel global, porque incluye altas dosis de aleatoriedad. Y eso, a los humanos, nos gusta mucho”.

Yo nemeseo, tú nemeseas, él nemesea

En el mundo del cubo Rubik se suele usar el neologismo “nemesear” para referirse al hecho de que uno supera a otro jugador en todas las categorías en las que se compite (3X3, 4X4, a ciegas, pyraminx, etcétera). Un récord mundial en alguna de ellas, por ejemplo, no tiene ningún “némesis”. El sitio nemesizer.com va siguiendo de forma permanente los resultados de los torneos e informa cuántos cuberos “nemesean” a uno y a cuántos “nemesea” el interesado en saberlo.

La palabra “némesis” proviene de la antigua Grecia y a menudo se usa como sinónimo de “enemigo”, pero su significado real es mucho más rico y amplio. “Creo que es una de las más poderosas y subestimadas fuerzas detrás del comportamiento humano”, sostuvo el divulgador y exprofesor de Standford Ted Gioia en un ensayo titulado: No necesitás un mentor, sino un némesis.

“Un némesis es mucho más que tu enemigo: es tu lado oscuro, comparte tu ADN”, dice Gioia, para quien las personas más exitosas en sus disciplinas lograron brillar gracias a competir contra un némesis que los hacía ir más allá de sus límites. Desde compositores de música hasta personajes cinematográficos: Batman tuvo la suerte de tener al Guasón, una figura tan atractiva que las películas en las que aparece superaron en taquilla a las de cualquier otro superhéroe.

Y sucede lo mismo en las competiciones: Nadal y Federer en tenis, Magic Johnson y Larry Bird en básquet, Alí y Frazier en box, Karpov y Kasparov en ajedrez. Y claro, Messi y Cristiano Ronaldo en fútbol. La gesta de Qatar tuvo una tensión dramática adicional al ver al némesis de Messi gritando un gol que no era suyo, pelearse con sus compañeros y terminar eliminado con la mirada al piso.

Cambiar de liana

Y hablando de Cristiano Ronaldo, otra lección del triunfo argentino en Qatar tuvo sabor a “revolución senior”, y a lo que el divulgador de esta agenda, Arthur Brooks, llama “cambiar de liana”, con gracia, a medida que uno va sumando años. Significa aceptar que esas cosas para las que uno era muy bueno a una determinada edad ya no son una fuente de éxito, y que hay que tirar un “cambio de frente”.

En LA NACION escribió sobre este “estilo tardío” Jorge Fernández Díaz, en su columna titulada “Messi, el héroe crepuscular que salió a cazar el último pez”. Y en The Atlantic, Franklin Foer publicó un ensayo corto sobre “La guía de vida de Lionel Messi”. “Ronaldo, de 37 años, falló porque no se pudo adaptar a su declive físico, insistió en jugar como si tuviera diez años menos. Actuando como si fuera esencial, se volvió superfluo”. Fue la contracara de Messi, dice Foer, quien, consciente de su edad, economizó movimientos y nunca pretendió jugar como si tuviera 20 años. Eligió qué batallas dar con la sabiduría de la experiencia.

El ADN de la grandeza

Cuando su hijo, que nunca había jugado al fútbol ni sabía nada de este deporte, le pidió una remera de Messi, la inversora, emprendedora e ingeniera argentino-coreana Rebeca Hwang,que vive en la Costa Oeste de los Estados Unidos, decidió tomarse un avión para ver la última semana del Mundial en Qatar y explorar in situ qué rasgos hay en el ADN de la “grandeza” de jugadores como Messi.

Su primera misión (conseguir la remera para su hijo) fracasó: había de todo el resto de las selecciones, pero las de la Argentina hacía rato que estaban agotadísimas en todo el país anfitrión. Sin embargo, pudo estudiar un costado menos conocido de Messi: su incursión en un fondo propio de capital de riesgo, una iniciativa que anunció el jugador en San Francisco a principios de 2022. Una veta que interesó al croata Luka Modric y al portugués Ronaldo, entre otros deportistas de elite.

El otro punto que le interesaba a Hwang era el de indagar sobre el valor de la creatividad en este “ADN de grandeza”, en un período en el que la inteligencia artificial (ChatGPT, Open IA, etcétera) anuncia cambios radicales en muchas tareas humanas que se automatizarán en 2023. “Y eso que estamos viendo solo los primeros pasos”, dice Hwang, para quien la creatividad, que siempre tuvo un rol importante, se volverá todavía más protagónica en el nuevo mundo.

Sebastián Campanario


domingo, diciembre 11, 2022

Mi dupla creativa es un robot: cuando las buenas ideas surgen del cruce entre humanos y algoritmos

La denominada “economía de la pasión”, de la que tanto se habló en el final de la pandemia, termina 2022 con paños más fríos. 

ChatGTP, es un bot creado por OpenAI que interactúa con humanos y escribe historias; usa inteligencia artificial, como las plataformas que crean imágenes, pero con funciones de texto. Responde preguntas, cuenta chistes y hasta puede crear cuentos interactivos. Shutterstock – Shutterstock.

La historia de la publicidad argentina está llena de duplas creativas que se volvieron marcas en sí mismas: Agulla y Baccetti, Vega Olmos y Ponce, Anselmo y Wilhelm y muchas más. Fue siempre un formato habitual para complementarse, intercambiar y mejorar las ideas que iban surgiendo para las distintas campañas.

En el caso de Horacio “Chacho” Puebla, uno de los mejores creativos argentinos en la actualidad, su “dupla” tiene una particularidad: no es humana. Desde hace meses que “pinponea” y va tallando ideas con distintos programas y aplicaciones de inteligencia artificial (IA). “Me lo recomendó un amigo. Acá [en Madrid, donde vive] estábamos encerrados por una cuarentena muy estricta y me volví loco con las posibilidades que se abrían”, relata.

Junto con su mujer, la artista Pilar Franco Borrell, comenzaron a experimentar con varias aplicaciones, como Midjourney, que permite transformar en imágenes conceptos escritos. En uno de sus proyectos se imaginaron las fotos que se toman para fichar en las comisarías o cárceles a los delincuentes, pero con personas inverosímiles, como la Madre Teresa de Calcuta, el Papa, Messi, Maradona, Donald Trump o el Dalai Lama. El resultado fue inmediato e hiperrealista.

Luego, Puebla, que fue monaguillo en su infancia en Mendoza, se propuso hacer sonreír a las estatuas del catolicismo, que tradicionalmente tienen un gesto serio o sufriente. “Sonrisas para todos los que llevan siglos esperándolas. No soy escultor y la impresión 3D es muy cara, pero las novedades de inteligencia artificial de los últimos meses me permitieron generar esas imágenes con facilidad”, cuenta a LA NACION, mientras muestra una colección de fotos de santos sonriendo de oreja a oreja.

“Para mí y para mi mujer, estas aplicaciones son lo más parecido a tener un robot en la nave espacial que nos diga todo, como sucede en las películas de ciencia ficción. Poner inmediatamente en imágenes lo que se me ocurre es un recurso muy poderoso, lo más parecido a un superpoder. Yo todavía estoy anonadado”, dice Puebla, que en la actualidad lidera en Europa su agencia, Felicidad, y ganó más de 300 premios internacionales, entre ellos varios leones en el Festival de Cannes.

“Para mí y para mi mujer, estas aplicaciones son lo más parecido a tener un robot en la nave espacial que nos diga todo, como sucede en las películas de ciencia ficción. Poner inmediatamente en imágenes lo que se me ocurre es un recurso muy poderoso, lo más parecido a un superpoder. Yo todavía estoy anonadado”, dice Puebla, que en la actualidad lidera en Europa su agencia, Felicidad, y ganó más de 300 premios internacionales, entre ellos varios leones en el Festival de Cannes.

Midjourney no es el único programa que usa. También apela a Open IA, para texto, y Copy IA, para generar material para la Web, y con estos programas pelotea ideas. “No te tiran nada que sea un diez, pero sí un cinco o un seis, que con algunas iteraciones podés llevar a un siete u ocho. Y vas a lugares donde nunca hubieras ido”, explica.

“Una nueva generación de herramientas de inteligencia artificial irrumpió con todo este año. Ayudan a escribir mejor, a programar más rápido y a generar imágenes únicas a gran escala”, escribió tres semanas atrás en un ensayo Anne-Laure Le Cunff, emprendedora, fundadora de Ness Labs, exGoogle y experta en pensamiento creativo y metacognición. Su texto se tituló IA y Yo: la era de la creatividad artificial, en un juego de palabras en inglés con “AI and I”.

Campo fértil

El mapa de nuevas aplicaciones surgidas este año tiene más de 200 actores, con algunas startups que ya valen más de US$1000 millones. Hay iniciativas que tienen que ver con ampliar la creatividad lingüística, con herramientas como Lex, Rytr y Jasper, que se fundó en 2021 y recientemente anunció una ronda de inversión por US$125 millones, que llevó su valuación a US$1500 millones. En esta misma área, los asistentes virtuales en programación, como Ghostwriter y Copilot (de GitHub), vienen evolucionando extremadamente rápido. “Muy pronto tipear todo manualmente va a parecer algo muy ineficiente y del pasado”, explica Le Cunff.

La mayor cobertura mediática en los últimos meses la vienen teniendo los proyectos de “texto a imagen”, como Dall-E, Midjourney (que usa Puebla) o tantos otros (Deep Dream Generator y Stability AI). El paso siguiente ya fue mostrado por el CEO de Google, Sundar Pichai, semanas atrás, cuando exhibió un video de alta calidad generado de manera completamente artificial a partir de textos como inputs.

La palabra de moda es, sin duda, la de IA “generativa”. “Básicamente es la IA que intenta generar contenido nuevo (imágenes, texto, audio) a partir de una descripción”, cuenta Alejandro Repetto, tecnólogo y experto en diseño de futuros, quien añade: “Tiene dos patas grandes: una de procesamiento de lenguaje natural, para poder procesar la información que le das. Y, luego, enormes sets de datos de imágenes, videos, etcétera, donde reconstruye a partir de las palabras y el sentido que interpretó”.

El panorama se completa con asistentes algorítmicos para investigación científica, escribir y hasta generar música. Endel ofrece armar un entorno musical personalizado para relajarse, meditar, focalizar y dormir mejor, per ejemplo.

Expectativas para 2023

¿Dónde está puesta la gran expectativa de fin de año y 2023? Sin duda en el lanzamiento de GPT-4, un “súper modelo” de lenguaje natural que, según especulaciones, debería desplegarse antes de febrero. La versión actual, GPT3, se anunció en mayo de 2020 y fue más de 150 veces más poderosa que la versión anterior, GPT2. El CEO de Open AI, la organización que la desarrolla, Sam Altman, viene tirando pistas a cuentagotas por Twitter y hay programadores a los que desde mitad de año se les dieron versiones beta de GPT4 para probar bajo compromiso de confidencialidad. Pero algunos datos se filtraron, como la alternativa de que sea un modelo “multimodal” (que acepte además de texto, audio, imágenes y hasta videos como inputs).

¿Qué pasará con las profesiones creativas a partir de esta avalancha de novedades? Aquí hay un enorme debate entre quienes ven un futuro distópico por la desaparición de ventajas humanas (es probable que en 2023 empecemos a ver “buenos libros” surgidos de manera 100% artificial, por ejemplo) y los más optimistas, que ven una mejora en el proceso y en el resultado, como les ocurrió en el último año a Puebla y a su mujer.

Sea como sea, la denominada “economía de la pasión” de la que tanto se habló en el final de la pandemia (el empoderamiento de los artistas gracias a nuevas tecnologías, Web3 y desaparición de intermediarios), termina 2022 con paños más fríos, porque muchas de sus predicciones, como por ejemplo el gran surgimiento de una “clase media creativa”, aún no se están cumpliendo.

La herramienta WeTransfer publicó días atrás su “Reporte de Ideas 2022″, para el cual se encuestó a miles de creativos de 180 países: la mayoría tiene problemas para monetizar, un 60% sienten incertidumbre de ser reemplazados por nuevas tecnologías y se mueven en un contexto se subvaloración, bajos ingresos y burn out por tener que estar disponibles a toda hora.

Sebastián Campanario


domingo, noviembre 27, 2022

Furor Rubik: siete lecciones del cubo mágico para la economía y la innovación


Erno Rubik, creador del cubo mágico/ PictureAlliance.

En 1974 un joven arquitecto y escultor húngaro, Erno Rubik, estaba solo y aburrido en su casa. Sus padres se habían separado y su única hermana se había mudado a otra ciudad para estudiar medicina. Fue entonces que se le ocurrió la idea de crear un rompecabezas tridimensional, el “cubo mágico”, con el objetivo de enseñarle geometría a sus alumnos universitarios. Su invento tardaría unos años en llegar al mercado para convertirse, en 1980, en el juguete más vendido de la historia, con un éxito insospechado por el propio Rubik

Los datos están en la autobiografía del inventor, publicada en la Argentina este año por Backie Books para Penguin Random House, Rubik: la increíble historia del cubo que cambió nuestra manera de aprender y de jugar. Y, así como al arquitecto húngaro el dispositivo le servía para dar clases, los 43 trillones de combinaciones posibles del “cubo mágico” se pueden usar para desplegar una infinidad de ideas en el campo de la innovación y la economía.

“Por la cantidad y calidad de datos de la disciplina, es un campo único para analizar rendimiento y productividad en humanos”, dice Marcelo Rinesi, científico de datos, quien está realizando una investigación basada en las estadísticas del mundo cubero.

“Hay lecciones muy valiosas del mundo Rubik para entender procesos de innovación en la frontera del conocimiento”, agrega Guido Dipietro, programador blockchain y uno de los mejores cuberos del continente. Lo que sigue es un resumen de siete lecciones del invento húngaro para la economía y para la innovación.

Caminos alternativos. Quien tiene el récord sudamericano de 3x3 en promedio (el cubo más popular) vive en la ciudad de Santa Fe y este año empezó a estudiar Economía. Bautista Bonazzola cuenta a LA NACION que no para de encontrar paralelismos en sus dos terrenos de práctica y estudio favoritos: “Al igual que en la economía, en los cubos hay distintos caminos para llegar a una resolución. Y también hay que buscar recetas integrales, porque si no, armar una sola cara puede implicar que se desarme el resto, y lo mismo pasa con la economía”.

Mejora en la frontera. ¿Cómo seguir avanzando cuando uno ya es el mejor en lo que hace y no hay “tutoriales” o consejos de otras personas que sirvan? En 2018, Dipietro era la persona que más rápido memorizaba en el planeta un 3x3 para ejecutarlo luego a ciegas (determinaba la solución y se la guardaba en su memoria en poco más de seis segundos promedio). Para seguir mejorando se acostumbró a seguir esta secuencia: “Analizar el problema y entenderlo, simplificarlo (a uno o varios más simples), razonar una solución usando solamente el sentido común y, si todo falla, acudir a personas que tal vez hagan una parte del proceso mejor que vos”, cuenta el programador, que trabaja en CoinFabrik, una firma de soluciones de Web3.

Ruptura de paradigmas. Una de las modalidades más complejas de esta competencia es la del “desafío de la menor cantidad de movimientos”, o “FMC”, por sus siglas en inglés. Allí los cuberos tienen una hora para analizar una mezcla y anotar en una hoja la solución con la menor cantidad de movimientos posibles. Es una categoría extremadamente difícil que se revolucionó en 2018, cuando el italiano Sebastiano Tronto logró su récord de 16 movimientos usando una nueva técnica, que se conoce como “Domino Reduction”. En el Sudamericano de Brasilia, en julio, el único que la utilizó fue Dipietro y ganó el Oro por mucha diferencia con el segundo.

Humanos versus máquinas. Para Rinesi, el boom de competencias de cubos es un buen ejemplo de cómo el hecho de que una tarea se pueda automatizar completamente no la invalida ni le resta interés como hobby competitivo. Lo mismo sucede con el ajedrez: hoy el software de un celular le gana el mejor jugador del mundo y, sin embargo, nunca hubo tantos aficionados al ajedrez como en la actualidad.

Democratización. En el mundo Rubik, vale lo mismo un récord en el mundial de Corea (se hará allí en 2023) que uno en un abierto de Ciudadela o de San Lorenzo. Todos los torneos validados por la World Cube Association (WCA) certifican máximos. Leandro Martín López logró su primer récord mundial en Megaminx, este año, en un torneo con 20 participantes, un sábado a la mañana en un aula de la UTN, y lo superó la semana pasada por casi un segundo de diferencia en el “Buenos Aires Cubea”. Este campo de juego parejo y la disponibilidad de una enorme masa de datos transparentes y validados convencieron a Rinesi de que se trata de una avenida ideal para estudiar rendimientos de personas. “Es un gran ejemplo de actividad cognitiva postinteligencia artificial, globalizado, que funciona para clarificar y medir formas de inversión cognitiva y, además, es un gran disparador para pensar sobre diferentes categorías de innovación”, marca Rinesi.

Sorpresas en matemática. Por su versatilidad y sus combinaciones casi infinitas, el cubo se presta, según el director de la carrera de Ciencia de Datos de la UBA, Pablo Groisman, para ensayar preguntas y respuestas en matemática. “Podemos explorar cuestiones vinculadas al azar, a la teoría de grupos y a otras áreas de la matemática”, plantea Groisman, que en diciembre publica su libro de divulgación Te regalo un teorema (TantaAgua).

Gimnasio cognitivo. Los juegos de mesa y los de ingenio como el cubo Rubik son una muy buena estrategia para mantener el cerebro en forma a medida que uno suma años, explica el experto en geronto-psiquiatría Julián Bustin, de Ineco y de la Universidad Favaloro. La clave está en ir probando cosas distintas todo el tiempo.

Este año fue explosivo para la comunidad Rubik en la Argentina. El fin de semana pasado se organizó en Buenos Aires el torneo más grande de la historia local, “Buenos Aires Cubea”, con más de 120 inscriptos, y el 9 de diciembre habrá una competencia en Cariló. Los cupos para estas instancias se agotan online en minutos y las tiendas importadoras de cubos, como Speedcubingar u Octocubos, nunca vendieron tantas unidades a nuevos ingresantes.

El cenit fue el Sudamericano de Brasilia, en julio, donde 13 argentinos compitieron contra más de 200 brasileños y arrasaron en todas las categorías. Hubo argentinos en todos los podios y se ganaron 10 de los 17 oros en juego, con 7 campeones continentales: los ya mencionados Dipietro, Bonazzola y López y, además, Theo Goluboff (trajo 7 medallas), Manuel Gutman (campeón mundial en resolución a ciegas), Federico Da Fonseca y Gael Lapeyre.

Nada de esto figuraba en los cálculos iniciales de Erno Rubik, que tardó tres años en convencer a un fabricante de avanzar con su idea, porque todos los que eran consultados le decían que era un dispositivo demasiado difícil, condenado al fracaso. Casi 50 años después, con millones de unidades vendidas en todo el mundo y una comunidad de “speedcubers” creciente, el “cubo mágico” sigue siendo una caja de sorpresas.

Sebastián Campanario                                                                                                                                               

jueves, noviembre 24, 2022

Cómo Ayudar a Cambiar la Forma de Pensar: EL MÉTODO SCHEREZADE

                                                                          


Manfred Kets de Vries en INSEAD Knowledge del pasado 11 de noviembre plantea que cambiar la forma de pensar de alguien es complicado. Con frecuencia nos encontramos ante situaciones en las que se requiere que influyamos en los demás para animarles a cambiar. Pero, alterar el comportamiento o la forma de pensar de otras personas puede ser extremadamente difícil, por lo que de Vries sugiere emplear el método que llama de Scherezade, en recuerdo a la protagonista de “Las mil y una noches” y su estrategia para evitar morir decapitada por orden del rey, para ayudar a las personas a identificar las barreras y obstáculos que les impiden vivir vidas satisfactorias.

Este método consta de siete pasos:

1.- No imponer nuestra forma de pensar

Debemos resistir la tentación de directamente decir a la persona el camino que debe tomar. Los consejos directos pueden producir efectos indeseados como la retirada o resistencia del receptor de los mismos.

2.- Mostrar empatía y ayudar a analizar los sentimientos ambivalentes

Tenemos que procurar escuchar cuidadosamente lo que la persona dice e intentar contemplar las cosas desde su punto de vista. Al entender la fuente de sus preocupaciones e inseguridades podemos ayudar a la persona a enfrentarse a ellas y superarlas.

3.- Plantar la semilla de una duda

Buscar, encontrar y mostrar ejemplos relevantes que ayuden a que la persona dude y reconsidere sus valore su comportamiento.

4.- Comunicar cuáles pueden ser las consecuencias

Observar el comportamiento de la persona con la que estamos tratando y demostrarle que existe una relación clara entre sus acciones y las consecuencias.

5.- Aprovechar el poder del “judo psicológico”

Éste consiste en moverse con y no contra cualquier cosa que tenga que hacerse para romper las defensas de la otra persona e influir en el resultado. Cuando un judoca desestabiliza a su oponente tiene la oportunidad de influir en el movimiento siguiente.

Por tanto, hay que evitar mostrarnos argumentativos y procurar trata a la persona de forma suave y aparentemente discreta.

El “judo psicológico” puede ser una manera efectiva de suavemente alentar a las personas, sea para que compartan su opinión, ver una nueva perspectiva o seguir un camino diferente.

6.- Dar autonomía y apoyar su transformación

Animar a la persona a explorar sus propias ideas y ayudarle a identificar comportamientos y perspectivas alternativas. Una vez ha seleccionado la forma en que quiere cambiar apoyarle para crear un plan de acción.

7.- Guiar pero no forzar el cambio

De forma muy respetuosa ayudar a la persona a que baraje las distintas opciones y confiar en su habilidad para gestionar cualquier cambio por sí misma.

Aunque no pretendamos cambiar a alguien, podemos animarle a que examine de forma profunda sus valores, prioridades, intereses, sentimientos, estados de ánimo, deseos, sueños, miedos y recelos.

Isabel Carrasco

martes, noviembre 22, 2022

Las estrategias de las marcas para entrar en la ‘era de la conversación’

 

Las redes sociales cambiaron de manera radical la comunicación. Hoy las marcas tienen que estar dispuestas a escuchar todo lo que los clientes tienen para decir sobre ellas públicamente.

En este contexto, para detectar oportunidades, las empresas se ven obligadas estar cada vez más cerca de sus consumidores y conversar con ellos, a través de nuevas estrategias y canales. 

El metaverso, el gaming, los podcasts y la presencia en redes sociales, entre otras herramientas, forman parte de las opciones para llegar a los consumidores en plan de diálogo. Pero, ¿cómo hacerlo de manera eficiente? Esta temática fue el eje de la charla “La era de la conversación”, organizada por Clarín como parte del ciclo “El mundo que viene”.

Natalia Carcavallo, fundadora de la plataforma de podcast Wetoker, César Vidal Scasso, cofundador de CryptoCity, Carolina Chapotot, gerenta de Marketing de Aeropuertos Argentina 2000, y Catalina Hernández Saint Jean, directora de la consultora Digimind para LATAM debatieron sobre los desafíos y alcances de esta tendencia.

El encuentro fue conducido por los periodistas Daniel Fernández Canedo y Silvia Naishtat, editor jefe y editora de Economía de Clarín, respectivamente. El ciclo cuenta con el apoyo principal de OSDE, Telecom y DESA, además del sponsoreo de Afarte, y el apoyo de Aeropuertos Argentina 2000.

Contactos cercanos

Según un estudio de Twilio las compañías necesitan lograr un contacto más cercano con los clientes para generar una mejor experiencia de compromiso. Ya no es posible pensar en un esquema de comunicación unidireccional.

“La gente es interpelada por un mensaje y lo resignifica, lo conversa, lo habla con los demás y es influenciada por quienes tiene alrededor”, describió Hernández Saint Jean.

Por lo tanto, “la marca y el consumidor no están solos: hay muchos intermediarios en esa comunicación y se abre un espacio que es el de la escucha y la investigación sobre el cliente y por qué hace ciertas elecciones”, agregó.

“Las marcas tenemos que entender qué es lo que le pasa a nuestros clientes y también empezar a dialogar para contar historias”, aseguró Chapotot. “Desde AA2000 el foco lo pusimos en entender qué siente el cliente cuando pisa uno de los 33 aeropuertos y transformar esa experiencia en una parte feliz del momento del viaje”.

Para eso, contó, van a incorporar “un asistente virtual que ayude en lo que es el paso por el aeropuerto, para que acompañe al pasajero y nos permita tener conversaciones hiperpersonalizadas. Cuanto más conversemos, más vamos a aprender para dar una mejor solución a cada persona en base a lo que necesite”, describe.

Así como esta herramienta, la realización de videos en vivo en las plataformas, la hiper-personalización en los correos electrónicos, la mensajería empresarial adaptada al cliente y las mejoras en la inteligencia artificial de voz son algunas de las tendencias que apuntan a producir cercanía con el cliente.

También es clave tener presencia en redes sociales. Un informe de Hootsuite y We Are Social muestra que un 81% de los usuarios siguen a las marcas en alguna red social, y un 27% de los encuestados considera que una marca con un perfil activo en las redes genera mucha más confianza.

Según un informe de la agencia Online Zebra, en 2023 se profundizará en la innovación y habrá una continuidad de la transformación digital. Del informe se desprende que los influencers seguirán siendo importantes para las marcas, ya que son un nexo con potenciales clientes.

También habrá un incremento en el video marketing, la generación de podcasts, el gaming y el streaming. Además, se pronostica un auge del metaverso. La experiencia en una realidad paralela aparece como opción para fidelizar consumidores.

Para Vidal Scasso, cuando se habla de videojuegos es importante tener en cuenta dos números: hay 3.000 millones de personas que juegan videojuegos y es una industria que mueve 200 mil millones de dólares al año. “No se trata de un nicho para chicos y jóvenes. Tuvo un crecimiento exponencial en los últimos 20 años y las empresas no se pueden perder eso”, señala.

Carcavallo aseguró que un podcast “es una oportunidad para las personas que tienen algo que decir, para las empresas, las organizaciones y el periodismo. Y especialmente para las audiencias. La audiencia no es pasiva, puede elegir qué escuchar, a quién y cómo”, detalla.

Por ahora, las marcas “recién están llegando” a este formato. Lo que ven es “una posibilidad para generar un contenido relevante o asociarse con valores que a la empresa le gusta apoyar o difundir”, asegura.

Consumidores “detectives”

En esta era de la conversación, los consumidores son “detectives de contradicciones”, asegura Hernández Saint Jean. “No le perdonan a la marca que no sea coherente con su historia, ni que no tenga lógica”. 

Una forma de entender qué pasa con los clientes es investigar a través del “social listening”. “Lo que se hace es escuchar lo que la gente dice espontáneamente en redes sociales. A diferencia de una encuesta o un focus group, no hay una pregunta, no hay un incentivo. Así, se puede reconstruir la escena de consumo y entenderlo un poco mejor”, explica Hernández Saint Jean.

“Las redes sociales cambiaron las reglas del juego. Nos permiten manifestarnos masivamente de forma directa y hasta a veces de forma anónima”, “, coincide Chapotot. Por eso, para las marcas, se trata de “entender, escuchar y hacer algo al respecto”.

Aún más: “la clave está en la personalización. No cerrarse en esos planes de marketing donde solo se mira para adentro. Hay que cambiar la idea tradicional de que las cosas salen de adentro hacia afuera y empezar a captar un poco más lo que pasa afuera para involucrarlo en los planes”, enfatiza.

Mundos virtuales

Los desarrollos de metaversos y mundos virtuales híbridos, que proponen nuevos tipos de interactividad e inmersión, también están empezando a ser usados por las empresas.

Una encuesta de Globant entre profesionales de tecnología reveló que el 24% aumentó su interés en una marca debido a una experiencia con metaverso.

Sin embargo, el metaverso es algo novedoso aún entre los profesionales que lo manejan. El mismo estudio indicó que sólo un 36% entiende claramente lo que significa, mientras que un 54% lo entiende parcialmente y un 10% no comprende su funcionamiento. Finalmente, un 73% considera que el metaverso es accesible y servirá para generar nuevos diálogos con los clientes.

Según Vidal Scasso, su desarrollo depende de que Meta (ex Facebook) logre volverlo rentable. “La pregunta es cuánta gente va a querer estar vinculado en ese entorno. Aunque ya vivimos bastante en el metaverso, por ahora a través de las pantallas planas. El próximo nivel de inmersión es la realidad virtual, y se habla de un nivel más, que incluye la conciencia”.

Fuente: diariolarepublica ar/

domingo, noviembre 20, 2022

De los Hermanos Ábalos a Google Earth: los mil cruces de las políticas públicas con big data

El uso de datos se extiende a diferentes áreas, incluyendo la gestión estatal. / shutterstock - Shutterstock

“Buenos Aires, tierra hermosa, Nueva York, grandioso pago, casas más, casas menos, igualito a mi Santiago”, cantaban los entrañables Hermanos Ábalos, tal vez añorando su tierra natal desde la ventana de uno de los aviones que los llevaron de gira tras la explosión del folklore, a mitad del siglo pasado.

Sesenta años después y desde la pantalla de su computadora, Eugenia Giraudy posiblemente disienta, toda vez que las detalladas imágenes satelitales a las que tiene acceso le permiten distinguir, con detalle pasmoso, si por una imagen de una superficie de 30 metros de lado pasa un caño o un edificio o si, como en estudios similares, se trata de los techos prolijos de un coqueto country o de los más anárquicos de un barrio marginal; en Bolivia, en las afueras de Madrid, en el desierto del Sahara y, obviamente, en Santiago del Estero. Imágenes que, apropiadamente usadas, permiten monitorear cuestiones humanitarias delicadísimas, como el acceso al agua y como lo implementa el proyecto “Data for Good”, de Facebook, en el que trabaja Giraudy.

Píxeles, clics, bosques aleatorios, falsos positivos, time dynamic warping (deformación dinámica del tiempo), matrices de similitud son términos que cualquier lego asocia a la jerga densa de la tecnología de frontera o a la medicina de avanzada. Así, un incauto que por error se asomó a la conferencia Big Data y Política Pública, organizada por la UdeSA hace pocos días, casi se queda helado de escuchar estas palabras mezcladas con la terminología clásica de la política pública, como inflación, fake news, pobreza, violencia infantil o polarización del electorado. La imagen de la empleada pública de Antonio Gasalla (esa qué gritaba ¡atrás! ¡atrás!) contrasta con el creciente uso de algoritmos y métodos digitales en el análisis del Estado y la política social.

El sociólogo Germán Rosati es un claro representante de esta generación de “científicos sociales 2.0″ y coordina la Diplomatura en Ciencias Sociales Computacionales y Humanidades Digitales de la Universidad Nacional de San Martín. En la conferencia organizada por UdeSA, Rosati presentó resultados de una investigación en la cual, sobre la base del análisis de imágenes satelitales, estudió la dinámica del uso del suelo en la Argentina, algo que permite medir, entre otras cosas, el preocupante problema de la deforestación, con precisión similar a la de métodos tradicionales y disponibilidad casi instantánea.

Una característica saliente de este “ecosistema” de nuevos científicos sociales es que resulta imposible encasillarlos sobre la base de las carreras universitarias que estudiaron. Rosati es sociólogo de formación, pero en sus formas opera como un profesional de la computación o la estadística, y sus temas de interés lo acercan a la agronomía o la geografía.

En esa línea, Ernesto Calvo, el prestigioso científico social argentino, actualmente en la Universidad de Maryland y que también expuso en la conferencia, tiene diploma de grado en ciencia política, pero en sus investigaciones sobre la dinámica de twitter usa métodos computacionales de frontera y técnicas de “análisis de supervivencia” idénticas a las que apela la medicina.

Eugenia Mitchelstein también tiene formación en ciencia política, pero en sus estudios sobre el impacto de las fake news apela a la lógica experimental que usaría un agrónomo para probar la efectividad de un fertilizante. La caracterización de la actividad de las personas por su título universitario parece ser una práctica muy de “siglo XX”, donde qué es lo que alguien hace y, fundamentalmente, cómo lo hace, provee una descripción mucho más fidedigna de sus tareas y habilidades.

¿Es la inteligencia artificial el fin de la ciencia social tradicional? ¿Big data reemplazará a las encuestas? En el ámbito de la política social, ¿lo cuantitativo se devorará a lo cualitativo? Los trabajos presentados en esta conferencia de frontera sugieren, contraintuitivamente, que no. Si hubo un elemento común a las exposiciones es la presencia de algún tipo de encuesta estructurada, o entrevista cualitativa, que sirve como “piedra de Roseta”, para tantear que los resultados surgidos de un algoritmo aplicado a datos masivos dan resultados similares a los de una encuesta pequeña y bien implementada. La economista Victoria Anauati discutió métodos recientes para medir la pobreza sobre la base de la intensidad del uso de teléfonos celulares.

La forma de “entrenar” a estos algoritmos es apelar a una encuesta en la cual se observa tanto el bienestar personal como la intensidad del uso de celulares. Estas pequeñas encuestas funcionan como un “laboratorio” para probar la eficacia de los métodos e implementarlos.

En línea similar, el profesor de la Universidad de Harvard Alberto Cavallo, reconocido experto en la medición de precios usando datos online, contó que el proceso de validación de sus métodos computacionales demanda un largo período de interacción con usuarios y actores de la política, que a su vez retroalimenta la construcción de nuevos algoritmos. 

El enfoque estadístico-experimental presentado por Mitchelstein para el estudio de fake news es complementado por detalladas entrevistas cualitativas, que aportan información valiosa para chequear o cuestionar los resultados cuantitativos. Lo mismo ocurrió con el trabajo presentado por Victoria Ubiña, referido a la detención temprana de violencia infantil, en el cual, además de apelar a los más recientes métodos de machine learning tuvo que interactuar tanto con las familias afectadas como con los funcionarios de las oficinas públicas qué gestionan está delicada cuestión. Otro tema que atraviesa la adopción de tecnologías digitales en el ámbito de lo público es que este tiene a menudo objetivos múltiples y, de manera esperada, contradictorios. La lentitud en la adopción de métodos de frontera no obedece a los costados negativos de la burocracia, sino a una cautela propia de la complejidad en la cual opera el entramado de la política pública. Como ejemplo, la comparabilidad (temporal y regional) y la transparencia en la medición de la pobreza demandan métodos claros y estables, para que las comparaciones sean de “manzanas con manzanas”, lo cual se da de patadas con la esencia de la inteligencia artificial o el machine learning que, en pos de la eficiencia y el aprendizaje adaptativo, suele llevar a que las mejoras sucesivas de un modelo tornen a sus resultados incomparables con los del pasado o con los de otras regiones. No se trata de adoptar una visión ludita (la de los que rompían las máquinas de la revolución industrial) de la tecnología en el Estado, sino de entender que, en lo público, la eficiencia es un valor tan deseable como la transparencia o la comparabilidad.

“Tu sombra de mistol he’i buscar” cantaban los Ábalos en Nostalgias Santiagueñas, posiblemente a caballo y no en Google Earth, donde, para bien y para mal, estarían al alcance de cualquier algoritmo que no añoraría nada que no sea obedecer a quien lo programó.

Walter Sosa Escudero

lunes, noviembre 14, 2022

Elefantes y cisnes negros: ideas que interpelan a una nueva era

Dos libros, uno de Diego Golombek y otro de Guadalupe Nogués, invitan a profundizar desde diferentes ángulos la temática de la creatividad, cuyo motor es la curiosidad; qué caminos recorren ambas obras y qué “recetarios” proponen.


Shutterstock

Cuando en la NASA, la agencia espacial de los Estados Unidos, tuvieron que elegir los nombres para los dos robots que realizarían diferentes estudios sobre la superficie de Marte, las opciones ganadoras fueron las de “Curiosidad” y “Perseverancia” (“Curiosity” y “Perseverance”). La elección no fue casual: se trata de dos habilidades claves en esta nueva era, de protagonismo creciente en un mundo que cambia cada vez más rápido y en el que también crece la complejidad. Dos libros de no ficción lanzados en la Argentina el 1° de este mes atacan desde distintos ángulos el universo temático de la creatividad (cuyo motor es la curiosidad) y el de la complejidad. La Ciencia de las (buenas) ideas (Siglo XXl), de Diego Golombek, y Entender un elefante (Debate), de Guadalupe Nogués tienen varios puntos de contacto (además de la tapa color crema en ambos casos). Son ensayos muy bien escritos por autores y divulgadores que vienen de la biología, alternan historias clásicas con referencias pop y sugieren, al final, una hoja de ruta con consejos y estrategias a futuro. Ambos, sin saberlo de antemano, dialogan en algunas partes entre sí, con la curiosidad y la persistencia, como los rovers marcianos, como música de fondo.

Hay pensadores con buenas ideas y frases tanto para la creatividad como para los sistemas complejos. Como el ex campeón mundial de ajedrez Gary Kasparov, quien suele repetir que “para ser bueno en algo hay que conocer bien las reglas, pero para ser excelente hay que saber romperlas”. Y también, cita Nogués, sostiene: “Nadie puede predecir con exactitud lo que va a pasar. La tarea es prepararnos meticulosamente para lograr el mejor resultado posible si ocurre lo peor”. Iterar, fracasar barato, probar una y otra vez están tanto en el recetario de Nogués como en el de Golombek.

“Las ideas nos acompañan desde que somos humanos y, sin duda, desde mucho antes en términos evolutivos”, plantea Golombek en el inicio de su libro. “Claro que los Homo Sapiens hemos llevado esta capacidad ideística hasta extremos poco conocidos en la naturaleza, a través del arte, la invención de la tecnología o el perfeccionamiento del lenguaje”, agrega.

El terreno de la creatividad como campo de estudio es relativamente moderno: comienza a desplegarse a mediados del siglo pasado con las primeras revistas académicas (que llegaron desde la psicología y, más adelante, desde las neurociencias). Por esa época nació en los Estados Unidos el Instituto de Personalidad de Investigación Social (IPAR, por sus siglas en inglés), dedicado a entender qué distingue a las personas creativas del resto. Joy Paul Guifford se preguntaba por entonces si la creatividad y la inteligencia van de la mano (respuesta: no hay correlación muy alta) y el escritor y divulgador Isaac Asimov escribía un ensayo pionero (y poco conocido) titulado: Cómo la gente tiene buenas ideas.

Siete décadas más tarde, la creatividad explotó como nodo de interés y ya tiene más de 400 definiciones. Golombek, profesor en la Universidad de Quilmes y en la Udesa y experto en cronobiología (el estudio de los ritmos y relojes biológicos) recorre en su libro lo que se sabe hasta ahora sobre creatividad y neurociencias, con varios mitos asociados, como el de la diferencia entre el hemisferio derecho y el izquierdo del cerebro en términos de generación de ideas, algo que se demostró que es falso. Hay capítulos dedicados a la vinculación entre alucinógenos e ideas, a las vidas de grandes “héroes creativos” y a la relación con desafíos de salud mental. Como todo buen libro de no ficción, hay un apartado voluminoso con “recetas” accionables para ganar creatividad. Aburrirse, beber (con moderación), darse baños de agua caliente o rodearse de determinados colores (el azul es el más amigo de la creatividad) aparecen entre los consejos. En este recetario se incluye, por ejemplo, un “Bizcochuelo John Cleese en 5 pasos” (uno de los protagonistas del grupo de humor inglés Monty Python) o una “ensalada de Steven Johnson” (el mayor divulgador de este campo en los Estados Unidos). Además de una sugerencia de un pionero en este tema (de la ficción), Don Draper, de la serie Mad Men: “Solo piensa en eso profundamente, luego olvídalo, y una idea te saltará a la cara”.

Cuenta una vieja historia que un grupo de ciegos, encerrados en una habitación con un elefante, tuvieron que descubrir qué tenían enfrente con el sentido del tacto. El primero tocó la trompa y pensó que se trataba de una serpiente gorda. El segundo palpó una oreja y pensó que un elefante era similar a un abanico. El tercero exploró una pata y concluyó que el animal era similar a un tronco de un árbol.

La dificultad con los problemas complejos o los “problemas salvajes”, como los llama Guadalupe Nogués en su libro Entender un elefante, no es muy distinta a la de la historia del párrafo anterior. “Una célula es un sistema complejo formado por átomos y moléculas. Un elefante es un todo que va más allá de la suma de sus partes. Nuestro mundo es un sistema complejo, y cada vez más, porque está interconectado como nunca antes. En la actualidad, tanto los problemas como sus soluciones viajan con rapidez: una sequía, una epidemia, una crisis en un lugar pueden compensarse con medicamentos o alimentos producidos del otro lado del planeta”, plantea Nogués, también doctora en Ciencias Biológicas y autora, en 2018, del libro Pensar con otros.

Aunque el gran divulgador de esta agenda a nivel global, Nassim Taleb, popularizó el término de “cisne negro” (eventos de bajísima probabilidad de ocurrencia y de alto impacto) en su libro homónimo, el concepto fue utilizado por primera vez –se cree– en el siglo ll por el poeta latino Juvenal, para referirse a algo que “no existe ni puede existir”. En Europa, en África y en Asia –el mundo conocido por los romanos– todos los cisnes eran blancos. Cuando en el siglo XVIII los holandeses llegaron a Australia y se encontraron con cisnes negros, se llevaron una sorpresa al ver algo intrínsecamente imposible.

Y, sin embargo, los cisnes negros existen y ocurren, en el sentido literal y en el de lo que representan. Se identificó mucho a ese fenómeno en 2020 con la pandemia del Covid, pero para Nogués no lo fue, por la cantidad de alertas previas que hubo. Más bien, la sorpresa y lo poco preparados que nos agarró tuvieron que ver con otras cuestiones, como el “sesgo de omisión”, que establece que se penaliza a quienes toman decisiones con una mala consecuencia, pero no a quienes no toman decisiones con secuelas gravosas. Pero nada se debió a una “improbabilidad” impensada.

En Para entender… hay referencias clásicas y otras más actuales de la cultura pop. En un diálogo de la película animada Los Increíbles, el personaje de Edna Mode dice: “¡Ve!¡Enfrenta el problema!¡Pelea!¡Gana! Y llámame cuando vuelvas, cariño. Adoro tus visitas”.

Sebastián Campanario