Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

jueves, mayo 31, 2018

Cuáles son los momentos más importantes de una reunión



Se trata de aprovechar esos comentarios que sirven cuando la gente está realmente involucrada, y capitalizarlos de manera productiva.  Crédito: Fast Company

A pocas personas les gustan las reuniones, y eso es probablemente porque están haciendo cada vez más largo el día de trabajo. En los últimos 50 años, las reuniones han aumentado de menos de 10 horas a la semana a casi 23 horas, sin incluir las reuniones improvisadas, informa Harvard Business Review. Eso es más de la mitad de nuestra semana de trabajo.

"Las reuniones pueden parecer demasiado frustrantes y numerosas, pero continúan porque son claves para hacer el trabajo y construir relaciones", dice Chris Battles, vicepresidente senior y gerente general de comunicaciones y colaboración para LogMeIn, proveedor de software de colaboración que incluye la plataforma de reuniones GoToMeeting. "La interacción cara a cara en tiempo real, incluso a distancia, desbloquea la percepción de las cosas, y eso es poderoso".

El motivo por el que las reuniones tienen una mala reputación es porque sus momentos más interesantes a menudo se escapan, dice Battles. "Es posible que tengamos demasiadas cosas que abordar o restricciones de tiempo debido a la programación de reuniones consecutivas", dice. "Esto resulta en la pérdida oportunidades de oro".

Puede reactivar sus reuniones aprendiendo a reconocer los minutos más importantes y configurando un sistema que logre crear más de ellos.

BUSQUE SEÑALES VERBALES Y NO VERBALES

Identifique puntos críticos en sus reuniones prestando atención al idioma de los participantes. "Todos hemos estado en reuniones donde nos aburrimos sin sentido, revisamos nuestro teléfono y nos desconectamos por completo", dice Battles. "Sin embargo, se puede ver cuándo en un momento de la reunión hay una conexión. Esta se produce cuando las personas se vuelven física y emocionalmente presentes".


Esté atento a las personas que comienzan a tomar notas. Otra señal es cuando comienzan a contribuir. No solo están prestando atención; están agregando sus propios puntos de vista.

"Es la parte valiosa de la reunión, cuando las personas están abiertas a la información y se relacionan con ella. Es cuando hablan de cómo la información impacta personalmente en su mundo".

Cuando estos momentos suceden, no los sofoque. En cambio, déjelos fructificar. "Cuando las personas se animan con el tema, obtener su perspectiva es muy importante", dice. "Involúcrelas en la reunión haciendo preguntas e invítelas a una conversación".

ASEGÚRESE DE CREAR UNA CULTURA DE COLABORACIÓN

Promover momentos importantes en la reunión requiere prestar atención a la cultura. Si sus reuniones simplemente presentan contenido y no permiten el compromiso, será difícil obtener esos momentos mágicos en los que se desarrolla la interacción y la discusión. Cree una cultura de colaboración dando tiempo a las preguntas y llamando regularmente a los asistentes para que aporten su opinión.

"Los asistentes deben ser libres para hablar y atraer a otros para que participen", dice Battles. "Esto requiere que sus reuniones se consideren una zona de seguridad y los empleados confíen en que la norma es que puedan contribuir".

TENER UNA AGENDA FLEXIBLE

A menudo las reuniones siguen la agenda de una manera demasiado estricta; está escrito por una razón, pero no tiene que ser inamovible, dice Battles. "Cuando hay seis cosas que cubrir, es tentador cerrar las discusiones demasiado rápido para pasar al siguiente tema", dice. "Cuando note el impulso y la energía en torno a una cosa, manténgase con ella y vuelva con los demás temas más tarde".

Anule la agenda estando presente y consciente de lo que está sucediendo en su reunión, en lugar de simplemente dejar que la reunión suceda. "Las reuniones están destinadas a crear una discusión con la interacción en tiempo real", dice Battles. "De lo contrario, un correo electrónico habría sido suficiente".

CAPTURE EL "ORO"

Cuando los asistentes están realmente involucrados en el contenido de la reunión, capitalizar lo que sucede es muy interesante.

¿Fue un tema, una idea o un orador determinado? Tome notas, pero asegúrese de registrar acciones a seguir.

"Cuando llegue a un estado animado de discusión o de propuestas, identifique los próximos pasos", dice Battles. "Haga esto antes de continuar para aprovechar la energía".

Desde las reuniones ejecutivas hasta las reuniones de personal y las reuniones de equipo, buscar esas minutas de oro crea una perspectiva diferente para el organizador y hace que las reuniones en su compañía no sean tan insoportables.

"Nuestros días son a menudo una reunión tras otra", dice Battles. "En cada una, sin embargo, busque el gran momento para llevarse. Realice un seguimiento de estos momentos y úselos para ayudar a los participantes a interactuar con su contenido más tarde".

miércoles, mayo 30, 2018

¿Qué es el liderazgo ágil?

Quizás mis últimos posts sobre el mundo “agile” me obliguen a empezar esta entrada con una aclaración. En este caso cuando hablo de “ágil” no me refiero a la famosa metodología. Aquí simplemente uso esta palabra con el significado que viene de serie en el diccionario: alguien (que gestiona personas) y que se debe mover con soltura y rapidez.

Hoy quiero hablar de una competencia de liderazgo, la agilidad, que, más que recomendable, es necesaria en estos tiempos que corren.


Este post viene a raíz de una reflexión que leí recientemente que decía algo así como que en estos tiempos que vivimos (y que seguiremos viviendo) de continua transformación resulta para las organizaciones imposible adaptarse al ritmo que cambian las tecnologías y con ellas la sociedad. Las grandes empresas (y no hablo de las administraciones porque si me entra la risa me resulta más difícil escribir) van a ir inevitablemente unos pasos por detrás de los avances más novedosos. No es nada por lo que haya que llevarse las manos a la cabeza, los tiempos en la gestión del cambio corporativo necesitan ir a otro ritmo.

Pero esta brecha entre lo que ocurre en el mundo exterior y lo que ocurre en la empresa debe ser cubierta. Y los responsables de cubrirla no son otros que los managers.

El liderazgo ágil es tener la capacidad de reaccionar rápido ante los cambios o, mejor aún, de anticiparse a ellos, o, mejor todavía, de iniciarlos.

Si esta cualidad es deseable en cualquier persona, en aquellas que ocupan posiciones de referencia en una empresa es necesaria… por esa capacidad de arrastre que llevan inherente al cargo. El arrastre es un arma de doble filo, tomando el ejemplo de Moisés, no es lo mismo llevar a tu equipo a la tierra prometida, que meterles de cabeza en el Mar Muerto… o, mucho peor, en un punto muerto. Porque si hay algo que no se espera de un líder ágil es que se quede parado. La táctica de agazaparse y esperar que escape no parece la más adecuada en los últimos tiempos, porque la lluvia de cambios no va a parar.

Este tipo de liderazgo, como tantas otras cosas en esta vida, se aprende haciendo, a través de la experiencia. Pero se trabaja y se desarrolla de manera introspectiva, si somos capaces de mirarnos con ojos críticos y trabajar nuestras capacidades, será más fácil examinar lo que pasa fuera. En otras palabras no es posible liderar nada si uno no es capaz de liderarse a sí mismo.

La visión, la colaboración y la creatividad se vuelven competencias esenciales, y grandes aliadas de la agilidad. Sin la visión no se puede trazar una dirección hacia la que debemos avanzar, sin la colaboración no vas a poder subir a tu vagón a los demás (y recordemos que el líder ágil debe movilizar para poder ayudar a su compañía a acercarse al ritmo de avance de la sociedad), y sin creatividad, bueno, sin creatividad resulta difícil poder trazar nuevas rutas o tener la capacidad de reacción o incluso de improvisación cuando el camino elegido no lleva a ningún lado.

La agilidad no es tanto velocidad como cintura para adaptarse a los cambios, saber virar el timón de tu nave antes de encontrarte en medio de la tormenta. A todos nos gusta tomar las decisiones con la mayor cantidad de información en nuestras manos, pero hay que ser conscientes que eso a veces no va a ser posible en el tiempo adecuado.

El liderazgo ágil (y el liderazgo en general) es funambulismo. Cuantos más datos obtenemos, más ancha se vuelve la cuerda que tenemos bajo nuestros pies y con más seguridad avanzamos, pero, claro, en un mercado marcado por la competitividad de nada sirve cruzar si somos los últimos en llegar al otro lado. Los verdaderos líderes ágiles se atreven a cruzar el alambre sin saber a veces lo que hay en el otro extremo, con ayudas, con creatividad, y manteniendo el equilibrio…. Y si alguna vez se caen… se vuelven a levantar.

Tightrope by Luis Prado from the Noun Project

martes, mayo 29, 2018

¿Inteligencia Artificial vs. Inteligencia Colectiva? (post-570)



La “inteligencia artificial” (IA) hace que las máquinas simulen los procesos de inteligencia humana, incluyendo el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas y otras funciones “cognitivas” que habitualmente se asocian a las personas.

Estos sistemas se entrenan para que sean capaces, a través de los datos que recogen y de unas reglas, de identificar patrones de una manera más eficiente que como lo haríamos los humanos. La parte más madura y mediática se conoce como aprendizaje automático (‘machine learning’), que permite programar sistemas para tomar decisiones automáticas a partir de grandes cantidades de datos. En esa línea se dan progresos para que estos sistemas puedan comportarse de manera relativamente autónoma, como ocurre con los robots o los vehículos sin conductor.

El impacto más relevante de la IA se centra en la extracción de patrones para inferir, predecir y reconocer tendencias o comportamientos más probables a partir de un cúmulo de datos. Se basa en sistemas matemáticos complejos, en forma de algoritmos, que permiten realizar esas inferencias y detectar valores atípicos que aportan información valiosa.

Por ejemplo, al observar patrones comunes en millones de fotografías de bicicletas, un dispositivo puede aprender a reconocer una bicicleta. Es así como Facebook reconoce rostros en fotografías en línea o cómo Skype traduce de una lengua a otra. Pero además de esas chorradas, se pueden hacer cosas más serias. Según cuenta Smithsonian Magazine, el Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY) ha estado usando una herramienta de IA, llamada FireCast, que ayuda a identificar cuáles de los cientos de miles de edificios en la ciudad corren el mayor riesgo de tener un incendio, para entonces priorizarlos en sus inspecciones. El software aplica, a datos provenientes de cinco agencias municipales, un algoritmo que procesa hasta 60 factores de riesgo de incendios, no solo los obvios como la edad de un edificio, sino también si está en medio de un proceso de ejecución hipotecaria o si tiene gravámenes fiscales pendientes, entre otros.

Dice Pierre Levy, en una entrevista que publican en Motherboard, que “la inteligencia colectiva es un proyecto para hacer más inteligentes a las personas con ayuda de los ordenadores, y no hacer a los ordenadores más inteligentes que las personas”. Por eso, reconociendo el gran potencial de la IA, me sorprende cómo la sociedad y las políticas públicas no ven en la IC las mismas oportunidades. La IC está mucho más presente en la vida cotidiana que la primera y, sin embargo, goza de menos predicamento y a ella se dedican recursos muy limitados si se comparan con los invertidos en el desarrollo de sistemas basados en IA.

Lo que yo veo es que hay una gran fascinación por lo que pueden hacer las máquinas y muchos prejuicios hacia la “solución humana” que se genera colectivamente. Hice una búsqueda en Google, usando ambos términos en inglés, y pude ponerle números a lo que ya sospechaba: el número de noticias relacionadas con “artificial intelligence” supera de forma abrumadora a las que tratan sobre “collective intelligence”: más de 900 mil por 6 mil respectivamente. En mi opinión, esto refleja un error en la fijación de prioridades.

Escuchaba el otro día en un programa de radio que alguien decía, con razón, que estamos muy entretenidos y ocupados en conseguir las tecnologías más inteligentes, pero dedicamos muy poco tiempo a analizar cómo será esa sociedad futura de robots y, añado, cómo afectará nuestro bienestar integral y nuestros patrones colectivos de puesta en común de lo que necesariamente tenemos que compartir.

En junio del año pasado tuve la ocasión de asistir a una ponencia de Ece Kamar, investigadora de Microsoft Research, con el sugerente título de “Humanos al rescate para resolver problemas de la Inteligencia Artificial”. Su tesis era que el futuro de los sistemas de IA no está en sustituir a la inteligencia humana, sino en combinarse con ella, y encontré un buen ejemplo de sistemas híbridos como esos en el increíble caso de Stitch Fix, que reseñé en un post de este blog. Esa idea es buena pero confieso que el relato de Kamar transmitía la sensación de que eran los humanos los que mejoraban y complementaban las capacidades de las máquinas, y no al revés.

Por ejemplo, ya sabemos que las máquinas son muy hambrientas de datos, y eso refleja una de sus limitaciones si se comparan con los humanos, que podemos aprender de muy pocos ejemplos en comparación con las primeras. Es ahí donde los expertos sitúan al Crowdsourcing, un tipo popular y polémico de IC, dado que un número creciente de aplicaciones de Machine Learning ya se entrena con datos suministrados por la multitud. Las máquinas aprenden más rápido y mejor si el flujo de datos que reciben se multiplica a través de mecanismos de captura colectiva. Esta idea despierta mucho recelo porque estaríamos haciendo más inteligentes a los algoritmos (e, incluso, a sus propietarios, si no son públicos) en vez de contribuir a que las personas sean más colectivamente inteligentes.

No podemos extender un cheque en blanco, limitándonos a nutrir datos para entrenar y probar unos algoritmos que, en muchos casos, son opacos. Por eso, Stefaan Verhulst, co-fundador de The GovLab, cree que una contribución relevante de la IC es “humanizar” la IA, porque un diseño colaborativo ayudaría a mitigar los sesgos embebidos en datos y algoritmos, y a implementar mecanismos de control que aumenten la legitimidad de las iniciativas de IA, para evitar aquellas intervenciones que suscitan inquietudes éticas o de otro tipo. Concretamente, él aboga por definir estrategias de gobernanza colectiva que minimicen las asimetrías de poder creadas por la Inteligencia Artificial.

Que haya máquinas capaces de adivinar lo que nos gusta e, incluso, de elegir por nosotros, produce cierto desasosiego. Ya he comentado en esta casa que hay temores lógicos de que la IA nos lleve a una sociedad tiranizada por algoritmos que nos robe la belleza de la imperfección humana; pero que quizás el diablo no sea tan feo como lo pintan, porque la inteligencia humana puede ser capaz de corregir las desviaciones y aprovechar lo más positivo.

La Inteligencia Artificial, bien utilizada, puede ayudar a viabilizar la Inteligencia Colectiva cuando se despliegue a escala, sobre todo, en la gestión de metadatos que faciliten una conversación y una agregación más eficaces entre multitudes de personas. Por ejemplo, muchos no lo saben pero, una buena parte de las ediciones que se hacen en la Wikipedia ya las hacen bots, o sea, programas automatizados. Un recurso tan masivo como ese exige una gran cantidad de trabajo de mantenimiento así que algunas tareas son demasiado repetitivas y tediosas para cualquier persona, como identificar errores, limpiar las entradas de vandalismo, categorizar o etiquetar, que se ponen en manos de máquinas, que son geniales para eso.

PD/ La imagen del post es del álbum de Geralt en Pixabay

Amalio Rey

lunes, mayo 28, 2018

Innovación: de Han Solo a El imperio contraataca



Por primera vez desde la aparición de Internet se vive una contratendencia en la que las disruptoras son las empresas tradicionales, que empiezan a ganarles la pulseada a las startups.

Si hay que elegir una narrativa favorita del mundo de las startups, los emprendedores y la nueva economía, La Guerra de las Galaxias gana por goleada. El universo creado por George Lucas no solo tiene como fanáticos a leyendas de la costa oeste de los Estados Unidos, como Mark Zuckerberg, Marc Andreessen y Peter Thiel, entre otros, sino que está repleto de analogías con las que el ambiente emprendedor se siente muy a gusto: el heroísmo de rebeldes individualistas y pendencieros que luchan contra la mano de hierro de un poder centralizado. Este statu quo que se combate representa los poderes preestablecidos, tanto el Estado como las corporaciones tradicionales.

El Halcón Milenario de Han Solo, cuya nueva película se estrenó el jueves, bien podría ser un vehículo de la flota de Uber, y los "malos" de la saga de Lucas -que fue él mismo un emprendedor con todas las letras- están asociados a valores de organización y jerarquía de hierro, algo que los modelos de trabajo más flexibles de las empresas de nueva economía detestan.

Si Star Wars es la referencia que manda, entonces 2018 es el año de reestreno de El imperio contraataca. Una de las particularidades que tiene la aceleración de la dinámica de cambio en los tiempos que corren es que ciertas "verdades" y mantras quedan en offside en muy poco tiempo, dando lugar a contratendencias. El péndulo entre startups y empresas tradicionales (incumbentes) no escapa a esta dinámica: "Por primera vez desde la masificación de Internet, el epicentro de la disrupción global se está moviendo. Hasta hace muy poco tiempo la sensación era que las empresas maduras estaban a la defensiva y con el riesgo de ser suplantadas por startups y adversarios digitales. Esta fase se está terminando y entramos en una nueva era de 'incumbentes disruptores'", sostiene un informe de la empresa de tecnología IBM, que será presentado en castellano dentro de dos semanas. La conclusión surge de 12.800 entrevistas en profundidad a altos ejecutivos de 110 países, en el que 72% afirma que las mayores fuentes de disrupción son los "incumbentes", las empresas tradicionales líderes en cada segmento de la economía.

Este cambio en el epicentro tiene varias explicaciones. Las tecnologías exponenciales (inteligencia artificial, blockchain, biología sintética, cuántica, Internet de las cosas) tienen una primera etapa donde, por una cuestión de tamaño y agilidad, los primeros que se suben son startups y emprendedores. Las firmas más grandes tienen sus tiempos, hay un rezago, pero cuando llegan lo hacen con una propuesta de valor más consistente, mayor escala, conocimiento del mercado y valor de marca donde apalancarse. "A 20 años de la famosa formulación de Clayton Christensen -profesor de Harvard y uno de los mayores teóricos de la innovación- sobre la 'innovación disruptiva', las empresas tradicionales absorbieron y aprendieron muchas de las nuevas prácticas", afirma el estudio.

Para estos jugadores, se avanzó en la curva de aprendizaje y hoy es tiempo de cosechar algunos frutos. Se trata de una trayectoria que se repite en el mercado global y local: mientras que en 2017 los casos de éxito en el campo de las fintech argentinas estaban protagonizados por startups y pequeñas "boutiques", 2018 es el año en el que los grandes bancos lanzan sus unidades digitales renovadas, a veces asociados a alguna startup en el proceso y otras veces no. Mientras que las pruebas con blockchain el año pasado se producían mayoritariamente en firmas pequeñas, en los últimos meses empresas más grandes, como Tarjeta Naranja, HSBC y Cargill, entre otras, lanzaron a mayor escala proyectos que involucran a la arquitectura de programación que está por detrás de las criptomonedas.

Para IBM hay otro factor que juega a favor de este contraataque de incumbentes: las grandes corporaciones hoy tienen la mayor parte de la información fuera de plataformas digitales. En la medida en que distintas nuevas tecnologías permiten fortalecer los puentes entre el mundo real y el digital ese activo que se subutilizaba (la historia de una compañía, todo su conocimiento de mercado acumulado) pasa a ser aprovechable y por lo tanto una ventaja competitiva.

Lo interesante es que la empresa hizo un estudio similar hace dos años, cuya conclusión era la opuesta: el concepto de moda era la "uberización de la economía", donde el mayor temor radicaba en la llegada de jugadores externos al sector. "Este año, las conclusiones son sorprendentes si se comparan con el anterior estudio. Siete de cada diez ejecutivos encuestados afirmaron que las organizaciones establecidas están liderando la disrupción de la economía digital en su industria. Y que la preocupación principal no proviene de la uberización, sino de los pares que en estos dos años se repensaron para innovar", dice Daniel Figueirido, director de consultoría de IBM Latinoamérica.

El otro aspecto, al margen del estudio de IBM, es que la destrucción creativa de empresas provocada por estos "meteoritos" en forma de tecnologías exponenciales ya no distingue a empresas tradicionales de startups. Blockchain, por ejemplo, ataca el corazón de la propuesta de valor de proyectos que supuestamente están en la cresta de la ola digital, como Uber o Airbnb: si esta tecnología se masifica, tendrá menos sentido pagarle a un intermediario por conectar oferta y demanda de autos, inmuebles y otros bienes físicos, porque una red descentralizada lo podrá hacer gratis.

Días atrás se conoció la quiebra y disolución de Bluesmart, el emprendimiento argentino de valijas inteligentes creado en 2013. Bluesmart fue una de las "narrativas" de innovación más exitosas del campo local de emprendedores: la BBC los llamó "el iPhone de las valijas", ganaron premios de diseño, hubo famosos que invirtieron (como Mario Pergolini) y otros que se mostraron como usuarios orgullosos. El motivo principal de la bancarrota fue una prohibición de las principales aerolíneas de Estados Unidos para subir a aviones dispositivos con baterías no extraíbles, pero los inversores también se preguntaron cuál es la barrera de entrada para incumbentes como Samsonite y otros gigantes de la fabricación de equipaje para incorporar Internet de las cosas a sus unidades. ¿Cuál de los dos caminos es más corto?

El físico siberiano Andrei Vazhnov formuló dos años atrás una metáfora interesante al respecto. Cuando una tecnología está en sus primeras etapas, los modelos de negocios tienen sus "islas de valor" sumergidas en el fondo del océano, invisibles para la mayoría de los jugadores. En la medida en que esas tecnologías se van desplegando, el nivel de agua va bajando y las "islas" se vuelven visibles. Pero los que están en la posición de largada en ese momento son los que viven en las islas, los "incumbentes" que conocen el territorio. Obviamente, si se demoran en la transformación, crecen las chances de que jugadores externos les copen la parada.

Esta semana fue el 38° aniversario de estreno de El imperio contraataca, para muchos críticos el mejor de los episodios de la saga de Lucas. La economía de la innovación le rinde homenaje con esta contratendencia.

domingo, mayo 27, 2018

Cinco trucos para recuperar la creatividad desde las emociones


La ‘coach’ Eva Álvarez da las claves para entrenar la imaginación vinculándola con los sentimientos. La intuición permite llegar más lejos y descubrir soluciones novedosas.

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La creatividad es una herramienta cada vez más demandada en el ámbito profesional. En un mundo cambiante, las empresas necesitan trabajadores capaces de resolver con ingenio problemas muy variados y que sepan ver las oportunidades en un contexto incierto. 

La entrenadora de creatividad Eva Álvarez considera que todo el mundo nace con la habilidad de ser creativo, sin embargo, es una destreza que no se entrena lo suficiente. Para la experta, el problema reside en que existen numerosos métodos para alcanzar una explosión de imaginación en un determinado momento, pero no para lograr una actitud profesional con alto rendimiento creativo de forma constante. En su libro, Innovación interior (editorial Kolima), Álvarez comparte su revolucionario sistema para practicar y recuperar, que no descubrir, la creatividad perdida. Un método en el que las emociones son un pilar fundamental. Estas son algunos de los ejercicios que recomienda:
  1. Empatía: en los zapatos de la creatividad. Es una herramienta imprescindible para que las soluciones que se aporten concuerden con el objetivo de la empresa. Además, los resultados también mejoran cuando se tienen en cuenta los puntos de vista del resto del equipo. La escucha activa, en lugar de obstinarse en defender las ideas individuales es un pilar fundamental para conseguirlo. Cuando el objetivo es estimular la empatía, resulta muy positivo incentivar la interacción entre los individuos implicados en un proyecto.
  2. La intuición: el salto hacia lo desconocido. “Tratamos de justificar todo con la lógica y en la creatividad hay mucho de tripas, la intuición ayuda a llegar más lejos”, explica Álvarez. En realidad, gran parte de las decisiones que se toman son producto de corazonadas, sin embargo, estas se perciben como acciones de riesgo. Por ello, se tratan de evitar en el ámbito empresarial, cuando de no ser por ellas, nunca se llegaría a un producto realmente novedoso. Es la mejor forma de reflexionar sobre las nuevas posibilidades en lugar de limitarse a repetir las que ya existen.
  3. El criterio y la observación. Si no se está informado de lo que sucede en el entorno, será muy difícil crear un marco en el que discernir lo que es útil de lo que no. La observación es de vital importancia para ello. Las personas tienden a fijarse en las cosas que están, en lugar de en las que faltan, y en el tiempo presente en vez de analizar qué es lo que ha ocurrido anteriormente. Sin embargo, reparar en estos detalles también ayuda a crear algo más válido.
  4. La visión: en busca del eslabón perdido. Esta cualidad ayuda a ver oportunidades donde aparentemente no hay nada. Álvarez recuerda que para descubrir esta conveniencia, es importante tener en cuenta que “toda idea creativa necesita conectar con las personas, porque si no se convertiría en algo inútil y vacío”.
  5. El juego. Una vez se ha tomado consciencia de la trascendencia de los elementos emocionales en la creatividad, es el momento de entrenarla. Cada uno debe aprender que técnicas funcionan mejor para sí mismo y cuáles se deben aplicar en cada momento. El objetivo es estimular la imaginación mediante juegos, ya que cuando se está acostumbrado a manejar ciertas técnicas y la mente está preparada, es más sencillo que la inspiración aparezca.
Ana Muñoz Vita 

sábado, mayo 26, 2018

Sodexo revela las 7 tendencias globales que definirán los espacios de trabajo del futuro



Sodexo, empresa especializada en servicios de calidad de vida, ha revelado las conclusiones de su informe 'Global Workplace Trends de 2018', el cual recopila los siete factores que más afectarán al futuro del trabajo y que demuestran cómo la Employee Experience es clave para incrementar la productividad empresarial y lograr un mayor compromiso y colaboración de los empleados.

Con la automatización cada vez más integrada en los espacios de trabajo, gracias al desarrollo de la robótica y de la inteligencia artificial, las tendencias identificadas por Sodexo en el informe 'Global Workplace Trends 2018', ponen de relieve cómo el desarrollo de la inteligencia humana guiará el impacto de la tecnología en la vida de las personas. En palabras de Sylvia Metayer, CEO, Worldwide Corporate Services segment, al comprender y anticipar estas tendencias, lo que se busca ayudar a las empresas, "de manera más efectiva", a planificar lo que está por venir, "experimentando e implementando soluciones centradas en el ser humano y basadas en la experiencia".

  • Generación Z, el nuevo reto de los RRHH

El 2017 ha sido el primer año en el que la Generación Z -también llamados 'Centennials'- se ha incorporado plenamente al mundo laboral. Se trata de la más joven hasta ahora y tiene, según Sodexo, "altas expectativas sobre la flexibilidad y el uso de las nuevas tecnologías". Además el informe insiste en que esta generación está "reconfigurando para todos la forma de trabajar en la empresa" y de ahí, la importancia de su compresión para un mayor aprovechamiento de su talento. "La integración efectiva de estos recién llegados puede ayudar a crear un entorno inclusivo que permita a los empleados, independientemente de su edad, ser lo mejor que puedan ser", destaca el estudio.

  • El Internet de las Cosas cambia el lugar de trabajo

Los entornos de trabajo que incorporan el Internet de las Cosas constituyen "una oportunidad de operar y colaborar más eficientemente", según el informe. Y es que los expertos aseguran que ayuda a "mejorar la comodidad de los espacios físicos y la flexibilidad", así como la precisión en los procesos, la eficiencia en la administración y la productividad en las oficinas.

Sin embargo, al igual que con cualquier otra nueva tecnología, el mundo del IoT plantea una serie de preocupaciones tanto para las empresas como para los empleados, desde problemas de privacidad hasta amenazas de seguridad. Por ello, las organizaciones que optan por implementar soluciones de IoT "deben hacerlo deliberada e inteligentemente, contando con la participación de los empleados", destaca Sodexo.

  • Crear entornos de trabajo emocionalmente inteligentes

La inteligencia emocional se ha convertido en una competencia fundamental para cualquier líder en una organización. El propio lugar de trabajo puede ser, tal y como destacan los expertos, "emocionalmente inteligente", permitiendo a las personas desplegar en él todo el espectro de sus emociones, y "alineando la motivación con sus necesidades más fundamentales".

  • Impulso de la economía colaborativa

Tanto los empleados como las empresas están reexaminando cómo utilizan los recursos, dando lugar a una economía de "intercambio" o "concierto", que evita la propiedad tradicional para promover la máxima eficiencia de mano de obra y materiales. En la práctica, la economía colaborativa ha significado un aumento en el trabajo independiente, así como el intercambio frecuente y temporal de recursos materiales como espacios de oficinas y equipos. "Esto representa una oportunidad sin precedentes para organizaciones e individuos por igual, desde una mayor agilidad para las empresas a un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida y la satisfacción de los empleados", destaca Sodexo.

Sin embargo, los trabajadores y las empresas que participan en la economía colaborativa se enfrentan a una serie de desafíos. "Los empleados están abiertos a la explotación, mientras que las organizaciones son vulnerables a los riesgos asociados con el intercambio de recursos", se lee en el informe. No obstante, a pesar de estos problemas, los expertos aseguran que "la economía colaborativa ha llegado para quedarse", y las organizaciones con visión de futuro están redefiniendo sus modelos comerciales para aprovechar sus múltiples beneficios.

  • Necesidad de una mayor diversidad e igualdad de género

Las compañías están examinando las barreras que están limitando el avance de las mujeres, con el fin de implementar una transformación cultural dirigida por líderes inclusivos. "Solo así podrán asegurar un entorno de trabajo sensible a las diferencias y con un equilibrio de género justo en todos los niveles de la organización", revela el estudio Global Workplace Trends 2018.

"Durante gran parte del pasado reciente, las empresas han adoptado un enfoque dirigido a mejorar la diversidad en la fuerza de trabajo, particularmente cuando se trata de abordar los desequilibrios de género en los equipos. Ahora, con una conciencia creciente sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en el lugar de trabajo, y debido al importante valor que aporta la diversidad, el enfoque a adoptar debe ir más allá de los números y los resultados, sino a infundir un verdadero sentimiento de pertenencia e inclusión", indica Sodexo,

  • Potenciar la gestión del talento 3.0

Las empresas son cada vez más conscientes de que mejorando la experiencia de los empleados consiguen aumentar el rendimiento y los beneficios. Por eso, el enfoque de la Gestión del Talento 3.0 aglutina todas las tecnologías y soluciones disponibles (en formación, reconocimiento, bienestar, etc.) para "transformar la experiencia de trabajo en una experiencia de vida". De ahí que las soluciones de Human Capital Management (HCM) 3.0 sean claves para ofrecer !un nuevo nivel de innovación disruptiva, basada en la "arquitectura de elección" y una filosofía de experiencia integrada más compleja".

  • Incorporar a los empleados en la estrategia de responsabilidad social corporativa

Los empleados se han convertido en una pieza clave de los esfuerzos de las empresas para la sostenibilidad y la responsabilidad corporativa. "Ahora es fundamental que les otorguen una voz que les permita sentirse realizados en sus preocupaciones sociales y medioambientales", detacan desde Sodexo, que además indican que "esto ayudará a construir conjuntamente un futuro mejor para todos".

En esta línea, el informe destaca que "las empresas con visión de futuro entienden la necesidad de involucrar a su fuerza de trabajo de manera inspiradora sobre asuntos globales. Los programas de responsabilidad social corporativa (RSC) son una parte importante de la ecuación, al igual que los esfuerzos para descentralizar la responsabilidad corporativa, de modo que se tejen en toda la empresa y todos los empleados tengan voz".

viernes, mayo 25, 2018

Cómo iniciar el proceso de innovación en las #empresaspymes para generar valor

El propósito de este artículo es de mostrar la importancia de conocela información que existe en un mundo tan cambiante y cómo la misma, se está utilizando para identificar en q áreas pueden ser s ventajosos los esfuerzos de innovación.

De tal manera siguiendo a Liberto Pereda son iniciados los procesos de innovación por una función observatorio, que origina la información que nos permitirá tomar decisiones y detectar los desafíos para trabajar.

Esta función de observatorio estará compuesta por cuatro áreas fundamentales, ellas son:

1.- Tecnología

La observación facilita conocer:

Atractivo de la tecnología en el contexto del negocio de una organización PYME. Estado de madurez de la tecnología y previsión para alcanzarla (tiempo de productividad). Análisis del impacto en el negocio (beneficios y riesgos). Los costos de implementación y proveedores de la tecnología.

2.- Competidores

Se efectúan estos análisis:

Evaluación de competidores basada en modelos de negocio: clientes, oferta de productos, recursos y procesos clave, alianzas, entre otros factores.

3.- Clientes

Estas son las actividades que se realizan:

Identificación de necesidades, creencias o deseos de clientes. Se procura un conocimiento profundo de sus comportamientos y de las motivaciones que influin a la hora de aceptar las ofertas de productos o servicios.

4.- Entorno

Se desarrollan los siguientes enfoques:

Recopilación y análisis de información relevante del entorno potico social, ecomico y medioambiental con implicaciones directas e indirectas en el negocio. Análisis de información relevante sobre inversiones y expansiones internacionales, análisis del mercado regulatorio y estudio de riesgos.
El cruce de información entre estas cuatro áreas es muy valioso para la toma de decisiones. Por ejemplo: Identificar nuevas tecnologías para satisfacer mejor las necesidades de un grupo de clientes, operando un modelo de negocio que tome lo mejor de nuestros competidores, y en un entorno optimista.

Como conclusión, las empresas pyme que no comiencen con este inicio del proceso de innovación pueden correr el riesgo, en un futuro cercano, de desaparecer por estos dos motivos:

1.- La disrupción surge cuando un nuevo modelo de negocios permite que un nuevo competidor se quede con nuestro negocio.

2.- Se debe prestar suma atención a la aceleración de la disrupción que sufren las empresas pyme como consecuencia de los avances tecnológicos, entre ellos: inteligencia artificial, robótica, nanotecnología y medicina. Estas disrupciones, tendrán una gran repercusión tanto en la sociedad como en los negocios.

De este modo, si estás interesado en mejorar tus competencias, te recomiendo inscribirte en el "Curso: Liderazgo para Empresas PYMES" que te brindará los conocimientos, herramientas, metodologías, estrategias y técnicas necesarias para proveer de una sólida formación para generar líderes y agentes de innovación y cambio, tanto en las organizaciones PYMES como a los emprendedores.

Entonces, si quieres ser más competitivo, te invito a anotarte en el próximo Curso #GRATISOnline de un mes de duración: nro. 50 de #Liderazgo para Empresas #PYMES. Cursada del 6/8/18 al 3/9/18. Cierre de inscripción: el 1/8/18, ya puedes matricularte en: