Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

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domingo, mayo 03, 2020

Neuroliderazgo, una nueva forma de ejercer la gerencia

Actualmente, el neuroliderazgo se plantea como una disciplina innovadora para la gestión de proyectos, no sólo en lo que se refiere a las habilidades tradicionales que se asocian al rol de líder sino, además, al incorporar otras novedosas como la actividad del cerebro, los procesos mentales, la atención y la memoria, entre otros.

O dicho por el reconocido teórico canadiense Henry Mintzberg: «El neuroliderazgo se centra en cómo los individuos toman decisiones y resuelven problemas en un ambiente social específico, así como en la regulación de sus emociones y las opciones de cambio».

Conceptos sobre el neuroliderazgo

El neuroliderazgo no ha surgido de la nada. Por el contrario, se apoya en recientes investigaciones sobre la actividad cerebral humana, concretamente de la neurociencia, y pretende aprovecharlos al máximo para mejorar los resultados de la acción directiva.

La definición básica de este concepto habla de una herramienta que busca entender los procesos de funcionamiento del cerebro en su sentido más amplio y de esta manera optimizar la labor de dirección de negocios e influir positivamente en el entorno en el que se opera desde el rol de líder empresarial.

De ahí que no parezca raro ver que algunas empresas han empezado a implementarlo en campos como el de Recursos Humanos o la dirección de equipos de trabajo, pues supone una alternativa novedosa ante los métodos tradicionales.

Ahora bien, ¿en qué consiste realmente el neuroliderazgo? ¿Qué principios debes conocer antes de llevarlo a la práctica en tu empresa? Repasemos algunos conceptos básicos que se relacionan de una u otra forma con él:

  • Capacidad de atención:

Está científicamente demostrado que la corteza prefrontal del cerebro se relaciona con la capacidad de resolución de conflictos, la planificación estratégica y la toma de decisiones. Pues bien, en este caso se trata de mantener un adecuado nivel de atención para que de este modo se activen los circuitos cerebrales de dicha zona del cerebro y se enfoquen los asuntos que más atención ameriten.

  • Neuroplasticidad:

Este concepto hace alusión a la capacidad del cerebro para adaptarse a situaciones diversas, así como de regenerarse, reformarse y reorganizarse a sí mismo. Bien aplicada, la neuroplasticidad supone un giro radical en lo que al conocimiento y la experiencia se refiere. De hecho, algunos estudiosos en la materia la consideran una herramienta imprescindible para la adaptación a nuevos entornos, los cambios de hábitos y de percepciones y, en últimas, las transformaciones en la manera de ver el mundo y, claro, de ejercer la labor directiva.

  • Neuroaprendizaje:

Se centra en las distintas maneras en que el cerebro adquiere conocimientos. Según esto, existen dos formas de hacerlo: por asociación o por experiencia. En la primera de ellas lo fundamental es aprender algo partiendo de otra cosa que ya había antes; en la segunda, la experiencia –es decir, el contacto directo con la realidad– es la mejor manera de adquirir conocimientos. Por tanto, un buen líder empresarial debe aplicar estos principios para sí mismo y crear las condiciones para que sus equipos de trabajo lleven a cabo satisfactoriamente el proceso de aprendizaje.

Por último, el neuroaprendizaje es una nueva forma de emprender la labor directiva y el liderazgo, tomando como base la comprensión de los procesos mentales tanto para quien ocupa dichas áreas como para el conjunto de sus colaboradores. ¿Te animarías a probarlo en tu negocio? ¿Qué beneficios crees que obtendrías?


viernes, enero 10, 2020

"No hay nada mejor que la mente humana para tomar decisiones"

JMCadenas / EXPANSION

Dispositivos que entrenan el cerebro y 'wearables' para mejorar la salud del empleado y su rendimiento son algunas de las herramientas que, según este neurocientífico, revolucionan la gestión de personas.

Los robots no suponen una amenaza para Ricardo Gil da Costa. Cree que no hay nada mejor que la mente humana para tomar decisiones y para innovar. Según este neurocientífico, la infalibilidad de las máquinas para algunos procesos, no deja fuera al ser humano. Fundador de Neuroverse -empresa integradora de neurotecnología-, este emprendedor lleva años estudiando el cerebro humano y buscando la tecnología que permita sacar partido a cada neurona. "La neurociencia estudia el cerebro, los comportamientos, los circuitos neuronales, todas las relaciones conductuales que encontramos en el cerebro. Va desde lo cognitivo y los estados mentales hasta el nivel de las células y las moléculas. Cubre todas la capas intermedias, lo que quiere decir que impacta en todos los aspectos de nuestra vida".

Sus investigaciones sobre cómo funciona esta parte fundamental del ser humano, condujeron a Gil da Costa a estudios de campo conductuales e investigación en laboratorios de neurofisiología desde la Universidad de Harvard hasta los Institutos Nacionales de Salud. Su empresa ha protagonizado distintas rondas de financiación, la última hace dos años y por importe de seis millones de dólares. Durante los últimos diez años, este emprendedor se ha centrado en la evaluación del cerebro accionable y las tecnologías del neurofeedback para mejorar el rendimiento mental y la prevención y tratamiento de trastornos cerebrales. Gil da Costa fue uno de los participantes en el último Future Trends Forum, organizado por Fundación Innovación Bankinter y celebrado en la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Allí hablamos con él sobre los desafíos de la neurociencia en la empresa y de cómo la tecnología aplicada a este ámbito puede modificar nuestro comportamiento y la gestión de personas.

¿Cuál es el impacto de la neurociencia en la vida personal y laboral?

El cerebro está en el mismo centro de todo lo que hacemos, de lo que somos y de nuestro estado de ánimo. Todo lo que se recibe en el cerebro se memoriza. Por eso existe una correlación entre todas las experiencias y tareas intelectuales como leer o memorizar. Nuestras emociones positivas, cómo vivimos el arte, la música, el amor. Hay trastornos neuronales que están íntimamente relacionados con nuestra experiencia en el amor.

¿Cuáles son los grandes desafíos en el ámbito empresarial?

Hablamos de empresas, personas y tecnologías que van a ser parte de nuestra vida y que, además, tienen que ofrecer cierta credibilidad. Es todo tan nuevo que no podemos compararnos con nada. Desconocemos la población objetivo y si va a ser un producto dirigido a la empresa o al paciente.

¿Cómo lo están articulando?

Tenemos una plataforma multiproducto y trabajamos en el ámbito de la salud, la educación y el ocio. Tenemos distintos verticales y en cada uno de ellos se puede aplicar una u otra estructura de pago. Para los inversores supone un exceso de diversificación, pero mitigamos el riesgo estableciendo alianzas con grandes empresas como Johnson & Johnson o compañías en el ámbito del mindfulness. Todos nos ayudan a posicionar nuestra tecnología.

¿Algún ejemplo?

Hemos creado un producto para mitigar las migrañas que va directo al consumidor en el vertical de la medicina, a través del cual podemos predecir con 24 horas de antelación cualquier episodio de este tipo. El 14% de la población en Estados Unidos padece migrañas, es decir, 36 millones de personas. Esta dolencia se trata con antiinflamatorios, que son más eficaces cuando se administran pronto. En este caso, intervenir de forma temprana es clave. También hemos diseñado un monitor del sueño que proporciona información muy valiosa a las personas para mejorar su rendimiento y bienestar el día después. Hay distintas aplicaciones muy interesantes en profesionales de alto rendimiento, ya sea en el ámbito deportivo, en el militar o en el caso de altos ejecutivos... a todos ellos les ayuda a mejorar su capacidad de atención, calidad del sueño y regular sus emociones. Esto puede tener muchísimo impacto en su día a día.

¿Cómo puede ayudar la neurociencia en el proceso de comunicación con las máquinas?

En el pasado se ha trabajado mucho en prótesis motrices para ayudar a las personas con cualquier déficit como una manera de comunicar el cerebro con la parte del cuerpo que se necesite. Nosotros aprovechamos todos los beneficios para el cerebro y para mejorar el rendimiento de las personas. No creo que exista una lucha entre la inteligencia artificial y el hombre, creo que a lo largo del tiempo comenzaremos a hablar de una cognición aumentada en la que el cerebro humano, como los ordenadores, van a colaborar de tal forma que cada uno se especialice en lo que se le da mejor. Ahora mismo no hay nada mejor que la mente humana para tomar decisiones e innovar, pero para identificar patrones o datos, los ordenadores son mejores.

¿Cómo impactará la neurotecnología en la gestión de personas?

Hay muchas cuestiones éticas relacionadas con el uso que las empresas hacen de la información de las personas. En procesos de selección se podría decidir contratar o no a alguien porque encaja mejor o peor en el equipo, o porque posee determinadas capacidades cognitivas. Por otra parte, en la gestión de personas puede tener consecuencias muy positivas, porque es posible que los jefes evalúen el perfil de sus trabajadores y puedan sacar el mejor partido de ellos. Por ejemplo, pueden conocer el perfil de un empleado que funciona mejor de una o otra forma, de manera que permite personalizar la gestión de personas con muchísimo detalle.

Hacia el Gran Hermano en la empresa

Uno de los productos que ha diseñado Neuroverse es un sistema holístico para el entrenamiento mental y la salud del cerebro que integra la información de las distintas métricas de conducta y cerebrales para un rendimiento óptimo y un programa de salud. Lo que puede parecer de ciencia ficción es una realidad que beneficia tanto al empleado como a la empresa. Por otra parte, Gil da Costa explica las posibilidades de los 'wearables', "enfocados a qué podemos hacer para mejorar la salud del empleado en beneficio de la empresa, es decir, cómo generar la red de apoyo que necesita el trabajador para regular sus emociones, su sueño y tener el estado mental óptimo para que redunde en beneficio de la organización. Existen pulseras -'fitbit'- de este tipo que facilitan información sobre la mejor comida y las mejores horas de sueño, para aumentar su productividad y que las bajas por enfermedad sean mínimas". Según Gil da Costa es un gran compromiso con un lado oscuro: "Hay que respetar la privacidad. Nos podemos encontrar con los mismos problemas que se plantean en el plano ético. Por ejemplo, si la probabilidad de que una persona vaya enfermar es alta, se podría tender a no contratarla. Por eso necesitamos pautas y estructuras éticas que nos guíen en todos estos campos. El momento de hacerlo es ahora".


lunes, diciembre 23, 2019

La regla del 37%: cuándo dejar de buscar estacionamiento (y otras sugerencias algorítmicas)

Crédito: Shutterstock

El estudio, uno de los más famosos en el campo de la economía no tradicional, data de la era predifusión de Internet, a tal punto que sus dos autores, los economistas Marianne Bertrand y Sendhil Mullainathan, usaron el fax para mandar solicitudes de empleo (falsas) a distintas empresas para medir el grado de discriminación. La mitad de los Curriculum Vitae venían de aspirantes con nombres típicos de blancos (Emily o Greg), en tanto que la otra mitad incluía nombres comunes en la comunidad afroamericana, como Lakisha o Jamal. La diferencia de tratamiento fue abismal: tener un nombre "de blanco" incrementaba las chances de respuesta del empleador en un 50%.

Quince años más tarde, Mullainathan volvió a medir discriminación, pero esta vez sobre decisiones no humanas. Y encontró nuevamente racismo en las recomendaciones de un algoritmo sobre los cuidados médicos asignados a pacientes de acuerdo a determinados síntomas. La brecha descubierta fue inmensa: si se eliminaba el sesgo, el doble de pacientes afroamericanos hubieran recibido ayuda médica extra. ¿Dónde estaba el error? En que el programa calculaba riesgos (y, por ende, sugerencias de tratamientos) basándose en el historial de gastos médicos de cada paciente, que en los Estados Unidos es mucho más elevado entre los blancos con relación al resto de la población.

Mullainathan cree que corregir este sesgo en las máquinas es mucho más sencillo (de hecho, ya se resolvió en gran medida) que hacerlo con los humanos. La economía del comportamiento tiene miles de estudios experimentales que muestran como nuestros sesgos (hay más de 200 descubiertos hasta ahora) pueden tener efectos determinantes en la vida de las personas: los jueces israelíes -según un trabajo muy difundido- dan penas más severas antes del almuerzo que después, con la panza llena. Para corregirlos, la teoría de la decisión apela a distintas disciplinas, como la psicología, las neurociencias (¿cómo afectan factores biológicos, como el grado de cortisol, a las distintas decisiones?), al diseño, a la economía del comportamiento, a la teoría de los juegos, a la experiencia de usuario (UX) o a la filosofía, entre otras.

En la era de la inteligencia artificial, hay un campo teórico de interacción que suma protagonismo: el de la lógica algorítmica y su capacidad -subutilizada- para ayudarnos a tomar mejores decisiones. "Este nuevo cóctel de distintas disciplinas haciendo aportes genera tanto entusiasmo que el territorio ya tiene un nombre: Inteligencia de las decisiones", cuenta a LA NACION Ernesto Weissmann, experto en Teoría de la Decisión.

Hay infinidad de opciones que elegimos todos los días que pueden modelarse como algoritmos. Por ejemplo, dice Weissmann, ¿hasta cuándo conviene seguir buscando un lugar para estacionar, una vivienda o una pareja? "Este tipo de dilemas está bien estudiado en Ciencias de la Computación, se puede modelar y tiene una respuesta", explica. Hay dos errores que se pueden cometer: decidir demasiado rápido (y perderse todas las posibilidades que vendrían después) o tardar demasiado (y que las opciones que primero nos gustaron ya no estén disponibles).

Weissmann fue profesor de esta materia en Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) durante años y fundó la consultora Tandem, que asesora en decisiones complejas. Por estos días está planificando su mudanza familiar desde México DC a Madrid, para expandir sus operaciones. Al buscar departamento para alquilar usa la conclusión de pensamiento algorítmico que se conoce como "frenado óptimo" ("optimal stopping") y que postula la regla del 37%: en cualquier búsqueda hay que evaluar el 37% de las opciones que se podrían evaluar y a partir de ahí quedarse con la primera alternativa que supere a lo anterior. El resultado no será el ideal pero sí el mejor posible en una cuenta de tiempo y calidad de lo conseguido.

Por ejemplo, si se pensaba destinar un mes a ver full time departamentos, a partir del día 11 habría que decidirse por lo primero que supere a lo anterior. Si alguien considera que entre los 18 y los 40 años conviene conseguir una pareja estable, entonces a partir de los 26 años y algunos meses habría que ir definiendo en este terreno. De ahí un titular reciente sobre la "edad ideal" para conseguir pareja sobre la base de este resultado de modelaje algorítmico. El 37% es el resultado matemático de este tipo de problemas que pueden "escribirse" de manera algorítmica, y que ubica el punto medio entre ser demasiado impulsivo con la decisión o pensarla de más y no llegar a ningún lado.

Una historia milenaria

La lógica algorítmica hoy es ubicua gracias a las computadoras y a la inteligencia artificial, pero precede a estas tecnologías. La palabra algoritmo viene del matemático persa al-Khwarizmi, autor de un libro sobre técnicas de su disciplina en el siglo IX. Los primeros algoritmos son de antes que se inventara la palabra para nombrarlos: hay tablillas sumerias que se encontraron cerca de Bagdad y que describen como hacer una división. Su lógica inclusive va más allá de las matemáticas: cuando se sigue una receta de cocina se está acudiendo a un algoritmo, y en infinidad de situaciones en la vida cotidiana.

En su libro de divulgación "Algoritmos para la Vida Cotidiana: La Ciencia de la Informática Aplicada a las Decisiones Humanas", los autores Brian Christian y Tom Griffiths exploran cómo distintas teorías y campos de estudio de las ciencias de la computación pueden informar mejores decisiones todos los días.

Dilemas diarios como cuánto orden es suficiente en nuestro lugar de trabajo (y cuánto es excesivo), cuánto favorecer experiencias nuevas por sobre "lo bueno conocido" o cómo hacer las listas de pendientes de manera más eficiente tienen lógicas que se pueden escribir en algoritmos. "A veces no nos hace falta ir a terapia para lidiar con nuestras indefiniciones: nos basta con un algoritmo", dicen Chistian y Griffiths. Cuando un problema parece imposible de resolver, la técnica de "relajar algunos supuestos" (y ver "qué pasaría si...") puede ayudar a llegar a un momento Eureka.

Meter en la coctelera ingredientes de todas las disciplinas, agrega Weissmann (y no sólo inteligencia artificial y big data) puede hacer una diferencia enorme en las decisiones complejas de negocios. La "inteligencia de las decisiones" está en pañales pero ya es un terreno explorado por algunas empresas como Google, que cuenta con una Chief Decision Officer, Cassie Korzyrkov, una pionera en esta materia.

La lógica algorítmica es sólo una parte (subestimada) de esta historia. Hay sesgos humanos, estrategias de teoría de los juegos y otras cuestiones que interfieren, por ejemplo, en el resultado del 37%. Para encontrar el mejor lugar para estacionar, el ex basquetbolista Juan Ignacio "Pepe" Sánchez, el base de la legendaria "generación Dorada" que ganó el oro en los Juegos Olímpicos en Atenas, tiene una fórmula propia que, asegura, suele darle buenos resultados: "Tenés que pensar a priori que vas a conseguir el mejor lugar, frente a la puerta de donde querés llegar. La mayoría suele suponer que va a ser imposible y estacionan a varias cuadras", revela. Mezcla de sesgo de autoconfianza y teoría de los juegos, pero el deportista asegura que esta receta, si bien no es perfecta, da mejores resultados que lo que uno podría suponer ex ante.


viernes, septiembre 27, 2019

5 Formas de Vencer a la Incertidumbre para Tener Éxito

Larae Quy en SmartBrief on Leadership del pasado 18 de septiembre plantea que experimentar incertidumbre es distinto de asumir un riesgo. El riesgo implica la probabilidad conocida de que algo pase o no pase, mientras que la incertidumbre indica que las probabilidades son desconocidas, por lo que no podemos predecir los resultados.

La autora propone cinco maneras para fortalecer nuestra mente y no dejar que la incertidumbre nos impida actuar. Éstas son:

1.- APRENDER A SUPERAR EL MIEDO INNATO QUE EL CEREBRO SIENTE ANTE LA INCERTIDUMBRE

Nuestro cerebro está programado para reaccionar con miedo al enfrentarse ante la incertidumbre. Los neuroeconomistas explican que al incrementar la incertidumbre en un escenario el cerebro límbico toma el control del cerebro más reflexivo y al hacerlo engendra emociones tales como ansiedad o miedo. En la época de las cavernas esta respuesta servía para mantener a salvo a las personas pero en la época actual interfiere y retrasa nuestra capacidad de superar la incertidumbre tanto en la vida personal como laboral.

Por tanto ya que la incertidumbre hace que nuestro cerebro reflexivo ceda el control al emocional necesitamos comprometer a nuestro cerebro racional si queremos superar la incertidumbre del mundo moderno y la ansiedad que genera.

Quy recomienda para ello que etiquetemos todos los pensamientos de temor que surjan en la situación a la que nos enfrentamos, ponerlos por escrito y recordar que el miedo procede de una parte primitiva del cerebro que quiere tomar el control. Aplastar cada pensamiento atemorizante para poder contemplar la situación de forma racional. En este punto debemos comenzar a generar pensamientos positivos que nos den ideas sobre formas de vencer el miedo y seguir avanzando.

2.- NUNCA CONFUNDIR MEMORIAS CON HECHOS

Podemos superar la incertidumbre si reconocemos que nuestros recuerdos del pasado no siempre son exactos. Nuestras memorias pueden ser erróneas pero con frecuencia consideramos que son más fiables que la información procedente de la observación o los datos.

Nuestra memoria no almacena la información de forma tan exacta como nos es presentada, sino que extraemos la esencia de la experiencia y la almacenamos de la forma en que tiene más sentido para nosotros. Esta es la razón por la que distintas personas observando el mismo acontecimiento con frecuencia ofrecen versiones diferentes del mismo.

Los psicólogos han observado que una vez que hemos formado una opinión incorporamos la información que la apoya e ignoramos o rechazamos la que es contraria. El sesgo de la confirmación sugiere que seleccionamos los datos que nos hacen sentir bien porque confirman nuestras propias opiniones.

Lo mismo ocurre con nuestros recuerdos. Si tenemos una creencia autolimitante sobre lo que podemos hacer nos apoyamos en memorias que confirmen nuestra baja autoestima. Nuestros recuerdos no siempre son reales y podemos engañarnos si no tenemos cuidado.

Para evitar esto debemos recordar que nuestros sesgos de confirmación almacena información consistente con nuestras creencias, valores y autoimagen, reconocer que nuestra memoria en ocasiones no nos proporciona una información exacta y evaluar los recuerdos impregnados de creencias autolimitantes para que tengamos perspectivas más exactas de las situaciones.

3.- SER CUIDADOSO CON LAS GENERALIZACIONES

Daniel Kahneman describe cómo podemos pensar rápido utilizando estereotipos lo cual puede ser muy eficiente, normalmente exacto y esencial para nuestra supervivencia y sobre todo nos libera para poder pensar en otras cosas.

Pero debemos tener cuidado porque el pensar rápido puede generar errores en determinadas situaciones ya que si nuestra mente se apoya tanto en los estereotipos que recurrimos a ellos aunque desafíen a la lógica necesitamos dar un paso atrás y reevaluar nuestro sistema de creencias. Es importante que busquemos nueva información para determinar si corroboran todavía las normas y creencias que nos han servido en el pasado y que no están marcadas por los prejuicios.

También, debemos mantenernos alerta ante estereotipos que nos pongan límites a nosotros o a los demás y estar alerta de posibles errores al emitir decisiones o juicios rápidos.

4.- APRENDER A PENSAR CON MAYOR AGILIDAD

Las personas que tienen éxito se preparan para enfrentarse ante todos los resultados posibles. Si somos inteligentes comprobaremos siempre el terreno antes de dar un paso hacia lo desconocido, lo cual no implica falta de seguridad en nosotros mismos sino que es una muestra de nuestro instinto de conservación.  No es lo mismo que mantener la creencia de “esperar lo peor” porque nos recuerda que podemos manejar cualquier dificultad que pueda surgir. Podemos preguntarnos qué es lo peor que puede pasar para poder planificar  la forma de abordarlo si se confirma. Esta pregunta nos obliga a analizar todas las posibilidades y al hacerlo expandimos nuestra capacidad de enfrentarnos y adaptarnos a las distintas situaciones, con lo que la incertidumbre es más manejable.

Entre las recomendaciones de la autora tenemos el reunir al equipo antes del lanzamiento de un proyecto y plantear que el proyecto ha fallado y preguntar cuáles han podido ser las causas. Este “premortem” sirve para exponer posibles resultados indeseados que de otra forma pueden pasar desapercibidos. También debemos adaptarnos a la nueva información cuando se presente y cambiar nuestro curso de acción si es necesario. Todo esto no es reflejo de una actitud pesimista sino estar preparado ante todo lo que puede ir mal.

5.- CENTRARNOS EN LO QUE IMPORTA

Casi cualquier decisión importante que tomamos tiene un componente aunque sea pequeño de incertidumbre. Esta es la razón por la que debemos enfocar nuestra energía hacia aquello que más nos importe.

La mayor parte de las decisiones complicadas tienen que ver con los valores y en qué peso les damos a los que son más importantes. Al hacerlo estamos intentando ver las cosas de forma clara y concisa. La razón es simple: continuamente nos vemos asaltados por malos valores cada vez que vemos las redes sociales o la televisión. Éstos son superficiales, egoístas y dependientes de eventos externos y se escapan a nuestro control por lo que siempre estamos luchando por conseguirlos. Ejemplos de ellos son el éxito material, la necesidad de adoración o nuestro deseo de ser famosos y pueden influir en nuestro comportamiento de forma negativa y como resultado podemos fijar unos estándares bajos para nosotros mismos.

Los buenos valores, por el contrario, son honestos, considerados y controlables. Se obtienen de forma interna y no dependen de nadie más. Cuando escogemos valores buenos escogemos buscar cosas buenas y tomamos mejores decisiones porque perseguimos cosas que facilitan valor y significado para nosotros.

Quy recomienda, pues, que nos centremos en lo que importa para mantenernos en contacto con nuestros valores. Al priorizarlos podremos ver cuáles merecen la pena y cuáles deben ser desechados, teniendo cuidado para no bajar demasiado nuestros estándares preguntándonos: “¿Qué es lo más fácil?”, sino “¿Cómo puedo ser una mejor persona?” La respuesta a esta pregunta nos ayudará a establecer prioridades y a definir qué es lo que consideramos que es el éxito para nosotros. Cuando nos encontramos ante buenos problemas podemos superar la incertidumbre con mayor facilidad.


martes, agosto 07, 2018

Los 11 Neuroinsights claves del Neuromarketing



Entender a tu cliente, saber que es aquello que desea o le emociona es vital para las marcas, para conseguir un contacto mucho más profundo con las personas, estableciendo un vínculo más duradero en el tiempo que ayudará a fidelizarlos. Para ello es vital conocer la mente a través del Neuromarketing.

El Neuromarketing es la combinación de Neurociencia y Marketing. Pretende llegar a la mente del usuario para anticiparse a una respuesta que puede ser condicionada a través de una estrategia de marca. Sus técnicas se basan en herramientas que permiten valorar la experiencia personal y real del usuario

–Diccionario de Marketing Colaborativo, definición de Elia Guardiola

Jürgen Klaric es uno de los referentes mundiales en Neuromarketing, es considerado uno de los 10 profesionales del marketing más influyentes del mundo. Si te interesa el Neuromarketing, deberías seguirle muy de cerca.

De una de sus muchas ponencias pudimos sacar toda una joya, los 11 Neuroinsights claves para el marketing y muy a tener en cuenta en tu negocio.

1# Los ojos lo son todo

Los ojos conectan directamente con nuestro cerebro, por eso cuando utilizamos los ojos en una campaña publicitaria, nuestra mirada va directa a ellos. Esto es muy importante saberlo para diseñar una publicidad efectiva.

La neotenia o el principio del cachorro, es aprovechar la atracción innata que tenemos hacia los bebés, con ojos grandes y frente grande, esto focaliza nuestro subconsciente hacia esta imagen.

En el ejemplo de anuncio de chupetes que aparece a continuación, el bebé capta nuestra atención, pero aprovecha la mirada del bebé hacia el texto para llamar nuestra atención hacia el mensaje, consiguiendo un impacto mayor. Si el bebé mirara de frente, posiblemente el texto del anuncio pasaría a segundo plano y no tendría impacto sobre nosotros.

2# El cerebro ama lo sencillo

El cerebro se rige por normas básicas, si el mensaje es confuso suele causar rechazo. Hay que utilizar elementos sencillos, reducir el número de elementos, ya que el exceso de elementos puede generar frustración y producir un efecto negativo.

A continuación utilizo dos ejemplos publicitarios para explicar el concepto.

Por un lado Coca-Cola Light con limón, de una forma exquisita hacen la letra C de Coca-Cola con una piel de limón, con ausencia de texto, lanzan un mensaje que el cerebro capta con total plenitud.

Por otro lado McDonalds, aprovecha sus colores corporativos para dibujar con patatas fritas el símbolo del WIFI, para anunciarnos que podremos disfrutar de internet gratis en sus restaurantes sin utilizar ni un sólo carácter.

3# Las formas orgánicas son bien recibidas

Durante 45.000 años el ser humano, ha estado conviviendo en la naturaleza, hemos evolucionado rodeados de formas naturales, en contacto con los seres vivos. En la naturaleza predominan las formas redondeadas y curvas, por lo que el cerebro las recibe mejor. Las formas angulosas, pueden recordar algún elemento puntiagudo con el que pudimos habernos herido, lo que puede generar algún rechazo.

BMW ha diseñado vehículos con curvas inspirados en la forma de tiburones, algo que los creativos de las agencias han aprovechado para remarcar en la imagen publicitaria anterior.

Otro ejemplo es la botella de Coca-Cola, que conserva las formas curvas de aspecto orgánico que tan buen resultado les ha generado.

Otro ejemplo son las cajas que Microsoft lanzó para Windows 7, en las que eliminó una esquina, precisamente para buscar esa ausencia de bordes rectos que generaran mayor aceptación en el cerebro, aunque luego con Windows 8 volvió a las cajas cuadradas…

4# El cerebro busca lo tangible

A pesar de vivir en la época digital, el cerebro necesita tangibilizar las cosas. Por eso nos genera confianza cuando compramos un billete de avión y lo imprimimos, o aprovechando el ejemplo anterior, Microsoft mete su Software, algo intangible, dentro de una caja, para tangibilizarlo y mejorar la percepción del cliente. Esto también ayuda, a poder incrementar el precio de compra.

5# Dispersión de elementos

La forma de visión cambia radicalmente en el hombre y en la mujer. Las mujeres tienen una visión mucho más panorámica, casi abarcan 180 grados, donde controlan todos los elementos que aparecen en su campo de visión.

En cambio los hombres, por nuestro origen cazador, tendemos a estrechar el campo de visión y a focalizar más en determinados elementos de nuestro campo de visión.

Esto es muy importante a la hora de diseñar campañas publicitarias, atendiendo a que género va dirigido, para aprovechar al máximo.

6# Al cerebro le encanta lo que no relaciona

Todo aquello que es nuevo, el cerebro lo almacena y lo procesa de forma diferente, por lo que le presta mucha atención, por eso es clave la creatividad tanto a la hora de diseñar la campaña de comunicación, como a la hora de diseñar el producto.

En el ejemplo de la foto podemos ver una retro excavadora de color rosa, normalmente son amarillas, por lo que el cerebro las procesa de forma diferente cuando la ve de color rosa. En esta ocasión, a pesar de generar mucho impacto, el efecto no fue positivo, porque el color rosa el cerebro no lo asoció a los insight del sector de la construcción, quizás un rojo o un naranja hubieran funcionado mejor.

7# El cerebro conecta mejor con el papel

Conectamos de 2 a 3 veces más y mejor con la información que está impresa en papel, que con la que está digitalizada. Por ello en determinadas ocasiones, generamos mayor impacto, recuerdo y notoriedad cuando utilizamos medios físicos para determinados mensajes.

8# El género evalúa de forma diferente los estímulos

Los estímulos son procesados y evaluados de forma diferente en el hombre y en la mujer. Por ello es importante utilizar estas diferencias a la hora de realizar las campañas de comunicación o la hora de vender nuestros productos o servicios, para generar una tasa de éxito mayor.

Un ejemplo supuso un estudio que se realizó con un grupo de personas que tenían que elegir una de 3 opciones que se le daban. La opción que eligieran supondría la máxima calidad de esa opción elegida, pero supondría no disfrutar durante un largo periodo de tiempo de las otras dos. Las opciones que se le dieron fueron las siguientes:

  • Disfrutar de los mejores besos y abrazos
  • Tener el mejor sexo del mundo
  • Estar de compras

La distribución de las elecciones varió de forma contundente en función del género al que se le preguntó. Dejo la intriga en el aire de los resultados.

La mente de la mujer es mucho más sofisticada que la de los hombres, que somos muchos más simples, esto condiciona la forma de ver el mundo, así como las decisiones que se toman.

9# El cerebro agradece el buen humor

La emoción lo es todo, hemos podido comprobar que cuando el cerebro se relaja, se disminuye el estrés y el sistema límbico emocional se vuelve más receptivo, conectando más con el mensaje. Al disminuir el estrés, aumenta la cantidad de oxígeno en el cerebro y hace que todo fluya más.

El buen humor aumenta la memoria y hace que los recuerdos perduren más. Por ello es vital rodear el proceso de venta de buen humor y ambiente relajado, para mejorar la experiencia del cliente y mejorar nuestra tasa de éxito.

10# Vender sin vender

El arte de vender sin vender es clave. Cuando estamos vendiendo, razonando el producto o servicio que ofrecemos, muchas veces provocamos el efecto contrario, atiborrando de información al cliente, pudiendo llegar a generarle ansiedad y necesidad de escapar. Además el neocórtex, sólo es responsable del 15% de las decisiones que tomamos.

Hoy en día, se vende más escuchando que hablando, detectando las necesidades de tu cliente, descubriendo sus insight, aquello que le apasiona o le emociona, y adaptando tu mensaje para mostrárselo, emocionarla y hacer que se enamore de tus productos o servicios.

Es lo que Jürgen Klaric describe en su libro Véndele a la mente, no a la gente.

11# El movimiento atrae a la mente

Los elementos que se mueven llaman mucho más la atención que los estáticos. Es algo de simple supervivencia, estamos diseñados para estar alertas a los peligros de nuestro alrededor, por eso algo que se mueve llamará siempre mucho más la atención.

La publicidad que se mueve, genera más impacto que la estática. 

jueves, junio 14, 2018

Jürgen Klaric: "Todos tenemos la necesidad de ser muy buenos comunicadores"



Estar frente a una audiencia es cada vez más común en el mundo del trabajo. Ya no se trata de una acción que lleva adelante un CEO ante accionistas o ante empleados de la compañía, o un director de marketing para presentar un producto, y otros pocos casos de personas que sí sabían que iban a tener que hablar en público. Hoy, la presencia ante diversas audiencias se da a través de las redes sociales, donde las personas tienen un alto grado de exposición, también en la intranet de las empresas, convenciones (cada vez más populares, donde no hablan solo los jerarquizados) y encuentros varios.

En esto se especializa el mexicano Jürgen Klaric, autor de Neuro oratoria; Véndele a la mente, no a la gente y Estamos ciegos, de Paidós, cuyo conocimiento de la conducta humana le permite "encantar" a las audiencias y transmitir también cómo se hace.

Hablar en público

"Tarde o temprano, todos tenemos la necesidad de ser buenos comunicadores"

"Las redes sociales generaron un gran impacto en el modo de comunicarse de la gente. Se entiende la necesidad de saber escribir lo justo para que el mensaje llegue a cientos de personas. Hoy, cualquiera tiene 400 amigos y con los posteos hay mucha exposición.

"En una segunda etapa, aparecen las cámaras, donde desde el celular se hace por ejemplo un Facebook Live y se sube a las redes. Los videos muchas veces tienen hasta más impacto que la palabra escrita. Entonces tarde o temprano todos tenemos la necesidad de ser muy buenos comunicadores.

"Aprender a hablar en público no se trata de poner en práctica unos tipcitos baratos. Hay algunas reglas que son clásicas, pero hoy básicamente la oratoria cambió. Es muy libre, nada acartonada. Se trata de reflejar quién es verdaderamente la persona".

Sensación de peligro

"El cerebro interpreta que si hay muchos ojos que nos miran nos van a comer"

"La neurociencia descubre que esa sensación de inquietud que se siente al subir al escenario es por la cantidad de ojos que nos ven de manera simultánea. Se llama genética cultural. El cerebro interpreta que si hay muchos ojos que nos miran, es porque nos van a comer. Llegaron a la conclusión de que lo único que da más miedo que la muerte es hablar en público".

Para contrarrestar esta sensación, recomienda buscar grupos empáticos dentro del auditorio: familia, compañeros de trabajo, amigos. "Cuando uno sube al escenario es bueno enfocarse solamente en ellos, en los grupos empáticos. Esto baja el nivel de estrés a los pocos minutos. Luego, cuando el cerebro se da cuenta de que no hay un peligro real, se relaja".

Forma y fondo

"Lo que dice un gran oradora veces no es tan importante como la manera en que lo dice, y eso es terrible"

"¿Qué hace que el cerebro del auditorio se conecte con el expositor? Hay que entender que el cuerpo es más del 50% de la comunicación. Otra cosa muy importante es la entonación de las palabras. Y lo tercero son las palabras. Lo que dice un gran orador a veces no es tan importante como la manera en que lo dice, y eso es terrible. Aparecen los cuentacuentos, los vendedores de humo. Así se estafa a tanta gente. También se puede ser un líder social de verdad, con buenos valores, preocupado por ayudar a la gente. Así, con buena oratoria, se pueden lograr cosas increíbles".

Para captar la atención

"Hay que ir variando la velocidad la que se enuncian las frases"

"¿Claves para captar la atención? El cerebro ama, cuando el orador está hablando, que las frases tengan diferentes ritmos. Hay que ir variando la velocidad con que se enuncian las frases. Lo mismo pasa con el volumen. Hablar con el mismo ritmo y volumen aburre. También es muy bueno generar pausas... eso mantiene la atención.

Grandes oradores

"El cerebro se hipnotiza con un buen discurso"

"Nelson Mandela, Martin Luther King, Barack Obama, Fidel Castro, Eva Perón, están entre los grandes oradores de la historia. También Steve Jobs, que cambió la realidad de Apple con su oratoria. El cerebro se hipnotiza con el buen discurso".

Consejos para líderes

"Es más importante ser un buen comunicador que un crack financiero"

"El líder tiene que lograr que la gente de la empresa se conecte con sus ideas y su visión. Los cambios son tan rápidos que si no son excelentes oradores la gente no les cree ni 'compra' su visión de hacia dónde hay que ir. Es más importante ser un buen comunicador que un crack financiero".

Más humanos

"El espectador no quiere superhéroes sobre el escenario"

"Una persona que sabe todo genera desconfianza en la audiencia. Cada vez que asumo y acepto que no sé lo que me preguntan, en vez de quedar mal, la gente piensa 'ese tipo es de verdad'. Es curioso que muchos de los conferencistas no entiendan esto. Siempre quieren quedar como los genios máximos, pero el espectador no quiere superhéroes sobre el escenario".

Jürgen Klaric

Experto en oratoria y neuromarketing
Neuro oratoria, Jürgen Klaric: Consejos para aprender a hablar ante las grandes audiencias 

Origen: México
  • Conferencista y experto en oratoria y neuromarketing
  • Creador de Business & Innovation Institute of America, BiiA LAB, la institución que regala más becas y cursos por Internet en español
  • Realizó sus estudios en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, en Chile, y cursó Diseño Industrial y Arquitectura en la Universidad Autónoma de Guadalajara

sábado, diciembre 30, 2017

Las emociones pueden ayudarle a vender más

IKEA: NADA AL AZAR: Sus tiendas están diseñadas para responder a las emociones de sus distintos tipos de clientes. Colores, iluminación... nada se deja al azar. Ikea tiene la filosofía de crear experiencias a través de talleres prácticos o de 'apps' de realidad virtual, por ejemplo, que refuerzan la vinculación emocional con la marca. EXPANSION

Las marcas tienen dos segundos para generar una impresión en el cliente.

Las emociones interceden en todo proceso de compra. Las marcas son conscientes de ello y recurren a fragancias, música, formas y colores que generan la reacción que desean entre sus clientes. La aplicación de la neurociencia al entorno comercial toma el nombre de neuromarketing y constituye una de las ramas de estudio más fascinantes del marketing.

La saturación de mensajes a la que estamos expuestos obliga a las marcas a buscar nuevas fórmulas de llamar la atención y ganarse un hueco en nuestra selectiva memoria. El experto en branding Martin Lindstrom calcula que una firma tiene sólo dos segundos para causar una impresión en nosotros. "Una decisión de compra consta de varias partes. En un primer instante entran en juego procesos cognitivos de los que no somos conscientes, como la atención. Pero al final, en mayor o menor medida en función del tipo de producto y de su importe, aparece la razón", apuntó María López, consejera delegada de Bitbrain, en un evento sobre experiencia de cliente celebrado la semana pasada en Madrid, organizado por EXPANSIÓN e Ibercaja.

Bitbrain trabaja con esta entidad financiera monitorizando las emociones que genera su app móvil en los usuarios. La clave del éxito de estas iniciativas radica en que la prueba cuenta con un objeto claro y delimitado.

Cómo medir las reacciones

Para identificar y medir las reacciones emocionales a diferentes estímulos, las empresas se valen de técnicas más o menos rudimentarias, como focus groups o cámaras dentro de los establecimientos, así como de herramientas de índole científico, como pruebas RMs, PET, cascos EEG y herramientas de eye-tracking. Ikea, por ejemplo, visita las casas de algunos de sus clientes -escogidos para representar a sus diferentes targets- cada dos meses. Mientras, Bitbrain es capaz de medir con sensores las reacciones, fotograma a fotograma, a un anuncio publicitario. "Hay personajes que, no se sabe bien por qué, generan una respuesta negativa. La marca puede anticiparse y eliminarlos de sus spots", explica López.

Antes de continuar, cabe incidir en que el neuromarketing no es una ciencia exacta. Aunque sin duda ayuda a aumentar las probabilidades de vender más, no garantiza que el cliente se vaya a enamorar de una marca. Los argumentos racionales, el estado de ánimo del consumidor y, por supuesto, la capacidad de las empresas de cuidar todos sus puntos de contacto con el cliente de un modo coherente, influyen en el resultado.

Trucos

  • Inevitablemente, cuando una persona observa una fotografía, mira primero a la cara de las personas que aparecen en ella. El neuromarketing demuestra que generan más ventas los anuncios con mujeres que con hombres, y más si se trata de mujeres bellas de ojos grandes.
  • Las formas redondeadas suscitan un sentimiento de cariño (el llamado 'instinto del cachorro') y calma, mientras que las puntiagudas se emplean para enfatizar tensión o prisa.
  • Los sentidos más relevantes, desde un punto de vista neurológico, son la vista y el lenguaje. Procure no abusar de recurrir a olores y sonidos, porque la saturación puede provocar la reacción contraria a la deseada.

Los sentidos predominantes en una compra son la vista y el lenguaje, según el doctor Jesús Porta-Etessam, director general de la Fundación Española de Enfermedades Neurológicas. "El olfato funciona, como demuestran las tiendas de café, pero esas emociones son efímeras", afirmó.

"El neuromarketing aporta una justificación a ciertos hechos. Por ejemplo, el 70% de los visitantes del Museo del Prado empieza la visita por la derecha. Pero si el producto que hay detrás de esas técnicas no es sólido, éstas no sirven de nada", advirtió Porta-Etessam. "El cerebro es el mecanismo más complejo del mundo conocido", agregó.

"El botón de la compra no existe", coincide López. "Hay muchos condicionantes. No es lo mismo ir a comprar solo que con tu hermano, por la mañana o a mediodía; el comportamiento difiere", recuerda esta experta. Al mismo tiempo, un establecimiento físico debe ser capaz de ofrecer, de forma combinada pero no excluyente, los estímulos adecuados para la mayor parte posible de los clientes. Y, como recordó Lorenzo Meazza, responsable de Interiorismo de Ikea, "cada cliente es único y demanda ser tratado como tal".

jueves, noviembre 02, 2017

Entender el cerebro, clave para vender más y mejor

Ante los incesantes estímulos publicitarios, las emociones cobran importancia a la hora de captar la atención del cliente. DREAMSTIME EXPANSIÓN

Marcas y publicistas valoran cada vez más los entresijos de la psique.

El cerebro consume el 25% de la energía del organismo humano. Inmersos en una sociedad cada vez más tecnologizada, los ciudadanos reciben continuamente estímulos visuales de todo tipo, sobre todo comerciales (se estima que los estadounidenses están expuestos a entre 4.000 y 10.000 impactos publicitarios al día). La materia gris, diseñada biológicamente para economizar recursos y focalizar su atención, está saturada de información. Esto plantea un desafío a los ejecutivos del marketing y la publicidad: ¿cómo captar y retener el interés del potencial consumidor? Cada vez más especialistas miran a la neurociencia en busca de respuestas.

"La atención es un recurso limitado, por lo que las empresas deben combinar un anuncio creativo con la posibilidad de que el consumidor retenga la marca". El psicólogo sueco Thomas Zoëga, autor de estas palabras, es experto en neuromarketing y presidente de Neurons Inc., compañía dedicada a estudiar los mecanismos del cerebro para su aplicación práctica en el mundo de la publicidad y la empresa. La semana pasada participó en una conferencia, organizada por la escuela de negocios IE, en la que profundizó sobre los motivos que llevan a una persona a decantarse por un producto.

La mayor parte de las decisiones instantáneas de compra
se deben a razones emocionales

"La decisiones últimas se toman en apenas una fracción de segundo, y no siempre de una manera racional", señala Zoëga. El ejemplo clásico es el de las baldas de un supermercado: varios productos de diferentes colores y tamaños alineados unos junto a otros. El cliente se detiene durante unos segundos y, tras una aparente reflexión, hace su elección. Los expertos en neuromarketing aseguran que en la mayor parte de las ocasiones, la decisión no descansa en elementos objetivos (y supuestamente más importantes) como los ingredientes, las calorías o incluso el precio, sino en los elementos que mueven a las emociones y los recuerdos: el color, la forma de las letras...

Zoëga advierte de que la investigación de mercados (aquellos estudios que realizan las empresas para conocer los gustos e inclinaciones de los consumidores) está "atravesando una crisis", ya que los usuarios no suelen responder con total sinceridad a las encuestas. Esto lleva a las compañías a explorar otros métodos, y ahí es donde entran los avances en el campo de la neurociencia, una disciplina inevitablemente vinculada a los incesantes cambios tecnológicos. Y además, cada sector es un universo independiente con sus propias reglas. "Ninguna marca puede sentirse totalmente cómoda en ningún sector, porque todo está en un continuo cambio. Las empresas ya no hacen cambios estratégicos radicales, sino pequeños cambios progresivos", indica el psicólogo.

Demasiada información

El problema es que "hay demasiado bombardeo de información para procesar". Los datos avalan esta afirmación de Zoëga: entre los años 2000 y 2011, más de 10.000 estadounidenses tuvieron accidentes en la calle por caminar mientras miraban sus dispositivos móviles. Lo multitarea se ha colado en todos los ámbitos: desde el trabajo, donde se consulta el correo mientras se escribe un informe y se atiende el móvil, hasta la vida doméstica, donde la tele emite un programa mientras vemos un vídeo en YouTube y vigilamos el horno. Ante lo que los expertos llaman "sobredosis de información cognitiva", muchas marcas se ven obligadas a recurrir a la eficaz arma de las emociones para captar la atención del consumidor. Emociones de distinto grado, pero todas enfocadas a una sensación de bienestar o felicidad: obtener un placer físico, estar a la moda, ser aceptado socialmente...

Los usuarios de Facebook en un teléfono inteligente
sólo se fijan de media en el 5% de los anuncios

Además, esta especie de mercado de las emociones tiene que competir en los soportes de los dispositivos táctiles y las redes sociales, caracterizados por la rapidez en la lectura y la facilidad para descartar opciones. Un ejemplo: los usuarios de Facebook en un teléfono inteligente sólo se fijan, de media, en el 5% de los anuncios. Según Zöega, esto empuja a las marcas a pelear por la atención del cliente también en su entorno natural, es decir, en la calle. "Hay cosas que el consumidor está buscando activamente al caminar por la calle y otras con la que se encuentra", subraya el experto. Con el propósito de analizar esta experiencia, su empresa ha desarrollado un aparato que, colocado en la cabeza, recoge la actividad cerebral al contemplar anuncios y productos.

Pero no todo puede limitarse a la emoción. La publicidad moderna, según Zoëga, también debe procurar que el espectador retenga la marca y las características esenciales de lo anunciado. Un buen ejemplo, en su opinión, fue un anuncio de Sony emitido en 2005, en el que un torrente de canicas de colores desciende por las empinadas calles de San Francisco. Se trata de un vídeo de gran poderío visual y virtuosismo estético pero en el que, según el experto, el consumidor no se hace cargo en ningún momento de lo que se le está vendiendo.

Yago González

sábado, julio 02, 2016

Las técnicas de neurociencia: herramientas clave para lograr una negociación efectiva

El 85% de las decisiones son inconscientes. En el proceso de negociación la parte emocional juega un papel fundamental.

El neuromanagement se ha consolidado en los últimos años como una disciplina resolutiva en la negociación, que permite aplicar el conocimiento de la Neurociencia a la dirección y gestión de las organizaciones. Utilizando sus técnicas es posible mejorar tu conocimiento emocional para empatizar con el receptor y conseguir resultados efectivos.

Conocer el funcionamiento del cerebro a la hora de tomar decisiones permite identificar nuevas estrategias de negociación a través del inconsciente.  Este hecho apela a las emociones de los usuarios y a los procesos internos que aceleran el proceso de toma de decisiones. Según el último estudio interno realizado, el 85% de las decisiones que tomamos son inconscientes, debido a que la parte emocional, además de la racional, juega un papel crucial  en el proceso de la negociación.

Todas las técnicas de la Neuronegociación como el manejo de la PNL, la gestión emocional y el neuromanagement permiten desarrollar nuevas técnicas de comunicación B2C que concluyen en un proceso de negociación resolutiva.

La empresa iiR España, comprometida con la formación y el desarrollo empresarial, ofrece un curso de Técnicas de Neuronegociación con el objetivo de enseñar a los directivos de las organizaciones las claves para entrenar y aplicar las técnicas de neuronegociación para lograr resultados efectivos.

Cómo incorporar los conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro humano a la Negociación:
  • Si el 85% de las decisiones son inconscientes,  no negociamos con lógica, sino en base a  las redes neuronales que el cerebro ya tiene almacenadas.
  • Las emociones están en la base de las negociaciones. Cuando negocias te ves inmerso en una mezcla emocional que disminuyen tu objetividad. 
  • Sé consciente de la manera en la que tomas decisiones. 
  • Entiende el funcionamiento de tu cerebro y el de tu contraparte. 
  • Utiliza las técnicas que te permiten controlar tu mente y la del otro: el Neuromanagement, la PNL y la Gestión Emocional. 
Fuente: iiR España 

jueves, septiembre 10, 2015

Asoman nuevos modelos de relación con el cliente

Los usuarios amplifican su voz a través de Internet, pero las empresas deben retomar la iniciativa en ese diálogo y buscar nuevos modelos de relación con el cliente.

¿Quién debe tener la iniciativa en la conversación entre empresa y cliente? Los usuarios utilizan las herramientas que ha puesto en su mano la tecnología y se hacen oír, aunque no siempre en la línea deseada por las marcas. Muchas compañías se han visto sobrepasadas por las redes sociales y su enorme influencia en la decisión de compra y en la propia imagen de las firmas y han cedido las riendas de su estrategia de comunicación, a los usuarios.

Sin embargo, una cosa es escuchar al cliente y orientar la empresa hacia la satisfacción de sus necesidades y la búsqueda constante de nuevos nichos de negocio y, otra muy distinta, es dejar la comunicación en manos de los usuarios. Perder la iniciativa en la conversación con los clientes significa perder el control de la imagen de la marca.

Los cambios en la forma de comunicarse con los clientes y el paso de la conversación unidireccional, que existía antes de Internet y las redes sociales, al diálogo, han hecho que las empresas necesiten replantearse su modelo de relación con el cliente. Dicho modelo debe definirse en función de tres variables centrales: La filosofía de la empresa/marca; el target al que apuntan y el modelo de relación

En cuanto a este último aspecto, y a modo de ejemplo, los nuevos empresarios, los que están creando gran parte de las que serán las mayores compañías del mundo dentro de diez años, utilizan de forma mayoritaria un método gráfico que ayuda a verificar la viabilidad de un proyecto. También está el método conocido como "mapa de la empatía". La idea que propone es diseñar productos, servicios y modelos de negocio con los ojos del cliente, lo cual no implica que éste sea el único punto de vista que debe adoptar una empresa, pero sí que debe obtener un conocimiento profundo del entorno, el comportamiento, las inquietudes y las aspiraciones de los clientes.

Gracias a este ejercicio, la empresa podrá saber cuáles son los productos y servicios que necesitan sus clientes, cómo ayudarles a conseguirlos, qué trato y relación debe establecer con ellos y por qué tipo de servicios están dispuestos a pagar más.

El 99% de las compras que hacen los consumidores se hacen por impulso y por sentimiento, sin un razonamiento que avale esa acción. Por eso, el auténtico desafío que afrontan las empresas es generar experiencias más interesantes e intensas en torno a sus productos. 

El marketing emocional examina qué emociones y aspiraciones debe satisfacer la empresa para poder venderlas después. Se trata de buscar un lugar en la mente del consumidor intentando conquistar sus emociones. La base científica es simplemente el reconocimiento del comportamiento humano como emocional y es aquí donde ha surgido una nueva disciplina, el neuromarketing, encargada de estudiar el cerebro para conocer en profundidad el proceso que mueve a la compra.

Las grandes multinacionales ya han empezado a hablar del neuromarketing a nivel mundial. Su aplicación es de lo más diversa: comprobar si un anuncio gusta o no, decidir la mejor ubicación de una pieza publicitaria, anticipar la acogida que tendrá un producto en el mercado, determinar la posición óptima en un lineal o, incluso, valorar la venta potencial de una promoción.

Emocionar al cliente es el objetivo. La forma de conseguirlo puede ser muy variada. Las marcas que han creado nuevos modelos de relación con sus clientes se apoyan en la tecnología, la innovación, el contenido, las experiencias o el servicio exclusivo. Pero todas ellas coinciden en dos principios: adivinar las aspiraciones del cliente y ofrecerle una nueva sensación. 

Daniel Vardé, es socio a cargo de la práctica de Consumo Masivo de Deloitte y Antonio Ibañez Director de DaemonQuest by Deloitte