Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

domingo, julio 01, 2012

8 juegos mentales que aplican los reclutadores durante las entrevistas de trabajo

Desconozco si estas técnicas vienen en algún manual que les dan a los reclutadores al salir de la universidad, pero al analizarlas, es probable que les haya tocado más de una vez vivir alguna experiencia como estas. El objetivo de un reclutador es obtener la máxima cantidad posible de información de tu persona y de tu comportamiento, para evaluar de qué manera te puedes integrar a la organización.

Como en el mundo corporativo moderno la comodidad no es lo más habitual, los reclutadores más hábiles van a buscar ponerte en situaciones complicadas a propósito, para ver tus reacciones y las cosas que les decís. Anoten bien estos 8 trucos para la próxima entrevista de trabajo que tengan.

1. Quedarse callados después de que les contestaste una pregunta.

Este as lo tienen todos bajo la manga. La estrategia es súper simple, por eso suele ser altamente efectiva. Vos terminas de responder una pregunta, y el reclutador se queda mudo. ¿Qué está buscando? Que te pongas nervioso y sigas hablando. El 95% de las personas no es capaz de resistir estas pausas incómodas. Como te parece que esa pausa significa que está pensando algo malo de vos, empezáis a decir cosas sin pensar. Estas espontaneidades le son de suma utilidad al reclutador para analizar tu verdadera forma de ser.

Ellos saben que preguntas tales como “¿cuál es tu mayor defecto?” son harto conocidas y que cada entrevistado ya tiene una respuesta preparada. Esos planes se van al tacho de la basura cuando el reclutador se queda mirándote en silencio. Si ya respondiste a la pregunta que te hicieron, lo mejor es quedarse sereno y esperar a la siguiente.

2. Hacerte preguntas muy específicas de tu anterior jefe

A veces los reclutadores te piden cosas muy puntuales, tales como que les deletrees el apellido de tu ex-jefe. Esto lo hacen para ponerte en alerta, dado que dan la impresión de que pueden llegar a ponerse en contacto con tu antiguo empleador. De esta manera, cada vez que te hagan una consulta sobre lo que hacías en tu trabajo anterior, es más probable que les digas la verdad.

3. Dejar preguntas abiertas

El objetivo de preguntas del estilo “¿Podrías contarme de alguna situación complicada que hayas vivido?” es para evaluar si sos una persona que aporta soluciones o problemas, dependiendo del enfoque que le das a las respuestas a esas preguntas. Es una forma de testear la actitud de una persona ante las adversidades.

4. Analizar el tipo de pronombres que utilizas

¿Vieron que hay gente que habla de si misma en 3ra persona? Aunque no es lo más habitual hablar de esta manera, para un reclutador, esto es una señal de bajo rendimiento laboral. Una explicación psicológica sencilla es que alguien que se refiere a si mismo como si fuera un espectador externo tiende a no hacerse responsable de sus acciones. Los entrevistadores están buscando gente que hable en 1ra persona, es decir, una persona que asume sus propios éxitos y fracasos.

5. Analizar la cantidad y tipo de adverbios que empleas

Siguiendo con las lecciones de lengua y gramática, los reclutadores escuchan muy atentamente el uso de adverbios en tus respuestas. Muchos adverbios (por ejemplo: muy, poco, bueno, malo, peor, mejor, probablemente, negativamente, jamás, siempre, estupendamente, etc.) son una señal de bajo rendimiento. Las personas con buenos desempeños formulan sus respuestas basándose en hechos concretos y son más directos a la hora de contestar.

6. Escuchar cuántas veces decís “siempre” y “nunca”

Dentro de los adverbios mencionados anteriormente, estos dos son muy importantes a la hora de detectar la seguridad y la confianza que tiene una persona. Aquellos que son más dubitativos usan estas palabras el doble de veces que una persona confiada.

7. Evaluar los tiempos verbales

Las personas con buen desempeño suelen contestar en tiempo pasado, mientras que los tiempos presente y futuro son mucho más empleados por personas de menor desempeño. Al usar el tiempo pasado, damos idea de experiencia y de haber aprendido de las cosas que nos sucedieron anteriormente.

8. Analizar si usas voz activa o pasiva

El uso de voz activa denota, de manera similar al uso de la primera persona para referirse a uno mismo, una conciencia y asimilación de las acciones realizadas. La voz pasiva suele ser usada por personas que quieren sonar más inteligentes de lo que verdaderamente son.

¿Sienten que alguna vez les han aplicado estas técnicas durante una entrevista de trabajo? ¿Qué consejos se les ocurren para contrarrestarlas?


2 comentarios:

Carlos Solís Salazar dijo...

Lo aplicaré el la próxima entrevista que haga, gracias.

Rodolfo Salas dijo...

Estimado Carlos,
Gracias por tu comentario. Deseos de éxitos en tus próximas entrevistas. Sigue adelante!!!
Saludos, Rodolfo.