Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

lunes, enero 16, 2017

Del colaborador boomerang a la "redarquía", nuevos rumbos en Recursos Humanos

Si bien la realidad y los últimos acontecimientos nos van demostrando que el mundo en el que vivimos es cada vez más VICA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), no es menos claro que en el ámbito de la gestión de las personas en las organizaciones hay ciertas tendencias que se van estableciendo como prioritarias.

Por el momento que estamos viviendo, podríamos decir que estamos preparándonos para lo inesperado a partir de un enfoque dinámico e intentando simplificar complejidades innecesarias.

¿Cuáles son, por lo tanto, las principales tendencias en Recursos Humanos que están irrumpiendo para 2017? Vale la pena repasar las principales:

Propósito. Encontrar un "para qué" trascendente permite atraer al mejor talento, sobre todo considerando que ya no es sólo el desafío de la Generación Y, sino que ya se incorporan los Z. El propósito inspira una cultura más humana y sensible, de identificación con una visión de transformación y auténtico agregado de valor y contribución a un mundo más sustentable. Es el principio del camino.

Experiencia del colaborador. Así como en tiempos recientes las empresas dedicaron mucho esfuerzo y energía para desarrollar programas de fidelización a sus clientes y consumidores, el colaborador pasa a ocupar un lugar central. Comprender el "viaje" de los colaboradores y cada uno de sus momentos de verdad permite desarrollar una mirada holística e integral, y así generar intervenciones apropiadas en los momentos oportunos y crear una relación de valor más que instrumentando programas.

Talento líquido y cada vez más diverso. No sólo el trabajo de por vida en el mismo lugar es una pieza de museo, sino que ahora el colaborador boomerang (se va de la empresa, pero al tiempo regresa) ya es aceptado y naturalizado, mientras el job sharing (compartir una misma posición entre dos personas), el part time (trabajo a medio tiempo) y los freelancers (especialistas que trabajan por proyectos para diferentes empresas) se incrementan sistemáticamente con la aparición de los aceleradores de innovación. Las diversidades que impulsan la innovación también son cada vez más variadas, ampliándose a horizontes no imaginados hace poco tiempo (¡y bienvenidas todas ellas!).

De jerarquía a "redarquía". Las estructuras organizacionales actuales no responden a las necesidades y a la dinámica que exigen los mercados. Estamos pasando de equipos de personas a redes de equipos, y el poder no pasa por el lugar en la escala jerárquica sino por el conocimiento y la experiencia para capturar la oportunidad o resolver el problema. Las vacantes se transforman en oportunidades y la agilidad es la palabra del juego que más se menciona.

Tecnología. La automatización y robotización de tareas y el reemplazo de humanos por máquinas impulsa a desarrollar nuevas competencias y preparar al talento para la nueva realidad que tendrán que enfrentar. Las aplicaciones también empiezan a ser parte de las propuestas y actúan como facilitadores, posicionando a los teléfonos inteligentes como una herramienta de trabajo y conexión crítica. La enorme cantidad de datos (big data) pasa de ser una carga a un aliado crítico para planificar y decidir.

Espacio laboral. Como muchas de las actividades ya no deben realizarse en la oficina y no hay que ir al trabajo, sino que el trabajo va con cada uno en el celular y se puede trabajar desde cualquier lugar remoto, el concepto del "tercer lugar" -la casa, un bar o un espacio compartido- se instala definitivamente. Ello impacta en una revisión integral del diseño de los edificios corporativos, que pasan a ser contextos de conexión para determinadas situaciones específicas. Y si bien se percibe cada vez mayor informalidad (de los viernes de vestimenta casual a todos los días como símbolo) y espacios de inspiración, hay una contratendencia con la revisión del concepto de espacios abiertos, para poder optimizar la capacidad de concentración, sin perder la oportunidad de interacción entre los integrantes de los equipos.

Bienestar integral. De la idea de equilibrio entre trabajo y vida personal se evoluciona a una sola vida, en el que los diferentes planos se complementan y potencian. La creencia del trabajo de 9 a 18 es sustituida por la realidad de muchas zonas grises, y es allí donde hay que esforzarse en impulsar la salud integral -física, mental, emocional y espiritual- y donde la flexibilidad de los beneficios brindará la posibilidad de personalizar las propuestas de bienestar para cada colaborador. Por otro lado, el desarrollo de la resiliencia como respuesta a enfrentar diferentes situaciones de turbulencia y salir fortalecidos, junto con la felicidad, son otros dos conceptos que tendrán fuerte presencia.

Evaluación de desempeño. Es un aspecto en el que el cambio es tan grande que el mismo nombre cambiará (¡señalemos que desempeño es intentar encontrar los errores!). De una o dos veces al año a múltiples oportunidades; de puntual a continua; de feedback a feedforward; de burocracia, papeles y largos formularios a proceso simple, dinámico y corto; de un solo evaluador (el jefe) a múltiples fuentes de información; y de personas a equipos: estos son sólo algunos de múltiples cambios que se avecinan.

Marca empleadora digital. De comunicación de una sola vía a la interacción permanente, de un solo canal a múltiples medios, de masivo a individualizado, de formal a informal, de empleados y potenciales empleados a embajadores y comunidades de pertenencia. De solo una marca a experiencia integral, con la transparencia como eje central de transmisión y vivencia del propósito y valores.

Sintetizando, a mayor complejidad en los mercados y crecimiento exponencial de la sofisticación tecnológica, se torna crítica la necesidad de focalizarse en el lado humano del negocio, el único que puede generar valor largo plazo y brindar una auténtica ventaja competitiva.