Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

lunes, septiembre 14, 2015

Tres candidatos a presidente con tres estilos diferentes de liderazgo

Scioli, Macri, Massa. Tres candidatos a presidente de la Nación, tres estilos diferentes de liderazgo. Durante la campaña para las PASO, los tres candidatos fueron demostrando sus particularidades como líderes. ¿Han desarrollado una estrategia para las PASO? ¿O esencialmente son lo que hemos visto durante la campaña? Un repaso sobre los tres estilos nos da una pauta de qué esperar de los presidenciables y qué deberían cambiar para la campaña electoral de octubre.

El líder carismático: Scioli. Su pasado de deportista exitoso y famoso colaboró con lo que es hoy. Scioli se ha apoyado en su carisma para llevar a cabo la campaña. Un líder carismático emplea su magnetismo personal para generar que sus seguidores tengan confianza y para influirlos en su decisiones. "Con fe, con esperanza" es el eslogan usado por Scioli y los armadores de su campaña. Concretamente no dice nada, no hay propuestas firmes. Solamente un llamado a seguirlo y confiar en él. La campaña sciolista ha sido carente de ideas o planes a futuro. Scioli llamó a "construir sobre lo construido" en su referencia más concreta sobre su línea de acción futura.

En los días que quedan para las elecciones de octubre, Scioli tendrá que pasar a la acción si quiere confirmar el apoyo que tuvo en agosto. El carisma, manejado bien, es un lugar cómodo donde no se le hacen preguntas al líder, sólo se confía. Pero la campaña hacia octubre confrontará a Scioli con otros candidatos que seguramente lo forzarán a ser más concreto, a definir sus planes de acción y a presentar una idea realista del país que viene.

El líder transformador: Macri. Es quien mejor encarna el liderazgo transformador. Este tipo de líderes son los que se apalancan en grandes cambios en las organizaciones y en la sociedad. Buscan el apoyo de sus seguidores a partir de encender sus motivaciones internas de las posibilidades reales del cambio y cómo el mismo favorecería a todos. En este caso, la visión del líder es fundamental para poder persuadir a los demás. Comenzó su campaña con ideas más agresivas de cambio. El final de las PASO lo encontró con un discurso intermedio donde salió de un cambio radical a un cambio gradual. Así es que ha dicho que, por ejemplo, Aerolíneas Argentinas debe ser estatal, pero "bien administrada", o que "las jubilaciones seguirán en manos de la Anses", aunque aclaró que el organismo "no será una herramienta de política partidaria".

De un líder transformador se espera acciones concretas para entender de qué se trata el cambio y la transformación.

El líder situacional: Massa. Los creadores de esta teoría proponen que el responsable de dirigir un grupo u organización varíe su forma de interactuar y abordar las tareas en función de las condiciones de sus colaboradores. Es un método útil para aquellos líderes que no encuentran respuestas en los modelos que toman como ejemplo a grandes líderes de la historia; personajes irrepetibles a los que quizás admiran, pero con los que no se identifican; bien porque poseían unas condiciones personales muy definidas que ellos nunca van a tener, bien porque afrontaron problemas muy alejados de los que tienen ellos en su realidad.

Massa fue, tal vez, el que más cambios fue realizando a lo largo de la campaña. De querer congraciarse con todo el mundo a partir de spots para el interior del país que sorprendieron por la particular dicción que utilizó hasta llegar al eslogan "El cambio justo", Massa fue analizando el contexto para poder adaptarse a las diferentes situaciones que iban dominando la campaña. Un acierto de esta estrategia fue, hacia el final de campaña, un listado concreto de propuestas que apelan a temas candentes para los ciudadanos hoy: seguridad y narcotráfico. En la campaña que resta hacia octubre Massa debería poder centralizar sus propuestas evitando cambios repentinos que lo harán chocar con el escepticismo del electorado sobre sus verdaderas intenciones.

¿Cuál es el mejor estilo de liderazgo para ganar las elecciones? Ninguno en particular y todos al mismo tiempo. Los líderes más completos poseen carisma, pero también una clara visión de los cambios y transformaciones que la sociedad quiere escuchar. 

Finalmente, un buen líder se adapta al contexto para lograr ubicarse en las complejidades del momento. Los tres candidatos tienen tareas pendientes para poder consolidar un estilo de liderazgo convincente y creíble. 

Andrés Hatum, es profesor en la Escuela de Negocios de la Universidad Di Tella

domingo, septiembre 13, 2015

Test: ¿estás preparado para emprender?

Crear una nueva empresa no es tarea fácil. Por ello es necesario tener en cuenta una serie de factores que marcarán la diferencia con respecto a tus competidores. Si estás pensando en poner en marcha un nuevo proyecto, comienza por hacerte estas diez preguntas.
No todo el mundo tiene el perfil adecuado para ponerse delante de una start up. Incluso la persona idónea para arrancar un proyecto puede no cumplir con las capacidades necesarias para hacerlo crecer. Te proponemos un sencillo test para averiguar si tienes lo que hay que tener para convertirte en un emprendedor:

1. Idea
¿Cuál es la firma que quiero construir? Tener clara la iniciativa que vas a llevar a cabo es el primer requisito. "Una idea no tiene por qué ser algo revolucionario, puede ser una evolución o una expansión. En cambio, hacerlo con una cultura de servicio total al cliente, eso sí que es novedoso", afirma Montse Ventosa, presidenta de Truthmark. Domènec Gilabert, director senior de Page Personnel, declara que "para diseñar el producto o el servicio en cuestión, hay que tener en cuenta que debe diferenciarse y aportar un valor añadido respecto al resto de los competidores".
Una gran idea puede fracasar si el resto de los elementos no la acompañan

A pesar de todo, una gran idea puede quedarse en el camino si el resto de elementos de la empresa no la acompañan. "Determinados factores como un buen marketing y una gran comunicación pueden hacer que una idea mediocre triunfe y que otras más brillantes se queden en la cuneta", admite Noelia de Lucas, directora comercial de Hays.
2. Contactos
¿Tu libreta está llena de contactos? No importa tanto la cantidad como la calidad. Esta es la opinión de Genoveva Vera, coach y experta en liderazgo, quien asegura que "es necesario encontrar los contactos adecuados que ayuden a poner en marcha el negocio y a desarrollarlo". El nuevo emprendedor necesitará a alguien experto en el sector en el que se quiera posicionar, que le ayude a validar su idead de negocio y su hipótesis de oportunidad de mercado. No podemos olvidarnos de aquellos contactos que se encargan de la financiación, así como de los que ayudan a abrir puertas y a llegar a otras personas.

No importa tanto la cantidad como la calidad de los contactos que tengas

La familia y los amigos también son un gran apoyo para el futuro empresario: "Es importante contar con personas que animen de forma afectiva. El emprendimiento es una actividad que puede producir mucha sensación de soledad", matiza Vera.
3. Mercado
¿Conoces el entorno o has trabajado anteriormente en él? ¿Es un mercado suficientemente grande y en crecimiento? El empresario debe entender cuál es el mercado en el que obtendrá mayor demanda. Para ello, hay que estar atento a qué es lo que pide el cliente y cuáles son los cambios que se producen en el consumo.
Una vez identificado el contexto, es necesario escoger un nicho y centrarse en él. Cuando ya hayas conquistado ese nicho, podrás ampliar el negocio. Google no nació siendo un ecosistema, sino un producto -un buscador- que triunfó y abrió nuevas puertas.
4. Cliente
¿Sabes cuáles son tus consumidores potenciales? Para poder enfocar la idea del proyecto es necesario saber cuáles son las necesidades de los clientes a los que te diriges. Para ello, Patricia Fernández, directora de Internet y ecommerce de Experis, destaca la importancia de la forma en la que se transmite la idea al cliente. "Si la empresa tiene gente buena encargándose de la logística, del trato con el cliente y que trabaja rápido, la start up saldrá adelante", afirma Fernández. Esta profesional resalta la idea de la rapidez en el ejercicio de las tareas, que llevará a crear un grupo de trabajadores eficaz.
5. Equipo
¿Tus empleados están involucrados al 100% en el proyecto? Creer en tu idea, en ti y sobre todo en tus compañeros está en la esencia de cualquier nueva creación. Sólo si tus colaboradores forman parte de un mismo todo, si comparten una misma visión de futuro conseguirás triunfar.
Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter, afirma que para llegar al éxito hay que "tener un buen equipo de socios comprometidos al máximo en el proyecto y estar todos dispuestos a trabajar a tope. Incluso poniendo hasta el último euro que te quede. Todo esto, sabiendo que como mínimo el primer año no habrá dinero para ninguno de los socios, y en el segundo con cubrir gastos ya será una alegría". Además, es muy recomendable que existan diversos tipos de perfiles dentro del equipo, con el fin de complementarse.
6. Personalidad
¿Tienes un carácter luchador e inconformista? Las capacidades del futuro emprendedor son las que le llevarán a conquistar el mercado. Las personas que no se rinden tienen más posibilidades: "Normalmente, los que triunfan son los luchadores natos que no consiguen el éxito a la primera, pero no por ello decaen", matiza De Lucas. A esto, Fernández añade que "ser optimista es una de las claves para sacar adelante una iniciativa".
No existen 'emprendedores tipo' que se puedan imitar, cada uno es único

Muchos jóvenes hoy en día se fijan en figuras como Steve Jobs (Apple) o Mark Zuckerberg (Facebook). Sin embargo, el profesional no siempre tiene que tener unas características concretas, así lo afirma Ventosa: "Existe cierto mito respecto a qué es ser emprendedor y qué características debe tener, pero hay muchos que día a día luchan por llevar a la práctica sus ideas sin capacidades espectaculares. Es mejor ser único".
7. Financiación
¿Tienes a alguien que te apoye económicamente? "Si la idea es buena y el equipo el adecuado, el dinero llegará. Búscalo sin descanso y lo hallarás", asegura Muro. Para financiar tu proyecto puedes empezar por acudir a un conocido o familiar que se incorpora así a la empresa como socio. Busca una persona de confianza. Una vez que la compañía ya esté formada, puedes pedir un crédito al banco, y por último, acudir a fondos de inversión para que aporten valor. Esta alternativa es poco común pero puede llevar al triunfo de lastart up. Sin embargo, la persona que más dinero debería aportar es el propio emprendedor, según Muro: "Si tú no estás dispuesto a invertir todo lo que te queda en tu proyecto, difícilmente podrás involucrar a otro".

8. Nuevas tecnologías

¿Está tu start up integrada en la web? El mercado cada vez es más dependiente de Internet y toda nueva empresa tiene como requisito imprescindible estar presente en la Red, ya sea con una página propia, con la presencia en un marketplace o con la actividad en medios sociales. El conocimiento de las nuevas tecnologías es clave para que el emprendedor dé a conocer su empresa y llegue a todo el mundo. De hecho, Muro declara que esta forma de comunicación hoy día es necesaria para todo: "Montar un simple bar sin tener en cuenta si tendrá wifi para los clientes ya es una temeridad".

Un proyecto de marketing a través de las redes sociales para comunicarse con el consumidor o una página web para transmitir lo mejor de tu empresa ya no es nada novedoso sino necesario. Sin embargo, el emprendedor no tiene por qué ser experto en estas cuestiones, ya que se puede subcontratar un especialista para esta misión.
9. Organización
¿Tienes una estructura definida para tu nueva empresa? Existen una serie de funciones que no se pueden olvidar a la hora de idear una start up. Gilabert destaca tres soportes fundamentales: el área de innovación y desarrollo, la de marketing y la de recursos humanos.

"El departamento de innovación ayuda a diferenciarse del resto del mercado, el de marketing resulta estratégico para darse a conocer, y el de recursos humanos para la gestión y el desarrollo del talento", afirma el directivo de Page Personnel.
10. Miedo al fracaso
¿Temes que tu compañía no triunfe en el mercado? "Entonces, mejor no emprendas", concluye Muro. Es normal que al principio se tenga miedo, ¿y si no lo consigo? El primer paso es superarlo, ser positivo y no rendirse. El optimismo es una característica de la personalidad del emprendedor. "Si ya se sabe de antemano que todo irá sobre ruedas estarás emprendiendo, estarás simplemente haciendo negocios. Emprender es una aventura, tienes que tener fe en ti y en lo que haces", explica el ejecutivo. 

sábado, septiembre 12, 2015

Cómo superar una dinámica de grupo

El control de los nervios y el conocimiento sobre el puesto y la organización son claves.

La selección por capacidades -más allá de la formación- es una práctica cada vez más extendida en los departamentos de recursos humanos que buscan al candidato ideal. Por tanto, es cada vez más común que, además de la entrevista personal, los reclutadores incorporen otras pruebas como son las sesiones grupales para intentar descubrir determinadas habilidades de los candidatos que se presentan a los procesos de selección.

En ocasiones se informa al candidato del tipo de entrevista que se realizará para que asista preparado, pero otras veces sólo se indica un lugar y una hora. En especial en estos casos, los nervios, que son una reacción humana común capaz de mermar nuestro curriculum, se deben controlar aunque no sepamos cuántas personas estarán también sentadas en la misma mesa y con quiénes nos enfrentaremos a esa dinámica.

Cómo funciona una dinámica de grupo

Una vez reunidos los candidatos en torno a una mesa, el seleccionador explica que en esta prueba deberán debatir sobre un tema o resolver un problema, siempre de forma grupal y consensuada, en un periodo de tiempo limitado que ronda entre 30 y 60 minutos aproximadamente.

“En esta ocasión, los candidatos deben estar preparados para escuchar atentamente el tema a debatir o el problema a resolver, sin perder de vista que estas pruebas se utilizan para ver cómo interactúa un grupo de candidatos entre sí, frente a diferentes supuestos planteados para llegar a consenso sobre las soluciones a tomar”, comenta Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España.

“No hay una única solución correcta ya que la dinámica busca comprobar si los candidatos poseen las capacidades necesarias para el puesto de trabajo, valorar sus actitudes y competencias ante algunos supuestos y, por qué no, el grado de educación y respeto hacia los demás. En estos casos debemos dejar atrás los nervios y no dramatizar: sólo no se nos pide participar en una especie de debate o reunión, argumentar nuestras intervenciones y mostrar una actitud correcta. No importa el tema de discusión ni el resto del equipo, lo importante es ser uno mismo y defender la postura con firmeza”, añade Caparrós.

Qué se valora en una entrevista grupal

Algunas de las habilidades y competencias que observan los seleccionadores son habilidades de comunicación (capacidad de escuchar o fluidez verbal), la capacidad de liderazgo, toma de decisiones, persuasión y empatía.

Se valora positivamente a aquellas personas que toman la iniciativa, que tienen en cuenta a los demás e invitan al diálogo a los más tímidos, que aportan soluciones buscando consenso y a los que no buscan entrar en conflicto con los compañeros.

Los candidatos que demuestran tener los comportamientos más adecuados para el perfil del puesto que se oferta serán los elegidos para ser contratados o para pasar a la siguiente fase del proceso. 

viernes, septiembre 11, 2015

Las diez cualidades más valoradas por los seleccionadores de personal

El compromiso, la responsabilidad o la adaptabilidad son algunos de los atributos más buscados.

El actual contexto de crisis y la entrada en vigor de la reforma laboral han cambiado por completo el perfil de candidato demandado por las empresas en nuestro país. Si bien antes se daba una gran importancia al currículum vitae del candidato y a los años de experiencia acumulados en el sector en el que se demandaba el empleo, ahora los seleccionadores de personal priorizan los valores personales que el aspirante puede aportar a la empresa.
Según datos de Factor Humano, la consultoría de RRHH de Grupo Constant, las diez cualidades más buscadas en un candidato son:

1. Compromiso. Con la empresa y con los proyectos en los que se trabaja.

2. Responsabilidad. A la hora de realizar las tareas con el objetivo de optimizar la gestión del tiempo.

3. Implicación. Con la filosofía, la misión y los valores de la empresa. Cada vez toma más fuerza la capacidad de trabajar como un equipo: ‘Si la empresa gana, ganamos todos’.

4. Actitud positiva. Transmitir ilusión por los proyectos en los que se participa.

5. Proactividad. Tomar la iniciativa, emprender acciones y asumir la responsabilidad de que las cosas sucedan sin dejar que el entorno influya negativamente.

6. Adaptabilidad. Tanto al contexto coyuntural actual como a los cambios que puedan producirse a nivel interno en la empresa en función de las necesidades de ésta.

7. Interés. Por el puesto de trabajo al que se está optando y por la empresa en sí. Buscar información sobre la empresa antes de la entrevista es una práctica cada vez más recomendada por los seleccionadores de personal.

8. Especialización en nuevas tecnologías. En un entorno en el que Internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías tienen tanto peso, mostrar conocimientos específicos es un punto a favor para los candidatos.

9. Sinceridad. Mentir en el currículum vitae y en la entrevista personal puede hacernos perder una buena oportunidad de encontrar empleo.

10. Empatía. La capacidad de mostrar cercanía y comprensión con el resto de compañeros de trabajo ayuda a crear un clima laboral favorable.

Además, frente a la nueva tendencia de los candidatos de simplificar su currículum han aparecido los ‘currículos a la carta’, es decir, adaptados específicamente al puesto de trabajo al que se aspira en cada entrevista laboral. En este sentido, la especialización en nuevas tecnologías es una de las habilidades más tenida en cuenta por los seleccionadores y una de las más buscadas por los empresarios.

“Las organizaciones eficientes siempre han necesitado personas cualificadas. La diferencia con respecto a hace unos años es que ahora se busca la cualificación profesional y, sobre todo, la personal”, explica Adelina Manzano, directora de Factor Humano en Grupo Constant, con más de 30 años de experiencia en consultoría y selección de personal.

“Los empresarios españoles quieren empleados que muestren compromiso, responsabilidad, implicación, actitud positiva y proactiva y adaptabilidad a las circunstancias actuales”, afirma Manzano, quien ha realizado más de 15.000 entrevistas laborales a candidatos a lo largo de su trayectoria profesional. En este sentido, en el contexto actual adquiere cada vez más importancia la entrevista personal en la que los gestos y la actitud del candidato son fundamentales para transmitir su valía a la empresa.

Por otra parte, Adelina Manzano considera que los candidatos no deben desanimarse en la búsqueda de empleo, sino preparar cada entrevista habiendo analizado los posibles fallos cometidos en anteriores ocasiones. “Indagar en el propio perfil para saber qué ha fallado en una entrevista es muy importante y aún lo es más preparar cada entrevista de forma específica para no volver a cometer los mismos errores. Las empresas buscan candidatos para puestos muy concretos, así que los candidatos deben ajustar su currículum a los requisitos demandados”, concluye Manzano.

jueves, septiembre 10, 2015

Asoman nuevos modelos de relación con el cliente

Los usuarios amplifican su voz a través de Internet, pero las empresas deben retomar la iniciativa en ese diálogo y buscar nuevos modelos de relación con el cliente.

¿Quién debe tener la iniciativa en la conversación entre empresa y cliente? Los usuarios utilizan las herramientas que ha puesto en su mano la tecnología y se hacen oír, aunque no siempre en la línea deseada por las marcas. Muchas compañías se han visto sobrepasadas por las redes sociales y su enorme influencia en la decisión de compra y en la propia imagen de las firmas y han cedido las riendas de su estrategia de comunicación, a los usuarios.

Sin embargo, una cosa es escuchar al cliente y orientar la empresa hacia la satisfacción de sus necesidades y la búsqueda constante de nuevos nichos de negocio y, otra muy distinta, es dejar la comunicación en manos de los usuarios. Perder la iniciativa en la conversación con los clientes significa perder el control de la imagen de la marca.

Los cambios en la forma de comunicarse con los clientes y el paso de la conversación unidireccional, que existía antes de Internet y las redes sociales, al diálogo, han hecho que las empresas necesiten replantearse su modelo de relación con el cliente. Dicho modelo debe definirse en función de tres variables centrales: La filosofía de la empresa/marca; el target al que apuntan y el modelo de relación

En cuanto a este último aspecto, y a modo de ejemplo, los nuevos empresarios, los que están creando gran parte de las que serán las mayores compañías del mundo dentro de diez años, utilizan de forma mayoritaria un método gráfico que ayuda a verificar la viabilidad de un proyecto. También está el método conocido como "mapa de la empatía". La idea que propone es diseñar productos, servicios y modelos de negocio con los ojos del cliente, lo cual no implica que éste sea el único punto de vista que debe adoptar una empresa, pero sí que debe obtener un conocimiento profundo del entorno, el comportamiento, las inquietudes y las aspiraciones de los clientes.

Gracias a este ejercicio, la empresa podrá saber cuáles son los productos y servicios que necesitan sus clientes, cómo ayudarles a conseguirlos, qué trato y relación debe establecer con ellos y por qué tipo de servicios están dispuestos a pagar más.

El 99% de las compras que hacen los consumidores se hacen por impulso y por sentimiento, sin un razonamiento que avale esa acción. Por eso, el auténtico desafío que afrontan las empresas es generar experiencias más interesantes e intensas en torno a sus productos. 

El marketing emocional examina qué emociones y aspiraciones debe satisfacer la empresa para poder venderlas después. Se trata de buscar un lugar en la mente del consumidor intentando conquistar sus emociones. La base científica es simplemente el reconocimiento del comportamiento humano como emocional y es aquí donde ha surgido una nueva disciplina, el neuromarketing, encargada de estudiar el cerebro para conocer en profundidad el proceso que mueve a la compra.

Las grandes multinacionales ya han empezado a hablar del neuromarketing a nivel mundial. Su aplicación es de lo más diversa: comprobar si un anuncio gusta o no, decidir la mejor ubicación de una pieza publicitaria, anticipar la acogida que tendrá un producto en el mercado, determinar la posición óptima en un lineal o, incluso, valorar la venta potencial de una promoción.

Emocionar al cliente es el objetivo. La forma de conseguirlo puede ser muy variada. Las marcas que han creado nuevos modelos de relación con sus clientes se apoyan en la tecnología, la innovación, el contenido, las experiencias o el servicio exclusivo. Pero todas ellas coinciden en dos principios: adivinar las aspiraciones del cliente y ofrecerle una nueva sensación. 

Daniel Vardé, es socio a cargo de la práctica de Consumo Masivo de Deloitte y Antonio Ibañez Director de DaemonQuest by Deloitte

miércoles, septiembre 09, 2015

Diez claves para obtener el máximo rendimiento del 'networking'

Disponer de una buena red de contactos y saber gestionarla puede ser la manera más eficaz de conseguir una meta profesional, según la consultora de recursos humanos AgioGlobal.

Contar con una red estratégica de contactos resulta fundamental para aquellos profesionales que están en búsqueda de un empleo. En este sentido, el networking -el proceso de construcción, mantenimiento y aprovechamiento de las relaciones tanto profesionales como personales para maximizar las oportunidades de trabajo- se ha revelado como una herramienta de gran eficacia.

Esta técnica puede entenderse como una forma de marketing personal. No obstante, si establecer contactos puede ser relativamente fácil, la actualidad del mercado laboral exige dar un paso más y obtener una referencia o recomendación, algo para lo que la trayectoria profesional previa y la buena disposición resultan imprescindibles. Además, y más allá del beneficio propio, el fomento del networking va ganando cada vez más presencia dentro de las propias compañías, pues aporta un valor añadido a aquellos profesionales que saben cómo establecer relaciones que generen un mayor negocio para la organización en la que trabajan.

Con el fin de lograr una red profesional sólida, José María Camps, presidente de AgioGlobal, ofrece una serie de consejos para sacarle el máximo partido al networking:
  1. Buscar a las personas adecuadas. Para comenzar a tejer esta red, la mejor opción es empezar por el círculo más cercano y elaborar un listado de nombres. También es importante hacer memoria y recordar a antiguos compañeros de trabajo o a las personas que se conocieron durante el periodo formativo. No es necesario centrarse de forma exclusiva en contactos directos: cada persona es un eslabón importante en esta cadena.
  2. Paciencia. Para tener éxito y construir una red sólida es necesario invertir tiempo, dedicación, compromiso y trabajo duro. Los resultados no serán inmediatos. Cuanto más tiempo y esfuerzo se invierta en el networking, más valiosos serán los contactos.
  3. La información es un tesoro. Cuando es necesario dar una referencia o buscar un contacto, resulta fundamental disponer de una base de datos bien organizada. Es importante archivar las tarjetas de visita de las personas a las que se conocen e, incluso, realizar anotaciones en el reverso sobre posibles intereses en común.
  4. Saber 'venderse'. La regla básica a la hora de hacer networking es dejar claro qué se ofrece. Un candidato debe saber 'venderse', demostrar qué gana la persona con la que desea contactar y qué beneficios obtiene al relacionarse con él.
  5. Cuidar la red de contactos. Tan importante como adquirir nuevos contactos es cuidar la red ya creada, teniendo una visión a medio o largo plazo. Se pueden llevar a cabo diferentes acciones para ello: una llamada de teléfono o un correo electrónico para mantener la relación, una invitación a un evento, la recomendación de una publicación...
  6. Tener una buena agenda de actividades. Los eventos son una fuente muy valiosa para obtener nuevos aliados. Asistir a estas actividades es un excelente método para conocer posibles empleadores en un contexto ameno y cercano. Por ello, es recomendable elaborar una agenda con los congresos, eventos y ferias que mejor encajen con cada perfil. En caso de que un candidato esté interesado en participar en una actividad, puede buscar información sobre los demás asistentes y programar una cita con ellos.
  7. La tarjeta de visita, siempre encima. A pesar de que la tecnología ha revolucionado las relaciones laborales, las tarjetas de visita siguen siendo la principal carta de presentación. En ellas debe quedar reflejado el nombre, la profesión, la mejor forma para contactar y cualquier elemento que pueda suscitar interés.
  8. Generosidad. Antes de pedir, hay que ofrecer algo. Es mejor alimentar un contacto sin esperar nada a cambio. Tampoco hay que olvidar que escuchar es la mejor forma de conocer a alguien.
  9. Convertirlo en filosofía de vida. El buen networking nunca debe plantearse como una actividad aislada: los nuevos contactos pueden surgir en el momento menos esperado. Por tanto, es necesario integrar esta actitud en la vida diaria de una manera natural.
  10. Combinar networking online y offline. Las redes sociales pueden ser grandes aliadas para crear contactos y relacionarnos con ellos, siendo LinkedIn una de las más útiles y conocidas. No obstante, estas herramientas siempre deben ser entendidas como un refuerzo y no como un sustituto del contacto presencial, innato al ser humano. 
Fuente: Expansión Madrid

martes, septiembre 08, 2015

Generación Ego: se impone sin jefes, reglas ni pudor

Los sub 30 pierden los complejos. Una encuesta reveló que 6 de cada 10 jóvenes no quiere depender de nadie en el trabajo y sólo el 11% admite normas.

"El objetivo de los programas de jóvenes profesionales es atraer nuevos talentos"

Para Alejandro, de 19 años, estudiante de Ciencias Económicas, no hay nada como ver “Ale” escrito en el vaso gigante que le dan en Starbucks. Mariana y Diego, un poco más grandes, se están por casar y por las vacaciones de invierno en la nieve tuvieron récord de “me gusta” en Facebook. Los ciento y pico de “likes” no les cambiaron la vida, pero los pusieron contentos. A Carolina (28) la ascendieron en el banco en que trabaja. Elegir la foto de perfil de WhatsApp, para ella, es clave. Porque el “marketing personal” también juega. Esa imagen que todos ven cuando la buscan tienen que ser fresca, alegre, pero no demasiado sensual... En la vida de los sub 30, las reglas sociales están desacartonadas. Mostrar la intimidad o el éxito no está mal ni despierta culpa. Porque en la Generación Ego, la individualidad es el centro de la escena.

Esta realidad, de jóvenes de clases medias urbanas, tiene matices. Al mismo tiempo que ponen los deseos personales sobre todo, en las relaciones sociales se muestran tolerantes: suelen apoyar las movidas solidarias y respetar más las identidades sexuales. Acostumbrados al “on demand” digital, en el día a día buscan lo inmediato y en la vida, a lo sumo al mediano plazo. El cambio constante de la época no habilita construcciones largas o imaginarse adónde llegar en 10 o 20 años.

“Más que personas individualistas o egoístas, lo que se ve es un proceso que viene dándose desde los ‘60 y que se acentuó: supone el corrimiento del individuo de lo que les marcaban las instituciones tradicionales como la Iglesia o la escuela. Ahora, la sociedad de consumo permite construirte a vos mismo”, opina Cecilia Arizaga, directora de la carrera de Sociología de la universidad UCES. Describe: “Antes vivíamos en la obediencia; hoy, la propia sociedad te pide iniciativa individual, ser uno mismo, tener proyectos, ser espontáneo y sensible a los nuevos productos, es decir, ser cool”. Esa dinámica exige tener una identidad fuerte y diferenciada. Algo egoíca. Se retroalimenta: el mercado estudia los gustos de los jóvenes y desarrolla productos que acentúan esos gustos.

Las investigaciones, aunque algo arbitrarias, ponen porcentajes. Ejemplo: una encuesta a 800 estudiantes universitarios de Capital y GBA que publicó la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) en junio pasado, señaló: 6 de cada 10 prefieren “ser jefes o un trabajo autónomo, para no depender de nadie”. La independencia es un valor de época y derriba la costumbre de pagar “derecho de piso” para que el beneficio llegue más adelante.

Sólo el 11% de los entrevistados admite entender el sentido de las normas: para el resto, es difícil cumplirlas siempre, porque dependen de situaciones particulares, como la de no respetar un semáforo de noche. En la encuesta de la UADE, “la felicidad” resultó elegida por 5 de cada 10, por encima del “bienestar de mi familia” (34%) y el “bienestar de mi país” (5%). A la hora de encarar una actividad, sea cual fuera, el 67% contestó que prefiere decidir sin pedir consejos. La investigación concluye: “La sociedad posmoderna genera ideales de libertad asociados a actitudes individualistas”.

En enero, la multinacional Ford había presentado un informe sobre la denominada Generación Z (los nacidos a partir de 1995 y criados en la era de Internet) que se basó en encuestas en varios países. Entre los resultados: los más jóvenes adoran a los rebeldes y, para ellos, fracasar ya no es un estigma. En una era de transformaciones permanentes, el único fracaso es no atreverse. Quedarse quieto.

También entra la llamada Generación Y, los que llegaron al mundo a partir de 1982 hasta el 95. Un informe de la consultora Deloitte, terminado este año y con preguntas a 7.800 jóvenes de 29 países indicó que el 75% de esos jóvenes piensa que las empresas están demasiado preocupadas en su propia agenda y poco en mejorar la sociedad. Según la estadounidense Pew Research Center, dos tercios de la comunidad “Y” preferiría un trabajo que les guste antes que otro aburrido, pero mejor pago.

El médico psicoanalista Luis Minuchin, profesor de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires (APDEBA), evalúa: “Antes, el modelo era el desarrollo ‘para toda la vida’ y había realidades, como el matrimonio, que podían asfixiar. La nueva cultura se permite corregir situaciones sin caer en criterios de éxito o fracaso. Esa búsqueda de libertad es algo positivo”.

Pero Minuchin también cuestiona: “Esa misma cultura impone que todo debe ser mostrado. La intimidad pasó a espectáculo. Es una especie de necesidad narcisística de revalorización de uno a partir de la valoración que te dan los otros”. Desde ese análisis, el paisaje superpoblado de egos puede enmascarar otra realidad: miedo a los cambios y fragilidad.

lunes, septiembre 07, 2015

La falta de compañerismo afecta al rendimiento laboral

En un momento en el que el trabajo en equipo es una de las habilidades más demandadas entre los seleccionadores, el individualismo sigue afectando a ciertas plantillas huérfanas de un buen liderazgo.

En el fútbol, la falta de compañerismo puede suponer una derrota en cualquier partido. Los individualismos de ciertas estrellas del balompié en grandes equipos como el Real Madrid le han hecho perder encuentros de relevancia. Una situación inadmisible en cualquier empresa que defienda el trabajo en equipo como un factor esencial en el rendimiento de la plantilla. Pero este mal existe en algunas organizaciones y, en la mayoría de las ocasiones, la falta de liderazgo alimenta esta situación.

Para evitar equipos desestructurados hay que poner mucha atención a la selección

La ausencia de camaradería en algunos equipos provoca mal clima laboral: "Se generan situaciones conflictivas, corrillos y bandos e, incluso, colaboradores que deciden ir por su cuenta y a su propio ritmo", advierte José Luis Pascual, senior manager de Page Consulting. Una situación que, a no ser que sea buscada por la compañía, frena el rendimiento de la plantilla, porque "no hay comunicación y desvincula a los profesionales de la empresa, que pueden terminar planteándose su marcha", explica Noelia de Lucas, directora comercial de Hays España.

Reconoce al tóxico

Cuando se descubre falta de compañerismo en un equipo, normalmente suele estar motivada por un colaborador en cuestión que, "o bien peca de individualista y cree que su plan de desarrollo es más importante que el de la empresa, se cuelga medallas y pone zancadillas para promocionarse; o tiene miedo de compartir información con el resto de compañeros", indica Pascual, que también añade que cuando sucede este último caso es porque la cultura de la organización lo promueve.

Los perfiles que fomentan esta situación suelen buscar adeptos 
entre los más débiles

Porque, aunque parezca mentira, en algunas empresas y, en concreto, en ciertos equipos, el jefe fomenta este tipo de comportamientos al considerarlos una muestra de competitividad. "Aunque también puede pasar que el responsable de la plantilla deje que ocurra esta falta de compañerismo porque no sabe gestionar a sus colaboradores", apunta De Lucas, que también asegura que "cuando hay falta de camaradería es necesario mirar al líder, que es quien marca las funciones de cada uno y quienes deben evaluar a sus colaboradores. Los jefes que no afrontan el problema es porque tampoco saben gestionar los conflictos". Poner remedio cuando el problema es evidente no es tarea fácil. Encarna Maroño, directora de recursos humanos de Adecco, aconseja que "el jefe tome el control, identifique, de nuevo, la posición de cada uno dentro del equipo, los objetivos del grupo, lo que se espera del mismo, de cada uno de ellos y para cuándo. Además, será muy positivo establecer momentos periódicos en los que poner en común los avances realizados, detectar si la plantilla ha vuelto a conectarse y si todos los colaboradores están trabajando como un equipo y no como un grupo".

La falta de camaradería genera un clima laboral tenso en el que es difícil trabajar

El problema muchas veces es que este tipo de personajes de oficina "suelen ganar adeptos, porque saben que solos no tienen fuerza. Proyectan su influencia sobre los más débiles y así ganan aliados", advierte De Lucas, que también avisa de la doble cara que tienen algunos de estos especímenes: "en grupo y en público ponen su mejor cara, sonríen y son corporativos, pero luego hacen pasillo". Por eso mismo, en la mayoría de los casos los compañeros no denuncian la situación, pese a que el mal ambiente en el trabajo sea palpable. Además, "normalmente cuando un compañero llama la atención a otro no surte el efecto deseado, porque no hay un poder jerárquico", recuerda José Luis Pascual. De ahí la importancia en la selección del equipo. Maroño cree que en el momento del reclutamiento "hay que prestar especial atención a las personas que colaborarán juntas y lo que se espera del equipo que formen. Unos objetivos claros y un rol bien definido ayudan considerablemente a que estos riesgos se minimicen. Dedicar tiempo al inicio para que se conozcan entre sí, entender cuál es el cometido de cada uno y compartir sus fortalezas y debilidades ayudará a crear un clima de confianza y garantizará siempre los mejores resultados". Un equipo desestructurado no fomenta la competencia, crea desarraigo y falta de motivación. Lo que se traduce en bajo rendimiento.

Elige al personaje más tóxico de la oficina

Los hay para todos los gustos. Están los que se quejan por todo, los que adulan al jefe, los que se cuelgan medallas que no se merecen y los que no se enteran de nada. Especímenes con los que convives habitualmente en tu lugar de trabajo, aunque no te hayas fijado. También pululan, en algunas empresas, los llamados vampiros emocionales, que son personas que siempre tratan de sacar ventaja en cualquier situación, capaces de darle la vuelta a cualquier circunstancia y que tienen el poder de sacar de quicio y robar la energía a sus compañeros.

¿Crees que son los peores? Depende, porque quizá te irrita el típico pesado que se pasa la mayor parte del horario laboral gastando bromas e interrumpiendo el trabajo de los demás; o el 'sabelotodo' que se meterá en las conversaciones de los demás para dar a conocer su punto de vista que, considera, es el acertado.

En la oficina puedes encontrarte también al irresponsable, que suele pasar de todo; al inseguro, que te endosará su trabajo, porque despierta empatía y un cierto sentimiento de ternura; y al veterano o superviviente, que esgrime sus años de trabajo como arma arrojadiza y le cuesta reconocer méritos de personas que no lleven tanto tiempo en la empresa como él. Puede, incluso, que haya aspectos de estos personajes que veas reflejados en ti mismo, aunque no lo reconozcas. Es algo normal, lo importante es no convertirse en un personaje de oficina, en un 'cliché', alguien a quien se le pueda etiquetar y de los que los demás huyan.

domingo, septiembre 06, 2015

El negocio invisible de perseguir a los runners

Hábitos deportivos y rutinas saludables se imponen y favorecen a que el fenómeno de los corredores amateurs se haya convertido en un mercado que seduce a la industria por completo.

Hace algún tiempo las marcas deportivas supieron llegar al paladar del consumidor que veía en sus modelos de ropa informal el nuevo grito de la moda. Factores sociales y culturales, como el regreso del vintage o el retro, y la implementación de estrategias de marketing, como la ejecución de alianzas comerciales con diseñadores de enorme influencia, hicieron posible una nueva línea de negocios, llamada lifestyle, que reportó beneficios a las marcas y se convirtió por años en un segmento de atractivo alto. Aquella etapa de expansión del negocio, tuvo los condimentos necesarios para asociar al acontecimiento con una moda y, como tal, representó un conjunto de tendencias de consumo durante un tiempo determinado. Pero en algún punto, aquel negocio fue ajeno a las marcas deportivas, cuyo foco ha sido desde siempre acompañar al deporte en sus múltiples disciplinas.

En la actualidad, uno de los segmentos de consumidores más atractivos para la industria tal vez sea el universo de los runners, o corredores amateurs, que invaden parques y plazas de todas las ciudades. Además del crecimiento constante y sostenido, el nuevo fenómeno tiene la particularidad de ser practicado por un público amplio y diverso, en edad y género, que representa un atributo invalorable para las marcas. Y si bien impactó de lleno en las firmas deportivas, también reporta beneficios en sectores que a simple vista nada, o poco, tienen que ver con el mundo del deporte.

En apariencia, el running es una actividad con bajas barreras de ingresos, incluso gratuita, que sí requiere de mucha constancia y, en el peor de los casos (para el agente de consumo híper racional), un calzado adecuado para evitar lesiones. Sin embargo, el mundo de los negocios ha lanzado al mercado un abanico de productos accesorios, conformado de gorras, relojes, pulseras identificatorias, brazaletes, apps y GPS, entre otros, que todo runner mira con deseo.

Invasión de corredores
Las carreras, o carreras de calle, son el modelo más acabado de un mercado con enorme potencial de negocios. La Maratón de Buenos Aires, la más emblemática en el ámbito doméstico y tal vez de América del Sur, se inició en 1984 cuando 18 seres extravagantes completaron los 42,195 kilómetros tras girar tres veces alrededor de un circuito improvisado entre las avenidas Sarmiento y Dorrego, de Ciudad de Buenos Aires. En 2003, con un despliegue mayor de organización, fueron 900 los participantes y desde entonces su convocatoria no ha dejado de crecer a una tasa muy optimista: 7.225 corredores hubo en 2011; 8.135, en 2012; 9.100, en 2013 y 10.335, en su última edición.

De las casi 100 carreras por año, en cualquiera de sus distancias, que se realizan en la Argentina, durante 2014 hubo alrededor de 400.000 inscriptos y se estima un crecimiento de 20% para 2015. A ello debe sumarse un importante número de corredores amateurs, cuya práctica es parte de su rutina, que nunca han participado de una carrera, pero también forman parte del mercado para la industria. Allí dicen presente, del lado de la oferta, tanto las empresas que se vinculan de modo directo con la actividad deportiva como las que no, pero buscan ser identificadas como acompañantes o impulsores de un modo de vida saludable.

Marketing, moda y nuevos hábitos
Antonella Clausi, docente de la Licenciatura en Comercialización de Fundación UADE, apela a la existencia de estudios que revelan la tendencia decreciente en niveles de sedentarismo con una migración hacia el consumo y hábitos de comportamiento saludables. "Es por ello que para las marcas es una oportunidad estar presentes como sponsor, ya que les permite vincularse con las personas en un contexto saludable y de esparcimiento, no relacionado con una actividad meramente comercial".

Desde su mirada académica, Clausi opina que las marcas deportivas utilizan estos eventos para estar en contacto directo con su mercado objetivo, al tiempo que apuestan por sus diferentes productos. "Es muy distinto el perfil de personas que corren las competencias de 5K, 10K e incluso 15K, al de aquellas que concurren a una maratón o media maratón, y eso implica adecuar la comunicación acorde al tipo de evento para lograr una segmentación precisa.

"Si bien no lo vemos reflejado de manera directa en las ventas, desde la marca Powerade sabemos que el running es un canal validador y es por eso que buscamos estar presentes en aquellas carreras icónicas que suceden en todo el país y acompañar a los deportistas en disfrutar de una hidratación adecuada que les permita tener una mejor performance", sostiene el director de Marketing de Coca Cola, Stephan Czypionka.

La marca de origen francés Salomon fue imaginada en sus inicios para desarrollar artículos deportivos de montaña y así fue como se posicionó durante más de 50 años. Sin embargo, durante la última década el running se ha convertido en un negocio de suma importancia, tanto que gran parte de los productos que se comercializan dentro del país corresponden a las categorías de carrera de calle y carrera de montaña.

Entonces surge como incógnita si la aparición de este fenómeno es el resultado de una estrategia premeditada y muy bien ejecutada desde la industria, o si se trata en cambio de un subproducto de los hábitos sociales que viven en constante renovación y a la búsqueda de nuevas experiencias, pero que de ningún modo inhibe el reconocimiento a la capacidad de la industria para leer e interpretar estos patrones de comportamiento y convertir un mercado potencial en uno real y en crecimiento.

"Salomon incursiona en el running en 2005 con Mountaing Running, con calzado e indumentaria para correr por la montaña y de a poco fue incorporando otras disciplinas que actualmente mantiene, como el trail running y el running", cuenta su responsable de Marketing, Luciana Iudice. "Si tomamos en cuenta las temporadas de verano e invierno locales, entre 70% y 80% de nuestros productos son para running y trail running. A escala mundial, calculamos que el negocio es de 60%".

Por su parte, la línea de productos para running que la japonesa Mizuno vende en la Argentina representa 95%. Fermín Amézqueta, responsable de Marketing de la marca en el país, dice que "desde el lanzamiento en 2012 hasta la fecha, hemos hecho hincapié en el desarrollo de tecnologías aplicadas a la corrida, que es donde se puede mostrar con mayor detalle la diferencia de producto de esta marca con las otras del mercado".

La carrera de las marcas
En 2013, a escala mundial, Adidas incrementó sus ventas en 17% solo en el segmento del running, mientras que Nike, también a escala global, facturó US$ 4.623 millones en esta línea de negocio durante su último ejercicio y creció 8%, quedando solo detrás del fútbol y del básquet.

De acuerdo a datos aportados por la consultora de estudios de mercado Kantar Worldpanel, en el país la venta de zapatillas de running, el producto más emblemático de los corredores, equivale en unidades a 18% de la venta de calzado deportivo y a 22% en facturación. Allí, en el mercado específico de zapatillas para corredores, las marcas se disputan por la conquista de los consumidores con cierto equilibrio de la balanza. Nike lidera el segmento en volumen y facturación, con 17,5% y 23,3%, respectivamente. Detrás, muy juntito, figuran Topper (14,8% y 13,2%), Adidas (11,6% y 14,1%) y Reebok (11,8% y 13,8%).

Pero las marcas no solo acompañan a través de artículos para la práctica deportiva o del esponsoreo en las carreras; también han sabido interpretar que, en su segmentación, el mercado de corredores amateurs, al igual que el de profesionales, tiene la necesidad de mejorar su performance. Desean ver los resultados de su esfuerzo y miden tiempos, calibran entrenamientos y optimizan el rendimiento. Por ello, hay una inversión destinada al desarrollo de nuevos diseños y tecnologías que permita superar el desempeño de sus consumidores. Así es como Salomon realiza los prototipos en colaboración con atletas de elite en su laboratorio localizado en Francia, donde "se toma en cuenta las necesidades, se busca mejorar en tejido, en menor peso, menor fricción, etc.", señala Iudice.

sábado, septiembre 05, 2015

10 claves de liderazgo que puedes poner en marcha desde ya

Las librerías de todo el mundo están repletas de títulos en lo que prometen ayudarnos a ejercer un mejor liderazgo. Porque al fin y al cabo, todos queremos ser como Steve Jobs, Bill Gates o Amancio Ortega: líderes visionarios que no sólo tuvieron en su momento una idea genial, sino que han sabido inspirar a miles de personas en todo el mundo. Y aunque sea a una escala mucho más pequeña, el papel del líder en la pequeña empresa y cómo se ejerce ese liderazgo es fundamental para el éxito de un proyecto. Por eso se venden tantos libros, porque triunfan todas esas “recetas para el éxito”.

Sin embargo en nuestra opinión, el liderazgo pasa por algo mucho más sencillo que leer decenas de libros que nos prometen el rumbo a nuestro éxito. Es en primer lugar utilizar el sentido común y ponernos en el papel del otro. Además es entender, como nos cuentan en Entrepreneur, que un mejor liderazgo nace en muchas ocasiones de pequeñas acciones, de pequeñas cosas que marcan la diferencia. Algunas os las contamos en este artículo.

El efecto contagio

Como líderes solemos requerir que nuestro equipo de trabajo se comporte de una forma determinada, que exhiba determinadas actitudes y que es esfuerce en mostrar valores como competitividad, creatividad, trabajo en equipo, etc.

Esos valores o esa forma de trabajar se puede “imponer” desde arriba a la hora de elegir el equipo con el queremos trabajar pero en la mayoría de los casos, funciona mucho mejor si se produce un efecto contagio o imitación que proviene de la figura del líder. Nuestro equipo es en general, un reflejo de lo que nosotros somos y toma la actitud y la forma de trabajar que nosotros tomamos.

Humildad

Uno de esos valores que inspiran un modelo positivo es la humildad. Y humildad en la figura del líder supone reconocer los méritos de sus trabajadores como un conjunto, pero los errores como algo personal. El líder tiene que convertirse en el principal escudo defensivo de su equipo.

Tiene que aprender a disculparse cuando es necesario, admitir que no tiene siempre todas las respuestas y demostrar que es capaz de pedir consejo a personas que están “por debajo” en la estructura de la empresa.

Comunicación

Una de las ventajas que tienen las oficinas abiertas es que sacan al directivo o al líder de su despacho, favoreciendo la comunicación con sus empleados o su equipo de trabajo. Pero no basta. El líder no sólo debe ser accesible físicamente sino psicológica y emocionalmente.

Tiene que saber transmitir que está abierto a comunicar, aceptar nuevas ideas, crear una conversación bidireccional basada en el respeto mutuo y la confianza. Tiene que saber transmitir qué espera de sus trabajadores y su vez, qué pueden esperar estos de él, de modo que no haya malos entendidos.

Mentoring

Como hemos visto antes, el líder no siempre tiene todas las respuestas. A veces es necesario obtener un nuevo punto de vista, otra perspectiva o contar con la figura de un mentor/coach que le ayude a encarar el problema al que se enfrenta de otra forma.

Lo contamos hace unos meses en nuestro artículo “Las siete claves del coaching corporativo”: a veces tenemos que buscar fuera la mejor solución para los problemas que tenemos dentro.

Empatía y conexión emocional

Algunas organizaciones tienen entre sus “códigos de ética” eso de que los problemas se quedan fuera de la empresa, afirmando que una cosa es la vida laboral y otra la personal, business is business, etc.

Sin embargo al final en una empresa, en un proyecto de cualquier tipo, estamos lidiando con seres emocionales que queramos o no, proyectan esas emociones hacia nosotros. La actitud clásica afirma que la emoción no tiene sitio en el espacio de trabajo, pero el líder es aquel que es capaz de empatizar y comprender mejor a las personas de las que se rodea.

Fomenta la creatividad…

Abre su oficina, su despacho, su empresa no sólo a la conversación y la conexión emocional, sino también a nuevas ideas. Y no sólo como una forma de discutir propuestas, sino también ofreciendo las herramientas necesarias para que esas nuevas ideas, esa creatividad pueda ser canalizada de forma productiva.

Apuesta por las mejores ideas, aunque no sean suyas y muestra a tu equipo que les estás dando la oportunidad de mostrar todo su potencial.

Y sé apasionado

Un buen líder se implica, se compromete con los objetivos de su empresa. No es un trabajador más, sino que realmente cree en lo que está haciendo, comparte una visión y sabe transmitirla.

Convence a su equipo de lo válida que es la misión de la empresa y sabe orientar todos los recursos para trabajan en favor del bien común.

Aprende

El liderazgo también se ejerce cuando el líder es capaz de aprender de sus empleados. Y no sólo a nivel profesional, sino también en el plano personal.

Cuando es capaz de conocer mejor a cada uno de los miembros de su equipo no sólo demuestra una vez más una mayor empatía, sino que aprende a asignar mejor cada responsabilidad, cada rol, etc.

Piensa de forma positiva

Es muy sencillo mantener una actitud positiva cuando casi todo va bien, pero un buen líder también es capaz de hacerlo cuando las cosas se tuercen. Sabe aprender de sus errores, descubre dónde está la oportunidad del cambio y es capaz de mantener el espíritu de su equipo alto incluso en las peores situaciones.

No se traiciona a sí mismo

Al final se puede ejercer el liderazgo de muchas formas y se puede mejorar la forma en la que se ejerce, pero siempre que al hacerlo el líder no renuncie a ser quien es en realidad. Se puede mejorar una gestión o la forma en la que se comunica con las personas, pero no se puede disfrazar. 

viernes, septiembre 04, 2015

Líderes del Siglo XXI

Si buscáramos la palabra líder en google, encontraríamos más de cuarenta y siete millones de referencias. Y no es extraño. El liderazgo fascina, es necesario pero desgraciadamente, no siempre abunda en nuestras organizaciones y en nuestra sociedad. Los motivos son varios. Por un lado, liderar personas es posiblemente uno de los retos más complicados, ya que no somos máquinas predecibles; las escuelas tampoco nos enseñan a liderar ni es algo que se pueda adquirir estudiando un libro, y por último, el mundo cambia a una velocidad de vértigo y lo que nos servía en el pasado puede estar ahora obsoleto.  Por ello, el liderazgo tanto político, social como empresarial requiere de nuevas habilidades capaces de adaptarse a los cambios que vivimos. ¿Imposible? En absoluto, aunque no siempre fácil. Veamos qué dicen algunos investigadores en la materia.

Cuando se hablan de las cualidades del líder, Peter Drucker, uno de los grandes referentes en el mundo de las organizaciones, afirma que el liderazgo es una cuestión de autoridad e influencia. El líder lo hacen sus seguidores, lo sabemos. En investigaciones que realizamos en España, se destacan otras habilidades: la capacidad de marcar objetivos, hacer sentir importante y útil a los colaboradores, así como ser ejemplo en los comportamientos (esta última cualidad, desgraciadamente, a veces brilla por su ausencia…). Y cuando he preguntado en twitter, las personas añaden más rasgos: flexibilidad, humildad, optimismo, visión a largo plazo o generar el entusiasmo en quienes les rodean, entre otras. Sin embargo, la insatisfacción en la sociedad y en las empresas por sus líderes invita a pensar que todavía queda mucho por avanzar, como ha demostrado Roselinde Torres.

En un estudio que llevó a cabo junto a su equipo, preguntaron a 4.000 compañías por la efectividad de sus programas de desarrollo de liderazgo y el resultado fue que el 58 por ciento manifestaron no sentirse satisfechas con ellos, ya que eran muchos los casos en los que no sabían a quién destinar a los puestos críticos. Esto refleja que a pesar de la inversión en desarrollo del talento, más de la mitad de compañías muestran fallos a la hora de desarrollar líderes que cubran sus necesidades. Es posible que las organizaciones sigan formando a sus líderes bajo modelos del pasado, que no siempre ayudan a prepararles para un futuro tan incierto como el que vivimos. Así pues, veamos a continuación algunas de las cualidades que han de reunir los líderes, basándonos en la investigación de Torres y en lo que personalmente he observado en el desarrollo de liderazgo desde hace quince años, que nos pueda servir a todos nosotros independientemente de si tenemos equipo o no:
  • Es cuestión de actitud. Ser líder requiere una serie de comportamientos que no solo se aprenden estudiando qué han hecho otras personas. Se desarrolla enfrentándose a situaciones donde pongan en juego el manejo de la incertidumbre y la toma de decisiones difíciles. Por ello, cuando te enfrentes a una situación compleja en donde no existan soluciones a priori, piensa que es un buen momento para entrenar tus habilidades de liderazgo.
  • Abrir el campo de interés. ¿Qué hacemos con nuestro tiempo libre, qué leemos, qué temas nos interesan…? Cuando he tenido la oportunidad de trabajar con líderes muy admirados por sus equipos, todos ellos coincidían en un interés por otras cuestiones más sutiles, como la literatura, la filosofía, la música o, incluso, la poesía. Los líderes se mantienen alerta, son curiosos y cultivan una parte de sí mismos más allá de los negocios o las organizaciones. ¿Cuáles son tus intereses?
  • Diversidad de la red personal y profesional. La capacidad para desarrollar relaciones con personas que son diferentes a uno mismo es esencial en los futuros líderes. Y las diferencias pueden ser físicas, culturales, socioeconómicas… Y a pesar de la magnitud de las diferencias, el líder debe generar confianza para que todos cooperen en el logro de un objetivo común. Las buenas respuestas las darán los equipos diversos y eso solo se consigue si somos capaces de abrir nuestra red de contactos.
  • Coherencia. Cada vez más habrá más transparencia en las redes sociales sobre cada uno de nosotros. Por ello, necesitamos ser coherentes con lo que decimos y hacemos. No consiste en comunicar adecuadamente a través de nuestras palabras, sino hacerlo a través de nuestros actos.
  • Crítica constructiva y sincera. Si solo tenemos a nuestra alrededor personas que únicamente nos dicen lo maravillosos que somos, será muy difícil poder avanzar. Necesitamos gente que nos cuestione y que nos ayude a crecer. Para eso, es imprescindible tener una mente abierta y una actitud humilde… Sin humildad, es imposible el aprendizaje.
  • Valentía. El pasado no justificará los éxitos del futuro (como ha quedado evidenciado esta semana por los resultados de la selección española). Por ello, los líderes han de saber renunciar a cosas en las que triunfaron y salir de la zona de confort. A veces puede resultar incómodo, pero es la única alternativa para poder navegar en aguas desconocidas.


Referencias:

Jericó, Pilar (2008): La nueva gestión del talento, Pearson.

Intervención de Roselinde Torres en TED en 2013.

jueves, septiembre 03, 2015

Tu actitud marca la diferencia

¡Energía positiva! Siempre he dicho que con cada cosa que hacemos o que no hacemos, estamos enviando mensajes al otro. A veces no tenemos ni que hacer el esfuerzo de transmitir y sin embargo, ¡transmitimos tanto! Piensen en sus interacciones con personas. 

Por lo general tras tiempo de juntarte con alguien, no vas a recordar la conversación que tuviste con él o ella, sin embargo, sí vas a recordar cómo esa persona te hizo sentir cuando se fue. ¿Te transmitió alegría o tristeza?, ¿entusiasmo, energía o todo lo contrario…? Con algunos es siempre un gusto estar, y con otros, a los 5 minutos de conversación quieres salir corriendo porque son como una esponja que absorbe la energía que tienen a su alrededor. En definitiva, cómo eres cuenta más de lo que pensamos, deja huella en las personas de nuestro alrededor, para bien o para mal.

Victor Kuppers nos habla en una charla TED de cómo el conocimiento y la experiencia es importante, pero lo que finalmente va a marcar la diferencia va a ser tu manera de ser. ¿Tiene sentido no? ¿Eliges a tus amigos por su currículum o por su actitud? Claramente diría que por lo primero.

Entonces la actitud cuenta, determina tus relaciones sociales pero no solo eso, dentro de un entorno laborar se ha visto como la actitud afecta a otras personas dentro de la organización, desde los empleados al director general. Las actitudes, ayudan a desarrollar un entorno laborar que determinará la moral, productividad y las habilidades de construir equipo. Es por eso que más y más, las empresas otra vez se fijan en la variable actitud, más allá de los conocimientos y habilidades de las personas ya que esto puede llegar a marcar el éxito o fracaso de la iniciativa. Pero, ¿se puede cambiar la actitud?

No podemos controlar lo que otros hacen o dejan de hacer, pero sí podemos controlar cómo nosotros nos comportamos y esto va a determinar mucho qué tipo de ambiente creamos a nuestro alrededor, en nuestras interacciones tanto personales como laborales. Entonces, ¿se puede cambiar la actitud?, creemos que sí, y sobre todo creemos que sí si tienes claro y presente los siguientes tres puntos:

1. Ser consciente justamente de esto, de cuál es tu actitud. Raramente vas a intentar cambiar nada si no crees que hay algo que necesites cambiar. Hazte la pregunta… ¿con qué actitud he venido yo a esta fiesta?, o ¿con qué actitud voy a encarar este desafío?

2. Tienes el poder de elegir. Una vez que te das cuenta que en lugar de criticar la situación por criticar quizás puedes hacer algo por mejorarla, que en lugar de lamentarte por lo que no tienes, puedes alegrarte por lo que tienes… y así sucesivamente, es fácil darse cuenta que depende de ti, de dónde pones el foco.

3. La actitud es contagiosa. Si proyectas entusiasmo, positividad, empeño, atraparás a la gente por eso. A cuantos conoces que estén deseando juntarse con alguien pesimista, crítico hasta la saciedad pero que no hace nada por cambiar nada… La actitud como la sonrisa es contagiosa, siempre una vez más que seamos conscientes de su poder y queramos hacer por afectar de buena manera a los demás.

Entonces, ¿en qué manera crees que tu actitud afecta para bien a la gente que te rodea? Más allá de eso ¿está tu actitud ayudándote, o parándote para avanzar? 

miércoles, septiembre 02, 2015

A la par del CEO, un ejecutivo que piense en el futuro

Reinventarse en el momento de éxito es el desafío de todas las compañías, que deben sortear un futuro impredecible que se acerca a la velocidad de la luz.

Casi diariamente aparecen novedades tecnológicas que influyen y modifican la vida en sociedad. Sin embargo, no sucede lo mismo con las estructuras organizacionales, que se mantienen, en la mayoría de los casos, con diseños de siglos, como si nada hubiera cambiado. Hay investigadores que apuntan a que, en la cultura occidental, esto se debe a las religiones monoteístas que fueron adoptadas, donde prima una figura central y, de esta manera, se despliega la pirámide que viene a continuación, más abajo.

Es posible y materia de discusión, pero la realidad indica que casi no existe otra manera de pensar las organizaciones, excepto algunos pocos casos aislados y la posibilidad de algún aporte como el que fue publicado en el Harvard Business Review, en una nota escrita por Alexander Osterwalder. Su propuesta es interesante, ya que cuestiona la posición unipersonal del Chief Executive Officer (CEO), al señalar que debiera tener un par que sea un Chief Entrepreneur (CE), algo así como "jefe de emprendimientos", que reportaran, en un mismo nivel, al presidente.

Sus argumentos sobre el reparto de funciones no carecen de validez. El CEO es quien sería responsable de que los procesos mantengan su ritmo, pero el CE conduciría un equipo de trabajo que estuviera atento a lo que puede pasar más allá del horizonte visible. Son dos miradas diferentes. Una es el del futuro cercano, otra sobre un futuro impredecible.

Es verdad que hay ejemplos de CEO que han cumplido ambos roles, como el de Steve Jobs (Apple) y Jeff Bezos (Amazon), pero la verdad es que tales sujetos no abundan. Por lo general, quienes conducen las empresas están demasiado pegados a las operaciones como para tener una visión concentrada en los negocios futuros.

Ésta sería la función del CE, quien, al decir de Osterwalder, "alguien debería liderar el futuro de la compañía, buscar nuevas áreas de crecimiento, un ejecutivo que pueda ayudar a las grandes empresas a reinventarse en los momentos de su mayor éxito". Además, agrega, "debiera ocupar un lugar en la mesa del directorio".

La primera pregunta que surge es si podrá convivir con su par tradicional, el CEO. Pues bien, de esto se trata la novedad. Por lo general, las áreas de investigación y desarrollo o marketing, de algún modo, equivalentes a la función del CE, están por debajo de los niveles superiores. 

En la actualidad, existe una publicidad en nuestro país que es un ejemplo perfecto. Se trata de un diálogo entre un jefe y un supervisado. Éste propone hacer algún tipo de regalos a sus clientes, como un juego de cubiertos para asado. El jefe replica que está pensando en algo más relacionado con la tecnología. El empleado aporta: "¿Una tablet?". "¡Eso, perfecto!", aprueba el jefe, como una buena idea. El empleado, tímidamente, señala que fue su ocurrencia, pero el jefe descalifica el aporte: "Usted dijo juego de cubiertos para asado".

¿Qué sucederá después? El jefe llevará la idea a sus superiores como propia y la creatividad se pierde en el archipiélago confuso de la organización. Entonces, aquello de ubicar a un ejecutivo que se haga responsable de proyectos a futuro en el podio de las decisiones podría ser una cuestión vital. Tan luego, ni más ni menos, de supervivencia.

Osterwalder, con acierto, señala que quien ocupe ese lugar precisa de competencias específicas, como la pasión por la innovación; la convicción de que todo es posible conviva con la incertidumbre, y una particular habilidad diplomática.