Experiencias

Rodolfo Salas: Facilitador y potenciador sobre conocimientos de liderazgo, estrategia, marketing y gestión de los negocios.

Fortalezas: Dirigir, inspirar e integrar a otros con una gran energía, Aceptar cambios de forma positiva, Desarrollar relaciones con otros, Ser más visible y Tener un alto grado de compromiso.

miércoles, enero 13, 2021

Consejos para cumplir los propósitos de Año Nuevo

 

¿De dónde vienen los propósitos? ¿Por qué nos los hacemos? El profesor de psicología y neurociencia de la UOC Diego Redolar, director del programa de investigación de Neurociencia cognitiva y tecnologías de la información (CNIT), explica que en la formulación de nuevos propósitos intervienen dos partes del cerebro: la primera es la parte frontal ventromedial, profundamente vinculada a las emociones, y la segunda, la parte dorsolateral, mucho más vinculada al razonamiento y a la conciencia.

Son partes diferenciadas, pero en la toma de decisiones y en la formulación de nuevos propósitos trabajan interconectados. Eso sí, no siempre en armonía: “lo que suele ocurrir es que cuando empieza un año o un curso escolar estamos muy motivados, más de la cuenta, y la parte emocional del cerebro prevalece sobre la parte racional a la hora de hacernos propósitos, lo que descontextualiza nuestro propósito de la realidad en la que vivimos y nos impide valorar la casuística de nuestro contexto, lo que hace que, a la hora de la verdad, nos cueste mucho cumplirlo”, explica Redolar.

Para Francesc Núñez, sociólogo y profesor de los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC, estudioso desde hace años de las emociones humanas desde la óptica sociológica, “tendemos a creernos nuestra propia propaganda sencillamente porque es una práctica terapéutica, porque imaginar produce placer, aunque luego no logremos cumplir nuestro propósito en su totalidad”.

El principal peligro, dice, es la frustración que aparece cuando, año tras año, fracasamos. Esta frustración periódica, sin embargo, se puede combatir mediante técnicas sencillas que, además, en consecuencia, propician grados de cumplimiento más elevados de nuestros propósitos.

Técnicas para cumplir los propósitos que nos hacemos

Desde el ámbito de la neurociencia, Redolar explica que toda técnica destinada a mejorar el grado de cumplimiento de un objetivo o propósito que nos hemos fijado para un año nuevo debe intentar compensar la desventaja de la que suele partir la parte racional del cerebro:

A la hora de hacerse un nuevo propósito, hay que forzar nuestra mente para que valore de forma racional las especificidades del momento, los recursos reales y el tiempo que tenemos para cumplir lo que nos exigimos; hay que tratar de no confundir lo que razonadamente queremos y que puede ser a largo plazo, con lo que emocionalmente nos apetece en un instante concreto, como fumar un cigarrillo a pesar de que en realidad lo que queremos sea dejar de fumar”.

Núñez, en la misma línea, propone algunos trucos prácticos: “escribir en un papel los propósitos y definirlos en acciones concretas y en el tiempo es una manera de racionalizarlos; pasamos de la imaginación a un primer nivel de los hechos y las acciones”.

El segundo truco va un paso más allá: “comunicarlo a amigos y conocidos, decirlo; de esta manera sabemos que, si no cumplimos lo que decimos, tendremos que soportar una cierta vergüenza social, porque todo el mundo quiere mantener la credibilidad y nadie quiere sentirse traidor; el mero hecho de escribirlo y decirlo nos obliga a añadir dosis de realidad y responsabilidad al propósito y, por tanto, nos facilita el cumplimiento y nos aleja de la frustración”.

Núñez también apunta otro fenómeno muy común en los arranques de año y que hay que evitar si lo que queremos es cumplir los propósitos: la procrastinación, es decir, la práctica de posponer o aplazar el comienzo de un cambio de hábitos.

Es una manera de no afrontar el problema: decido que tal día dejaré de fumar, pero mientras tanto voy haciéndolo. Lo mejor, si realmente creo que lo puedo hacer, es empezar a entrenar ahora mismo con un plan para fumar menos cada día de modo que, cuando llegue el día señalado, pueda dejar de fumar del todo; y si, además, lo he escrito en un papel y se lo he dicho a todos mis conocidos, las probabilidades de éxito son más altas”.

Otros consejos, elaborados por los Estudios de Artes y Humanidades de la UOC, son los siguientes:

  • Preguntarnos qué queremos conseguir en el año 2021 y realizar una lista con nuestras respuestas.
  • Apuntar por qué hemos escogido estos propósitos y responder qué nos aportan.
  • Observarlos con ilusión y escoger tres que sean nuestra prioridad.
  • Preguntarnos cómo conseguiremos hacerlos realidad. Concretar y organizarnos: qué, quién, cómo y cuándo.
  • Poner la lista en un lugar visible: en la pantalla del ordenador o, después de imprimirla, en un espacio habitual.

Fuente: Equipos y Talento

domingo, enero 10, 2021

Prejuicio, el sesgo "de mi lado" que abre mil interrogantes

 

Sherlock Holmes llega a saber, a través de valoraciones subjetivas, cuál fue el pasado de Watson / Fuente: LA NACION

Los sesgos cognitivos, esa especie de fallos que caracterizan nuestras decisiones, van constituyendo una madeja más y más enredada. Al día de la fecha Wikipedia lista 175, distribuidos en categorías no siempre excluyentes, con duplicados y sesgos contradictorios.

Este lío abre preguntas lícitas sobre nuestra capacidad de cognición. ¿Cuán racionales somos? ¿Cómo sobrevivimos a tantos errores? ¿Cómo hacemos en todo caso para corregirlos?

Una forma de resolver este intríngulis es negar de plano la etiqueta "sesgo". Quizá la conducta que en ciertos contextos aparece como un error, en otros es una bendición. Gerd Gigerenzer ha defendido esta postura durante toda su carrera. El psicólogo alemán señala que los fallos no son más que conductas adaptativas dotadas por la evolución que funcionan bien en la mayoría de las circunstancias. Las anécdotas sobre sesgos son populares porque suelen provocar burla, como aquella vez que un meteorólogo anunció que dado que la probabilidad de lluvias el sábado era del 50% y la del domingo también, era seguro que llovería el fin de semana. Gigerenzer reconocería que el razonamiento es falaz, pero también señalaría que la "equivocación" de llevar un paraguas al salir de picnic no parece después de todo una mala alternativa: es poco costosa y evitará eventualmente arruinar la ropa y la comida.

Otra posibilidad para organizar este embrollo, explorada por Keith Stanovich, es encontrar relaciones entre los sesgos, con el fin de reducirlos a un grupo identificable. A este psicólogo de la Universidad de Toronto le interesaba uno en particular, el sesgo de confirmación o prejuicio, que se define como la tendencia a evaluar solamente la evidencia y las pruebas que confirman las propias creencias, opiniones y actitudes. Stanovich lo rebautizó el "sesgo de mi lado" (myside bias) y lo analizó en detalle en su libro The Bias that Divides Us (El sesgo que nos divide). Su hallazgo más importante fue paralizante: se trata del único sesgo que no puede ser derivado a partir de las características individuales. No importa cuán inteligentes, abiertas de mente o educadas sean las personas; todas muestran el mismo grado de "sesgo de mi lado".

Una idea inquietante

La idea luce inquietante, porque sugiere que no hay aprendizaje posible que aleje los fantasmas de nuestros prejuicios. En la misma tónica de Gigerenzer, podríamos preguntarnos qué capricho de la naturaleza nos hizo así, y si esto tiene algo que ver con la supervivencia humana. Y así es. Por extraño que parezca, el proceso de honrar nuestro conocimiento previo no solo es perfectamente razonable, sino que forma parte de la lógica del conocimiento científico. De hecho, es posible encontrar el "sesgo de mi lado" en el razonamiento del personaje más inteligente de la historia: Sherlock Holmes.

Arthur Conan Doyle presenta a su famoso detective en la novela Estudio en Escarlata. En el segundo capítulo, titulado "La ciencia de la deducción", Holmes le explica a su ayudante Watson cómo supo de inmediato y sin conocerlo que había trabajado como médico en Afganistán: 'Hay delante de mí un individuo con aspecto de médico y militar... Acaba de llegar del trópico, porque la tez de su cara es oscura y no es su color natural, como se ve por la piel de sus muñecas. Según lo pregona su macilento rostro ha experimentado sufrimientos y enfermedades. Le han herido en el brazo izquierdo. Lo mantiene rígido y de manera forzada... ¿en qué lugar del trópico es posible que haya sufrido un médico militar semejantes contrariedades, recibiendo, además, una herida en el brazo? Evidentemente, en Afganistán'. Por "deductiva" que parezca, esta concatenación de pensamientos asume que cada paso es verdadero. Pero en realidad son valoraciones subjetivas, no hechos. Y cuanto más se aleja en el argumento, agregando nuevas premisas dudosas, menos probable es que la conclusión de Holmes sea verdadera.

Holmes no usa la lógica, pero su accionar igual debe considerarse racional. Su técnica consiste en recolectar agudas observaciones que usa (y de las que a veces abusa) para avanzar en su conocimiento. Aunque en distinto grado, esto es básicamente lo que hacen todos los humanos. El límite son esas premisas que son tan falsas que nos conducen a argumentos absurdos.

El gran interrogante, entonces, es de dónde sacamos los a priori que fundamentan nuestras creencias. Stanovich tiene un indicio y lo expresa así: nosotros no adoptamos las creencias, sino que las creencias nos adoptan a nosotros. Stanovich asocia esta idea con el modelo que el psicólogo Jonathan Haidt utiliza para explicar el desarrollo de la moral humana.

Las convicciones morales a menudo provienen de ideologías políticas, y cada vez más investigaciones indican que la ideología política y los valores muestran una considerable heredabilidad, que están asociadas a dimensiones de la personalidad que también se transmiten biológicamente, y que aparecen a muy temprana edad. O sea que la ideología nos atrapa para inocularnos el "sesgo de mi lado".

Impacto asimétrico

Es interesante notar que el impacto de este sesgo no es simétrico. Las posturas extremas, como el terraplanismo, pueden corregirse cuando se trata de una persona poco educada, si se le transmite el conocimiento correspondiente con paciencia. En cambio, quienes cuentan con credenciales estarán más confiados en sus a prioris (y en su ideología) y descartarán con mayor seguridad la evidencia en su contra. Esto, plantea Stanovich, es un problema en las universidades de los Estados Unidos, donde el predominio demócrata por sobre el republicano puede llevar a la conclusión de que los conservadores (casi la mitad del país) están "moralmente equivocados".

En economía existe un debate de larga data sobre el rol de la ideología. La corriente principal, la economía basada en principios liberales, contrasta con la visión intervencionista, muchas veces asociada con la "heterodoxia". En una época se reconocía la influencia de la ideología como inevitable.

Irving Fisher, Joseph Schumpeter y George Stigler, entre otros, argumentaron sobre esta posición. Sin embargo, el cambio en la naturaleza del discurso económico, el creciente uso de las matemáticas y las estadísticas, y el dominio positivista representada por la Metodología de la Economía Positiva, de Milton Friedman, produjeron la ilusión de que el sesgo ideológico en la economía había sido superado.

El año pasado el economista coreano Ha-Joon Chang, experto en temas de desarrollo, decidió indagar mediante un experimento acerca del rol de la ideología en la profesión. Se pidió a un grupo de economistas que evaluaran declaraciones de economistas destacados sobre diferentes temas. Pero la autoría de cada frase se asignó al azar y sin que los participantes lo supieran. Chang encontró que cambiar las fuentes de la corriente liberal a otra menos ortodoxa reducía significativamente el acuerdo que los economistas declaraban tener con las afirmaciones. Esto contradice la imagen que los economistas tienen de sí mismos, ya que el 82% de los participantes habían informado antes del experimento que al evaluar una declaración solo prestaban atención a su contenido. El "sesgo de mi lado" en acción.

Pablo Mira

sábado, enero 09, 2021

7 consejos imprescindibles para emprender

 

El 63% de los emprendedores se ha lanzado a crear un negocio durante la pandemia. En su mayoría, son personas que ya habían emprendido anteriormente, según datos del Mapa del Emprendimiento 2020 elaborado por Spain Startup-South Summit.

Este estudio también señala que con un solo proyecto a las espaldas el índice de fracaso es del 56%, con tres lanzamientos desciende al 12%, y al 8% con cuatro o más startups lanzadas.

Para aquellos que tienen en mente comenzar su propio negocio, IEBS Business School, la escuela de negocios digital especializada en formación online, señala las 7 claves imprescindibles para hacerlo exitosamente.

1. Ofrecer la solución a un problema

Las empresas nacen con el objetivo de responder a necesidades. Es decir, existe un problema y las organizaciones ofrecen productos o servicios para hacerle frente. Esa solución que se propone para resolver ese problema será la idea de negocio.

La clave de este punto no es pensar solo en el retorno económico. Hay que buscar un tema que uno domine y que le apasione.

2. Aprender a emprender

Se pueden tener muy buenas ideas pero, sin los conocimientos adecuados, no podrán salir bien. Formarse es fundamental para saber a lo que se va a enfrentar uno, a cómo funciona el mercado y al difícil camino y a las distintas etapas de las que se compone lanzar un proyecto nuevo.

3. Pruebas y estudios de mercado

La única forma de saber si un negocio tiene sentido es poniéndolo en marcha a través de pequeñas pruebas. Estas pueden ser desde crear una simple página web a promocionar y vender un prototipo del producto para ver las reacciones del público.

4. Formaliza la propuesta

Una vez validadas las hipótesis más arriesgadas en el paso anterior, es hora de formalizar toda la información y de crear pitch decks.

Es fundamental elaborar una buena presentación de ventas para mostrar el proyecto a potenciales inversores o clientes. La habilidad de venta es esencial en el mundo del emprendimiento.

5. Creación de Branding

Cada día estamos sometidos a una gran cantidad de estímulos. Por eso, para alcanzar el éxito una empresa debe llamar la atención y destacar sobre el resto.

Darle forma al branding deberá hacerse independientemente de qué estrategia de diferenciación se quiera seguir, ya sea la de precios bajos, propuesta de valor, exclusividad, etc.

6. Establecer una estructura legal

Si se han validado las hipótesis necesarias para comenzar un negocio, o incluso habiendo generado ya las primeras ventas, es el momento de formalizar una estructura legal. Tener una forma jurídica ayudará al emprendedor a separar su responsabilidad legal de la responsabilidad de la empresa.

7. En busca de financiación externa

Ha llegado el momento de crecer y de escalar en las operaciones. Hay modelos de negocio que requieren de una gran inversión inicial y necesitan capital de terceros, como las empresas de hardware o "hard tech".

Sin embargo, este paso es siempre mejor evitarlo, ya que lo ideal es poder autofinanciarse con las ventas para conseguir un crecimiento sano y sostenido.

"Emprender, innovar y formarse van de la mano. El sector de la empresa evoluciona a pasos agigantados y el aprendizaje es la materia prima del emprendedor. Más allá del campo en el que se quiera desarrollar un negocio, hacen falta una base de conocimientos técnicos y unas habilidades personales que hay que adquirir para poder emprender con éxito", explica Óscar Fuente, Director y fundador de IEBS.

En este sentido, la escuela de negocios cuenta con un programa adaptado a estas características, el MBA en Emprendimiento Digital, diseñado para ayudar a aquellas personas que están emprendiendo o desean hacerlo, y quieran aprender los fundamentos de la gestión de la empresa de la mano de grandes profesionales del sector.

Fuente: Equipos y Talento


lunes, enero 04, 2021

Claves para Liderar un Cambio

 


Elsbeth Johnson en strategy+business del pasado 10 de diciembre plantea que los fracasos en las transformaciones estratégicas se atribuyen con frecuencia a los mandos intermedios cuando los verdaderos culpables son los altos ejecutivos.

En los últimos años una narrativa ha surgido sobre las razones por las que tantos esfuerzos de cambio fallan, o al menos son más complicados de lo que deberían ser. La historia suele ser la siguiente: un líder heroico trata valientemente transformar su organización pero se encuentra con la resistencia de los mandos intermedios, que son vitales para el éxito del  cambio al tener que trasladar la nueva estrategia a proyectos y planes de trabajo, que no están respondiendo con la suficiente rapidez o están consiguiendo hacer lo necesario.

La autora, en sus investigaciones, ha encontrado una historia diferente. Cuando los esfuerzos para el cambio fracasan los culpables no suelen ser los mandos intermedios indolentes sino los líderes vagos. Entendiendo por vagos no el hecho de que no trabajen nada sino que no están haciendo el trabajo adecuado que sería el de pensar y tomar las decisiones que constituyan la base de un cambio exitoso que puedan gestionar los directivos que están a sus órdenes. El trabajo que los líderes no están haciendo, según Johnson, es:

1.- Ser claros sobre los objetivos

Una nueva estrategia debe especificar cuál es el resultado diana, como por ejemplo los cambios que los líderes esperan que éste produzca. Idealmente el objetivo diana debe tener tres características:

a).- Centrarse en el resultado y no en las actividades.

b).- Contar con un objetivo económico, como por ejemplo mejorar los márgenes operativos en un 20%.

c).- Ser lo suficientemente ambiciosos, dentro de unos márgenes de tiempo adecuados, para generar un cambio fundamental y no solo cosmético.

De esta forma los mandos intermedios podrán identificar los proyectos, las iniciativas y los flujos de trabajo que deben ser abordados en los distintos niveles para poder obtener los resultados deseados.

La trampa en la que suelen caer los líderes es su deseo de especificar actividades en lugar de los resultados que están deben ofrecer. Prefieren seleccionar proyectos para trabajar en ellos que hacer lo que deben hacer que es ser claros sobre las expectativas y “vender” el cambio.

Si los líderes dedican su tiempo principalmente a elegir actividades están negando a los mandos intermedios, las personas más cercanas a las operaciones y a los clientes la oportunidad de elegir cómo se va a desarrollar la estrategia sino que significa que los líderes no van a tener tiempo para convencer sobre la necesidad del cambio y aclarar sus causas, que es lo que solo ellos pueden hacer.

2.- Ser realistas sobre el tiempo que tiene que durar la ejecución o sobre su coste

Una de las quejas principales que manifiestan los mandos intermedios ante una estrategia de cambio es que los líderes no son realistas, ya que esperan mucho y muy pronto. Se centran en lo que se ha conseguido hasta el momento y no aprenden las lecciones que lo alcanzado ha revelado sobre lo que la organización puede hacer y sobre lo que no puede hacer bien. Esta impaciencia por obtener resultados muestra que lo que les importa sobre todo el resultado a corto plazo y que existe poca tolerancia hacia las iteraciones que los nuevos procesos inevitablemente producen. Este patrón reduce las oportunidades de que se ofrezca una gran mejora.

La impaciencia se agrava cuando los líderes no asignan los suficientes recursos humanos y financieros al cambio. Conseguir obtener el tiempo y los recursos necesarios para la nueva estrategia supone un trabajo ya que puede implicar el detener algunas iniciativas ya en curso para liberar recursos económicos y explicar las razones por las que se hace, así como buscar y construir coaliciones para que todos los departamentos afectados, como por ejemplo: recursos humanos, financieros, etc., se comprometan con el cambio. También significa la necesidad de crear y “vender” un argumento atractivo sobre las posibilidades de que la organización sea capaz de abordar y alcanzar un cambio a largo plazo, por lo que sus inversores le deben otorgar un margen de tiempo generoso.

3.- Mandar señales consistentes sobre lo que realmente es importante

Cuando los mandos intermedios reciben señales inconsistentes les resulta difícil averiguar cuál es la prioridad real. Las señales dudosas pueden comenzar desde el principio como por ejemplo cuando un líder dice que quiere una mejora determinada pero no asigna ningún indicador o recompensa que s epoda relacionar con ese cambio deseado.

La inconsistencia puede surgir, también, con el tiempo. Esto ocurre cuando los líderes no son lo suficientemente disciplinados al hablar de la “nueva” estrategia y se olvidan de transmitir mensajes reiterando su importancia.

Isabel Carballo


domingo, enero 03, 2021

2020 pandémico: el año del "gran laboratorio" para la economía académica

 

La sensación de estar "encerrado como una rata" en un departamento se volvió habitual desde el inicio de la pandemia y se extenderá para muchos hasta que se masifique la vacuna. Ahora bien: la figura de "conejillo de indias" dejó de representar solo una metáfora abstracta y se volvió realidad, al menos para muchos estudios de economía académica y de ciencias sociales en general.

Los cambios bruscos que se vivieron en 2020 fueron aprovechados para establecer "experimentos naturales" y sacar conclusiones sobre economía empírica en un abanico que va desde la salud hasta temas fiscales y monetarios, pasando por economía del crimen, deporte, sueño, género, atención y comportamiento en general. El Nobel de economía James Heckman sostuvo semanas atrás que no hay que desperdiciar la crisis, en términos científicos: "Estamos obteniendo nueva información. Y es información muy valiosa", dijo Heckman.

Además de los cambios radicales que permiten evaluar impactos sobre distintas variables, hubo otra tendencia fundamental en 2020 que facilitó el trabajo de los economistas experimentalistas: la aceleración de la digitalización abrió compuertas a nuevos datos, mediciones y posibilidades de análisis.

Uno de los proyectos más comentados en el ámbito de la economía académica en este sentido es el dirigido por Raj Chetti, una estrella en el campo de estudios empíricos sobre políticas públicas. Chetti es profesor de Harvard y en 2013 ganó la medalla Clark, que se otorga al mejor economista estadounidense de menos de 40 años. Con su equipo lanzó la iniciativa de "Opportunity Insights", que está siguiendo miles de variables en tiempo real, anónimas y de compañías privadas, que abren la posibilidad de un análisis granular en gran detalle sin tener que esperar los tiempos de las estadísticas tradicionales.

De esta manera pudieron construir un mapa de impacto real del Covid-19 en la economía que permite adelantar decisiones de políticas públicas y de compañías privadas. Para muchos colegas, Chetti es número puesto para ganar el Nobel en los próximos años, tal vez cuando se despegue un poco en tiempo del que le dieron en 2019 a otra experimentalista estrella, Esther Duflo.

"Hubo una avalancha de papers de economía sobre el Covid, muchísimos", dice a la nacion el economista argentino Nicolás Ajzenman, actualmente en la Universidad de San Pablo. Junto a sus colegas Tiago Cavalcanti (Cambridge) y Daniel da Mata (San Pablo) realizaron en menos de un mes una primera versión del muy comentado estudio "Más que palabras: discurso de líderes y comportamiento de riesgo durante la pandemia", que ganó el premio al mejor trabajo de micro aplicada de la Sociedad Brasileña de Econometría, y que documentó cómo las medidas precautorias de distanciamiento social se relajaron luego de que el presidente Jair Bolsonaro las desestimara públicamente, en particular en aquellas localidades donde el mandatario es más fuerte a nivel político.

"Todos los datos que usamos se produjeron en tiempo real: información de movilidad, datos diarios (por municipio) de compras con tarjeta de crédito, y hasta usamos info de Twitter que volcábamos al toque en el paper. En otro contexto probablemente todo hubiera demorado más", cuenta Ajzenman para este artículo.

A pesar de la profusión de estudios, hay académicos que alertan sobre las dificultades y el "ruido" que se genera en un contexto en donde prácticamente no hay actividad que no haya sido impactada por la pandemia. Un experimento natural ideal es aquel en el que por factores externos un determinado grupo de personas vive una modificación muy específica, y otro conjunto (contra el cual se compara) no. Con el Covid está todo mezclado y es muy difícil establecer causalidades limpias.

Un ejemplo: en el mes de abril varios gobiernos estatales de los Estados Unidos, dado que el desastre sanitario era particularmente muy difícil de controlar en las cárceles, decidieron liberar con controles hasta un 20% de los presos menos peligrosos y con más riesgo por el Covid. Economistas de la Universidad de Carnegie Mellon estudiaron qué pasó con el crimen en esos lugares en los meses siguientes. El resultado fue que algunos delitos subieron y otros no, pero es muy difícil atribuírselo a esa medida gubernamental, porque en paralelo aumentó el desempleo, se desplomó la actividad y el consumo y otras variables que suelen estar altamente correlacionadas con el crimen.

¿Qué otros campos económicos aprovecharon el año pandémico para sacar conclusiones? la nacion consultó al respecto a los economistas Andrés López (UBA), Daniela Olstein (Tandem), Florencia López Boo (BID), Martín Tetaz (UNLP), Ajzenman (San Pablo), Walter Sosa Escudero (Udesa), Andrés Borenstein (UTDT) yHugo Acciarri, de la Universidad Nacional del Sur. Además de los ya mencionados, estos son algunos trabajos destacados:

Arbitros relajados. Jugar partidos de futbol sin la hinchada presente redujo el "sesgo de los referís", muy estudiado en economía del comportamiento, que tiende a favorecer a los equipos locales. De acuerdo con un paper de James Reade, Dominik Screver y Carl Singleton los equipos grandes fueron los que más sintieron esta corrección de sesgo en 2020.

Cuidado y género. El cierre de escuelas, guarderías y centros de cuidado provocó un masivo experimento natural hogareño, en el cual millones de parejas tuvieron que repartirse las nuevas tareas. Como se dice en Twitter: "El resultado no te sorprenderá". En una muestra de 300 parejas con ambos miembros profesionales, un 87% de las nuevas tareas fueron asumidas por la mujer. De acuerdo con un estudio de Bridget Armstrong, especialista en salud de la Universidad de Georgia, a pesar de esta desigualdad en la distribución de tiempo, a los hombres no les fue mejor que a las mujeres en sus carreras durante 2020.

Multitudes. Durante el velatorio de Diego Maradona en la Casa Rosada circularon entre economistas locales trabajos econométricos de los Estados Unidos que buscaron establecer conexiones entre las manifestaciones (con casi nulo cuidado y distanciamiento) a partir del asesinato de George Floyd por parte de la policía, y tasas posteriores de contagio. En su estudio Protestas del Black Lives Matters, distancia social y Covid 19, Dhaval Dave y cinco colegas investigaron la relación para 315 ciudades. Los resultados fueron "mixtos", como se dice en economía cuando no se sabe muy bien lo que pasa. Al igual que los estudios de crimen, con los efectos de las protestas hay mucho ruido estadístico como para sacar conclusiones limpias.

Dormir más y peor. Uno de los campos emergentes con más actividad en 2020 fue el de "economía del sueño". Aquí sí hubo un experimento natural masivo y bastante claro con las cuarentenas, que modificaron el "jet lag social" de la obligación a levantarse temprano para ir al trabajo o al colegio.

En Álter Eco se comentó en agosto uno que llevaron a cabo Juliana Leone, Diego Golombek y Mariano Sigman sobre una muestra de 25.000 casos en la Argentina. Hubo casi una hora más de sueño en promedio, pero con una calidad muy deteriorada por el estrés y la incertidumbre. La Argentina es un país con alto déficit de sueño, y este mal dormir no es un dato trivial: para media docena de países de Europa y Norteamérica se estimó que el costo anual de no descansar lo suficiente representa entre un 1,5% y un 2,5% del PBI.

Sebastián Campanario


miércoles, diciembre 30, 2020

Innovación en las empresas pymes para generar valor

El propósito de este artículo es de mostrar la importancia de conocela información que existe en un mundo tan cambiante y cómo la misma, se está utilizando para identificar en q áreas pueden ser s ventajosos los esfuerzos de innovación.

De tal manera siguiendo a Liberto Pereda son iniciados los procesos de innovación por una función observatorio, que origina la información que nos permitirá tomar decisiones y detectar los desafíos para trabajar.

Esta función de observatorio estará compuesta por cuatro áreas fundamentales, ellas son:

1.- Tecnología

La observación facilita conocer:

Atractivo de la tecnología en el contexto del negocio de una organización PYME. Estado de madurez de la tecnología y previsión para alcanzarla (tiempo de productividad). Análisis del impacto en el negocio (beneficios y riesgos). Los costos de implementación y proveedores de la tecnología.

2.- Competidores

Se efectúan estos análisis:

Evaluación de competidores basada en modelos de negocio: clientes, oferta de productos, recursos y procesos clave, alianzas, entre otros factores.

3.- Clientes

Estas son las actividades que se realizan:

Identificación de necesidades, creencias o deseos de clientes. Se procura un conocimiento profundo de sus comportamientos y de las motivaciones que influin a la hora de aceptar las ofertas de productos o servicios.

4.- Entorno

Se desarrollan los siguientes enfoques:

Recopilación y análisis de información relevante del entorno potico social, ecomico y medioambiental con implicaciones directas e indirectas en el negocio. Análisis de información relevante sobre inversiones y expansiones internacionales, análisis del mercado regulatorio y estudio de riesgos.
El cruce de información entre estas cuatro áreas es muy valioso para la toma de decisiones. Por ejemplo: Identificar nuevas tecnologías para satisfacer mejor las necesidades de un grupo de clientes, operando un modelo de negocio que tome lo mejor de nuestros competidores, y en un entorno optimista.

Como conclusión, las empresas pymes que no comiencen con este inicio del proceso de innovación pueden correr el riesgo, en un futuro cercano, de desaparecer por estos dos motivos:

1.- La disrupción surge cuando un nuevo modelo de negocios permite que un nuevo competidor se quede con nuestro negocio.

2.- Se debe prestar suma atención a la aceleración de la disrupción que sufren las empresas pyme como consecuencia de los avances tecnológicos, entre ellos: inteligencia artificial, robótica, nanotecnología y medicina. Estas disrupciones, tendrán una gran repercusión tanto en la sociedad como en los negocios.

De este modo, si estás interesado en mejorar tus competencias, te recomiendo inscribirte en el "Curso: Liderazgo para Empresas PYMES" que te brindará los conocimientos, herramientas, metodologías, estrategias y técnicas necesarias para proveer de una sólida formación para generar líderes y agentes de innovación y cambio, tanto en las organizaciones PYMES como a los emprendedores.

Entonces, si quieren ser más competitivos, los invito a inscribirse hasta el 31/3/21 en el Curso #GratisOnline Promoción 2102 nro. 50 de #Liderazgo para Empresas PYMES del 5/4/21 al 3/5/21. Anotarse, haciendo clic en: 



martes, diciembre 29, 2020

¿Cómo lograr un liderazgo efectivo para que las empresas PYMES sean más competitivas?


Cuando los tiempos se ponen difíciles con el coronavirus, los líderes deberán desarrollar nuevas habilidades y conocimientos para poder transformar a las empresas PYMES, y adecuarlas a esta dura realidad.

Escenarios

Estamos inmersos en tiempos de coronavirus y en una revolución digital que está afectando a los estamentos de todas las organizaciones. 

Además, dicha revolución va acompañada de un mundo en que todo es volátil, incierto, cambiante y ambiguo, así que todo debe transformarse sino se corre el riesgo de desaparecer por las cambiantes condiciones del mercado, el impacto de la tecnología y las diferentes expectativas de las cinco generaciones que conviven en el actual mercado laboral. 

Todos estos son los factores que han contribuido al gran cambio ocurrido en las organizaciones de todo el mundo.

La importancia del liderazgo

En el contexto actual, necesitamos repensar y evolucionar nuestros modelos de liderazgo a nivel estratégico de las organizaciones PYMES por su alto impacto en la productividad y, por ende, en los resultados del negocio. 

Debido a ello, el liderazgo asume una particular importancia porque es una de las competencias más valoradas por las Empresas PYMES. 

Así, los líderes deberán desarrollar nuevas habilidades y conocimientos con una mirada mucho más intensa hacia las necesidades económicas y de la sociedad.

Para mejorar las habilidades de liderazgo, los invito a inscribirse hasta el 1/12/21 en el Curso #GratisOnline Promoción 2106 nro. 50 de #Liderazgo para Empresas PYMES del 6/12/21 al 3/1/22. Anotarse, haciendo clic en:


Deseos de éxitos!!!

Rodolfo Salas


domingo, diciembre 27, 2020

Laberintos, espejos, big data y otros emergentes de la "economía borgeana"

 

Jorge Luis Borges Fuente: LA NACION

A principios de los años 70, Herbert Simon era una eminencia académica reconocida en distintas áreas en las que fue precursor, como la de comportamiento, la de inteligencia artificial y hasta la de economía de la atención. Simon recibió por entonces una invitación a viajar a Buenos Aires por parte de la Sociedad Argentina de Organización Industrial (Sadoi) y puso una condición para aceptar el convite: conocer en persona a Jorge Luis Borges.

El encuentro tuvo lugar en la Biblioteca Nacional. Dos señores de más de 50 años, con traje oscuro y hablar pausado, conversaron sobre temas de enorme relevancia medio siglo más tarde: los alcances de la inteligencia artificial y la ciencia de datos, a pesar de que ninguno de los dos tenía una educación formal al respecto. A Simon le llamó la atención el grado de afinidad con la lógica y la matemática en Borges, quien durante la charla reconoció la influencia en su obra de la Introducción a la Filosofía Matemática, de Bertrand Russell. En una Buenos Aires conmocionada por los crímenes de Robledo Puch y que escuchaba los primeros discos de Pappo's Blues, la crónica de este encuentro de titanes apareció resumida en la revista Primera Plana. Simon obtuvo el Premio Turing (uno de los máximos reconocimientos en computación) en 1975 y el Nobel de Economía en 1979. Falleció en Pittsburg en 2001.

La historia de esta cita es una de las varias referencias a la economía que aparecen en Borges, big data y yo, el último libro de Walter Sosa Escudero, publicado semanas atrás por Siglo XXI para la colección Ciencia que ladra, que dirige Diego Golombek. Aunque dista de ser un ensayo sobre economía (el tema central es la obra borgeana), a Sosa Escudero le ocurrió algo parecido a lo que dice la canción Out of the ghetto, de Isaac Haynes: "Te saqué del gueto, pero no pude sacar al gueto de adentro tuyo". Lo cual explica por qué, en el collage de laberintos, brújulas, mapas, infinitos y algoritmos que es Borges, Big Data y Yo, aparecen "objetos" claramente económicos, como el gasto público, el desempleo o la Asignación Universal por Hijo, además de personajes claves de la profesión como Esther Duflo o Angus Deaton, o los vernáculos Rolf Mantel, Daniel Heymann o Julio Olivera, entre otros.

En la economía (y en otras disciplinas también) se da un fenómeno curioso: hay muchos exponentes con los mejores pergaminos, logros académicos y solidez técnica, pero que por distintos motivos no se las arreglan tan bien a la hora de contar historias. A veces piensan que simplificar temas complejos para la divulgación o los medios es rebajarse, temen la crítica de colegas o, simplemente, no están interesados comunicar sus ideas. En otro conjunto aparecen economistas que son brillantes contadores de historias y metáforas, empáticos en los medios, pero con pergaminos técnicos más dudosos.

Sosa Escudero, colaborador frecuente en Álter eco, es uno de esos casos raros y muy excepcionales que están en la intersección de ambos mundos. Fue elegido varios años mejor docente en Udesa y en la Universidad de Illinois, recibió los premios Konex y Houssay, es investigador del Conicet y publicó trabajos en el Journal of Econometric Econometric Theory y expresidente de la AAEP. Y, además, tiene un perfil de divulgador exitoso: su penúltimo libro Big Data (el de tapa verde chillón) va por la sexta edición. En un año pésimo para la industria editorial se convirtió en un suceso de ventas en la categoría de no ficción con un tema a priori árido (la ciencia de datos).

En Borges, big data y yo retoma el mismo tono (y para no perder la costumbre, el color chillón de la tapa, esta vez naranja). La obra de Borges, el autor argentino que nunca ganó el Nobel (al igual que Kafka o Joyce) no tiene un portal definitivo de entrada sino una infinidad de ventanas, pasadizos y claraboyas de ingreso a un universo al que, una vez conocido, no se puede ni se quiere abandonar.

"Como pasa con el Hotel California en la canción de los Eagles", dice Sosa Escudero, que apela tanto a referencias de la economía como del rock clásico y del heavy metal de los cuales es fanático. En septiembre y octubre alternó el pulido del libro naranja con una crónica sobre el último trabajo de Metallica que le pidieron de la disquería Zivals.

Babel económica

Entre estas "claraboyas de entrada" el libro elige al cuento Funes el memorioso, un muchacho que puede recordarlo todo, y a quien reproducir los sucesos de un día le toma? ¡24 horas! Funes reniega de cualquier resumen, de la estadística y, si vamos al caso, de la ciencia. Funes no creería en ninguna encuesta, no aceptaría la medición del desempleo o la pobreza, no por "estigmatizantes" sino por improcedentes: para él, ninguna muestra es representativa a menos que se trate del todo. Las mediciones (el desempleo, el producto bruto interno, el dólar, etcétera) son el ABC de la economía diaria, y en ninguna de ellas creería Funes.

Las analogías entre este cuento clásico y la nueva economía de datos son tan potentes que llevaron a Stephen Stigler, profesor de Chicago, a afirmar que "Big data es Funes sin Estadísticas". La frase tuvo un impacto inmediato y causó un revuelo en la profesión, que Xiao Li Meng, director del Departamento de Estadística de Harvard, aprovechó para lanzar un nuevo curso titulado "Irineo Funes y Big Data".

La Biblioteca de Babel es otro cuento fundamental en las "Data-Borges". Trata sobre una biblioteca universal que contiene todos los libros, los que ya existen, los que se podrían escribir. El gran problema con la biblioteca de Borges es que el que busca, encuentra. Lo cual advierte que, en tiempos de big data, buscar sin premisas claras es una actividad peligrosa, máxime cuando no es posible distinguir causalidades de meras casualidades. Así, el libro muestra cómo los datos sugieren una correlación espuria entre el gasto público argentino y la audiencia de la serie The Big Bang Theory, encontrada por un algoritmo automático.

Otra perla de la Borgesnomics: en 2019 el premio Nobel fue otorgado a Esther Duflo, Abhijit Banerjee y Michael Kremer por su énfasis en apelar a métodos experimentales para enfrentar el problema de la pobreza, tal como lo hacen los agrónomos o los médicos. Un experimento es una forma de cotejar qué pasa en situaciones hipotéticas (asignamos fertilizante o no a una misma parcela). En El Jardín de Senderos que se Bifurcan, Borges plantea una situación en donde convivimos con nuestros contrafácticos, es decir, en donde existe una persona que estudió abogacía y la misma que estudió medicina. Un experimento no es otra cosa que buscar en el laberinto de Borges, por ejemplo, a una familia que recibió la AUH y exactamente a la misma familia pero en la circunstancia de no haberlo hecho, lo cual permite una comparación válida y, en consecuencia, la efectividad de la política.

Borges, Big data y Yo se lee en un par de tardes. Sirve tanto como una guía tentativa por el mundo borgeano para animar a quienes nunca se adentraron, como para impulsar a una "relectura" con otros ojos, algo que en el universo del autor argentino es más importante que la lectura en sí misma (de hecho, fue un punto de coincidencia en la conversación con el economista Herbert Simon). Como dice el crítico cultural Daniel Molina en una suerte de "Paradoja de Borges": "El problema con Borges es que, para leerlo, hay que haber leído a Borges".

Sebastián Campanario


miércoles, diciembre 23, 2020