miércoles, septiembre 11, 2013

Llegar al Co-Liderazgo

«Estoy muy contento porque dormimos colíderes...» 

Esta frase la dijo un entrenador de fútbol un domingo por la tarde después de disputar un partido de liga. Hay otras dos frases, que van más en la linea del título de este artículo, dicen así:

"El poder ya no solo reside en una sola persona o en un departamento, sino que se extiende en el sistema por medio de una red de co-líderes que focalizan el esfuerzo de todos hacia ese objetivo común..." y "Practicar el co-liderazgo no es la puesta en práctica de un mero intercambio de roles entre dos personas para escenificar algo"

Estás dos frases tienen mucha más enjundia de lo que parece y nos apuntan una de las tendencias por las que el management tendrá que ser capaz de caminar los próximos años.

En este sentido, quería compartir mi reflexión en dos aspectos claves. El primero, si consideramos que el Liderazgo entre otras cosas significa ser capaz de darme cuenta de cómo soy, de dónde estoy y, sobre todo, de cómo impacto en los demás cuando tomo decisiones para hacerlo mejor la siguiente vez; imaginémonos que esto se pudiera hacer con mucho mayor impacto practicando el co-liderazgo. ¿A quién no le gustaría probarlo?

Creo que una clave fundamental para abordar este punto es la "ejemplaridad" de la relación que se produce entre los co-líderes puesta al servicio de la Organización, de un Departamento, de un Equipo de Proyecto en una sesión de coaching de equipos, etc. Esta ejemplaridad implica para los co-líderes ser capaces de conectarse de forma absolutamente plena y coordinada con su otro co-líder para lograr los objetivos que se hayan planteado previamente en su intervención. 

Por ello, si bien es claramente necesaria la coordinación que se puede producir alternando los roles por los co-líderes, hay que ir un paso más allá porque en ese momento los co-lideres con su comportamiento están modelando al sistema que tienen en frente y su reflejo será la actuación del otro.

El segundo, cada día más se le demanda a los líderes ser un ejemplo de "innovación" en su forma de actuar. Entre otras capacidades, a un líder innovador se le exige o se espera de él/ella que tenga esa actitud de cuestionamiento continuo del statu quo que le rodea; precisamente, para extraer el mayor aprovechamiento de lo que tiene y generar nuevos caminos para lograr lo que no tiene. 

Por ello, debido al altísimo grado de reto personal (humildad, coherencia, credibilidad, asertividad, estar presente, colaboración plena, interés común y no el individual...) que implica el co-liderazgo; creo sinceramente que es una alternativa innovadora para que nuestros líderes y las Organizaciones se planteen muy seriamente el desarrollo de su rol.

Javier Eizaguirre 

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