lunes, agosto 06, 2012

Liderazgo, una cuestión de carácter


Se suele decir que las grandes personalidades emergen en la adversidad. Enfrentado a dificultades, el genio humano se ve urgido a demostrar su inmensa capacidad para la creatividad y la inteligencia. En su libro Desde la adversidad. Liderazgo, cuestión de carácter, el profesor del IESE Santiago Álvarez de Mon considera que las crisis pueden ser un excelente profesor, veterano y exigente.

Una de sus tesis es que, más tarde o temprano, todo el mundo atraviesa tiempos difíciles y que no es necesario ser una persona excepcional para gestionarlos. Para ilustrar su teoría, Álvarez de Mon utiliza ejemplos de las experiencias vividas por 21 personas que superaron circunstancias excepcionalmente difíciles, como accidentes, problemas de salud, cambios repentinos de la naturaleza o el totalitarismo político.

Entre otras situaciones extremas, estudia la primera expedición a la Antártida en 1914 y el accidente de un avión en los Andes en 1972; contextos políticos convulsos, como los vividos por los ex presidentes de la República Checa y Sudáfrica, Vaclav Havel y Nelson Mandela; enfermedades graves, como las de Lance Armstrong, Helen Keller, José Carreras y Christopher Reeve; o dificultades desde el punto de vista del entorno de negocio, como las vivió en su día el presidente de Intel, Andy Grove.

Los 21 personajes seleccionados en el libro son artistas en el arte de vivir y, por tanto, están capacitados para la profesión de dirigir. De la forma en que afrontaron -o están afrontando- sus pruebas personales se extraen cinco grandes lecciones sobre el liderazgo:

  1. Es una aventura personal, un fenómeno interior.
  2. Tiene que ver más con la acción que con la palabra.
  3. Es una cuestión de coraje. El líder hace lo que debe hacer, sin excusarse.
  4. Es una cuestión moral, enraizada en valores universales e intemporales.
  5. El buen líder asume el compromiso de educar, de convertir la institución que gobierna en una cantera de fuente inagotable de talento.


Entre otros aspectos, el autor se centra en el proceso de aprendizaje humano, en la superación de la estéril dicotomía éxito-fracaso, en la filosofía del liderazgo y en la gestión del tiempo.

De su análisis se desprende que el liderazgo es una cuestión de valentía, determinación, fortaleza, perseverancia, iniciativa y humildad para extraer de los errores enseñanzas valiosas.



Santiago Álvarez de Mon Pan de Soraluce 

No hay comentarios:

Publicar un comentario