sábado, enero 28, 2017

5 frases que los jefes deberían evitar


Algunos jefes tienden a usar expresiones o frases que menoscaban el ánimo de sus empleados, así como su motivación y, a un nivel superior, su productividad laboral. Saber cómo formular una frase que trabaje en la apreciación de nuestros empleados y su trabajo va a revertir en un ambiente laboral más sano y eficiente.

Aprender a transmitir nuestras ideas en la forma correcta es la mejor fórmula para que el trabajo avance en las líneas que pretendemos. Por ello, Fast Company ha recopilado en un artículo las cinco frases más comunes que todo jefe suele decir durante las reuniones de personal y que, lejos de conseguir lo que pretenden, alejan a los empleados de los objetivos comunicativos buscados.

“Es una pérdida de tiempo”

La necesidad de ser eficaces y productivos, puede llevar a que a menudo se menosprecien ideas que, por tiempo o gasto de recursos, pueden parecer inútiles o inviables. Descartar esas propuestas es parte del trabajo de un jefe, sin embargo, un líder debe enfocar ese mensaje desde la perspectiva de que, la idea, no se acerca a los objetivos y prioridades actuales del equipo y puede proponer al trabajador que lo enfoque de un modo distinto, incentivando así su motivación y no despreciando su iniciativa.

“Es probable que no seas consciente de ello pero…”

El uso de frases que sugieren error, incomprensión o desconocimiento puede ser visto como una falta de consideración hacia la profesionalidad de los empleados. Además, sugiere que, como jefes, nuestra perspectiva está por encima de la de ellos.

Para subsanar este problema con lo que transmitimos, los expertos recomiendan anticiparnos y asumir el error como propio: "Lo siento, me he olvidado de decirle sobre esto", ya que el objetivo no es saber de quién es el fallo, sino reforzar la relación de confianza que se establece entre el líder y su empleado.

"No te puedo ayudar o responder"

Negar a un empleado la resolución de una duda o conflicto puede suponer un problema que va más allá de la relación laboral. Si el trabajador decide tomar la iniciativa por su cuenta, para solucionarlo o encontrar una respuesta, aumentan las probabilidades de tomar una decisión errada ya que, puede, que no tenga toda la información necesaria para hacerlo.

“Sin ofender, pero…”

Si no se va a ofender ¿por qué, entonces, se advierte de antemano? Si se sabe que lo que se va a decir puede dañar de alguna manera al receptor, es mejor reformular la frase de nuevo.

Si se trata de mostrar una diferencia de opiniones, entonces es mejor ser claro y transmitir que no se está de acuerdo con algo, sin dar a entender que, al estar en contra, voy a ofender a la otra persona.

"No importa, yo me ocupo"

Asumir tareas que no nos competen, aunque sea con el objetivo de facilitar el trabajo de otra persona, puede generar un sentimiento de fracaso o inutilidad en el trabajador. En cambio, si esa decisión va acompañada de un: "No te di suficiente tiempo o información, cuando lo acabe, te explico cómo hacerlo para la próxima vez", lleva implícita una preocupación por la formación de esa persona.

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